Todo listo para la adhesión

Tras 18 años de negociaciones Rusia ingresará en la OMC. Foto de AFP / EastNews

Tras 18 años de negociaciones Rusia ingresará en la OMC. Foto de AFP / EastNews

Tras la firma en Ginebra del protocolo de adhesión el único paso que falta es que el parlamento apruebe el protocolo en los siguientes 220 días.

El presidente Medvédev agradeció su trabajo a todos los miembros del proceso de negociación, que se ha alargado 18 años, y señaló que se trata de un logro importante para Rusia y sus socios comerciales. Por su parte, el director general de la OMC, Pascal Lamy, no escatimó en regalos y entregó a los miembros de los grupos de trabajo de ambos países unas camisetas. En la del jefe de la delegación rusa, Maxim Medvédkov, se leía «Welcome to WTO, finally» (Bienvenido a la OMC, por fin), mientras que en la del jefe del grupo de trabajo sobre la adhesión de Rusia, Stefan Johannesson, rezaba «Mission accomplisjed» (Misión cumplida).

Ahora la pelota está en el tejado de Rusia. La Duma tiene que ratificar el protocolo para mediados de verano y entonces el país se convertirá en un miembro de pleno derecho de la OMC. Sin embargo, dos de los cuatro partidos presentes en el parlamento, concretamente Rusia Justa y el Partido Comunista, ya han declarado que van a votar en contra. Los primeron no han explicado las razones de su posición. Mientras tanto, los comunistas declararon que la adhesión no es beneficiosa para algunos sectores de la economía rusa. «El sector agrícola pasará por serias dificultades y toda la industria transformadora sufrirá un colapso de facto», cree Valdímir Kashin, uno de los líderes del Partido Comunista. Sin embargo, incluso si ambos partidos votan en contra de manera unánime, los votos de los otros dos, es decir, Rusia Unida y el LDPR, serían sufucientes para ratificar el protocolo.

La integración en la OMC se llevará a cabo en fases a lo largo de diez años. Aunque las empresas rusas y las compañías extranjeras que trabajan en Rusia ya se están preparando para la liberalización del mercado y la reducción de aranceles. «El ingreso en la OMC coloca a Rusia un paso más cerca de los principios y estándares internacionales en el comercio. Los términos del acuerdo darán a los representantes de las empresas estadounidenses y de otros negocios internacionales la posibilidad de conseguir una mayor transparencia y previsibilidad a la hora de trabajar en el mercado ruso», declaró Ed Verona, presidente y director ejecutivo del US-Russia Business Council.

El director general de Boeing en Rusia y la CEI, Serguéi Kravchenco, declaró en una entrevista concedida a RBTH que espera que el ingreso en la OMC permita a Rusia atraer inversores a proyectos a largo plazo. «Hasta ahora, el hecho de que Rusia no formara parte de la OMC, ponía en guardia a muchos inversores. Por ejemplo, cada año presento un proyecto para aumentar las actividades en el país ante el consejo de directores de Boeing. Y cada año, debido al estatus en la comunidad comercial internacional, surgían dudas y complicaciones. Sí, tenemos planes para invertir más de 20.000 millones de dólares, de los cuales ya hemos depositado 6.000. La adhesión nos permite tener confianza en la estabilidad de las inversiones y nos da la posibilidad de aumentar nuestra participación en el mercado». Según su opinión, la consecuencia a largo plazo más importante del ingreso en la Organización será el desarrollo de la ciencia. «Rusia puede convertirse en un lugar donde hay una cultura científica, en un exportador de servicios intelectuales, en un socio de trabajo de nuevos conocimientos y tecnología», destacó el jefe de Boeing en Rusia.

Este es el efecto a largo plazo, pero la prueba más seria a corto plazo será la competencia, asegura Yaroslav Lisovolik, economista principal y dirigente de la dirección de investigaciones del Deutsche Bank Russia. Con la gradual reducción y, posterior eliminación de los aranceles para los artículos extranjeros, los productores rusos se verán obligados a “apretarse el cinturón y mejorar” hasta el nivel de sus competidores foráneos. De lo contrario, afirma el experto, los productos locales serán desplazados del mercado. “Esto sirve como una buena señal para el fortalecimiento de la presión competitiva lo que, seguramente, contribuirá al aumento de la eficiencia entre los productores rusos y a la disminución de los precios para los consumidores. Sin embargo, los efectos comerciales sólo se manifestarán en una perspectiva a medio o largo plazo. Por su parte, las consecuencias más inmediatas serán, fundamentalmente, el aumento de las inversiones extranjeras directas y la llegada de inversores de portafolio”, resumió.

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