Sin sorpresas en el sector financiero el año que viene

Foto de Getty Images/Fotobank

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El mercado financiero ruso cuenta con margen para crecer aunque condicionado por la evolución de la coyuntura económica internacional.

La Bolsa de Moscú (Micex) está por debajo de la de los otros países emergentes. Sin embargo, los factores de tensión internos están, en líneas generales, bajo control y el crecimiento de los beneficios empresariales parece destinado a continuar, al menos entre las grandes empresas. Aún así no habrá que esperar grandes alzas en el sector financiero el próximo año.


La opinión de los analistas sobre el mercado moscovita es ambivalente, fruto sobre todo de los nubarrones que se están acumulando sobre el horizonte internacional y que corren el riesgo de contagiar a las empresas de la Federación, especialmente a las pequeñas y medianas con menos recursos para hacer frente a las adversidades.


Crédit Suisse señala un valor sobrevendido para los índices de la Bolsa de Moscú en torno del 15% respecto de los equilibrios fundamentales, y pone de relieve que en los últimos meses muchos administradores de fondos internacionales subestimaron el mercado local, no porque les provocase desconfianza, sino más bien por la necesidad de reducir el riesgo global de cartera.


Los indicadores señalarían una recuperación robusta en el transcurso del próximo año si no existiera el contrapunto de la crisis internacional, que podría provocar una caída a medio plazo de los precios del petróleo, principal bien exportador de Rusia.


Más que elaborar estimaciones generales de mercado (el juicio queda en suspenso a la espera de que se lleven a cabo las reformas de la economía anunciadas en numerosas ocasiones por el Gobierno). Los analistas de Crédit Suisse prefieren concentrarse en empresas individuales y señalan cinco títulos que muestran los mejores resultados para un crecimiento sostenible: Sberbank, la principal entidad crediticia del país; Novatek, primer productor independiente de gas de la Federación; Uralkali, la principal productora de potasio, controlada por el magnate Suleiman Kerimov; Magnit, que controla una cadena de tiendas de alimentos y Eurasia Drilling, líder nacional en los servicios de perforación. Todas son empresas de grandes dimensiones que según los expertos continuarán creciendo aunque se produzca una contracción generalizada de la liquidez a nivel internacional.


Se trata de empresas que presentan importantes flujos de caja, con una política de distribución de los beneficios muy prudente y con posiciones de mercado que les permiten estar en condiciones de fijar los precios.
Los analistas de Raifessen Capital Management ponen el acento sobre todo en el continuo crecimiento del consumo privado (hasta octubre, el indicador registró un incremento del 9% interanual) y en la tendencia a la baja de la desocupación. Dos factores que, sumados al crecimiento de los salarios en términos reales, sientan las bases de una recuperación del mercado financiero local a pesar de la ralentización en la tasa de crecimiento del PIB.


Las últimas estimaciones elaboradas por Moody’s fijan para finales de este año un crecimiento del PIB del 2,8%, frente al 3,8% estimado hace apenas unos meses. La agencia predice una leve aceleración de cara a 2012.
También dependerá mucho de la evolución del rublo, que durante el verano se debilitó fuertemente –a consecuencia de la fuga de capitales hacia el exterior- pero que durante el otoño recuperó parte de su fuerza. Los analistas consideran que si la moneda rusa se mantiene en los niveles actuales, las exportaciones se situarán en buena posición durante todo el 2012, incluso en caso de que se produzca la caída en recesión de algunos países de Europa occidental.


Esto se debe, entre otras cosas, al constante crecimiento del intercambio económico con China (52.000 millones de euros en 2010, con la perspectiva de alcanzar la cuota de los 74.000 millones en 2013). El gigante asiático demanda sobre todo suministros petroleros, mineros y siderúrgicos. Esto llevó a la Bolsa de Moscú a ampliar las contrataciones en yuanes realizadas de forma experimental a finales de 2010. Numerosas entidades de crédito socias del Micex manifestaron su interés por participar en el proyecto. El objetivo será conseguir un volumen de estas contrataciones a 200 millones de yuanes diarios, el triple que en la actualidad. Un desafío que parece viable teniendo en cuenta las presiones internacionales sobre China para que revalúe el yuan.


En resumen, no se espera que 2012 sea un año brillante para el mercado financiero de la Federación, pero nadie duda que continuará el crecimiento económico. 

4 Elementos decisivos para 2012

1. Los precios del petróleo y de los productos básicos en general, dado que Rusia depende fundamentalmente de la evolución de las exportaciones.


2. Los lazos con China, que se está convirtiendo en uno de los principales socios comerciales de la Federación.


3. El mantenimiento del consumo interno, que hasta ahora muestra una evolución positiva, incluso ante una desaceleración de la economía y de la producción industrial.


4. El valor del rublo, que cayó con fuerza durante el verano y que se ha recuperado en los últimos meses. 
Los bancos occidentales

La necesidad de liquidez está impulsando a muchos grupos occidentales de crédito a desplazar recursos de sus subsidiarias en los países emergentes. Fue el Fondo Monetario Internacional el que hizo sonar las alarmas y puso como ejemplo a Rusia. Los economistas de Washington alertan del riesgo de fuertes recaídas locales, en tanto que los bancos podrían encontrarse con falta de fondos para ofrecer préstamos a familias y empresas. Muchos grandes operadores de crédito presentes en la Federación están controlados por grupos occidentales. La recesión internacional les ha llevado a reducir la exposición internacional. Rusia corre el riesgo de pagar por los problemas ajenos. 

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