El millonario frente a Putin

Foto de AP

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El empresario Mijaíl Prójorov, retirado en septiembre de la arena política, ha vuelto, y esta vez con pretensiones de hacerse con el sillón presidencial. Hasta ahora, el que es una de las personas más ricas de Rusia declaraba que no veía alternativas a Vladímir Putin.

Prójorov anunció su nueva ambición en una conferencia titulada “Análisis de la situación política en el país”. Cuando le preguntaron acerca de sus preferencias políticas, el empresario respondió: “Yo estoy por mí mismo”. Posteriormente agregó que ya había “tomado la decisión. Se trata, seguramente, de la más seria de mi vida. Me presento a las elecciones presidenciales”. A propósito de su programa, prefirió no extenderse y señaló tan sólo que se ve como defensor de los intereses de la clase media. “Comprendo perfectamente que algunas ideas no obtengan la mayoría. Pero considero que es mi deber cívico difundir la información acerca de lo que ocurre en el mundo y en nuestro país; y también la manera de encontrar un camino para que nuestra nación sea un Estado floreciente y fuerte”, subrayó.

 

 

Mijaíl Prójorov siguió activamente las acciones de protesta transcurridas en los últimos días. El empresario cuenta con un blog y en una de sus últimas entradas presentó varias ideas dirigidas al partido Rusia Unida. Propuso que en todas las ciudades hubiera lugares apropiados para la realización de manifestaciones, que el actual presidente, Dmitri Medvédev, encabezara RU y la Duma Estatal para que se reformaran los partidos y el sistema legal. Además, sugirió que se nombrara a Vladímir Putin presidente provisional hasta las elecciones presidenciales (que se celebrarán el próximo 4 de marzo).

 

Alexánder Liubímov, partidario de Prójorov y director ejecutivo del canal de televisión RBC, declaró: “La posibilidad de una victoria en las urnas no tiene tanta relevancia. Lo importante es que la clase media se organice por sí misma y tenga su propio partido. “No se trata de las opciones, sino de la auto-organización en la Rusia contemporánea, de un nuevo tipo de sociedad civil que la gente vio por primera en la manifestación del sábado que, gracias a Dios, transcurrió muy bien. Llegamos a la política y tenemos tiempo para conformar un programa con tranquilidad y coherencia, y luchar por el poder”.

 

“Prójorov es un competidor nato aunque esto no significa que vaya a ganar las elecciones”, apuntó Mijaíl Gorbachov, primer y último presidente de la URSS. “Lo importante es que desde hace tiempo tiene la idea de implicarse en política y ya tiene el ánimo preparado como corresponde”. Sin embargo Gorbachov cree de que Prójorov se ha metido demasiado pronto en este juego. “Le advertí que no hace falta apresurarse. Que te apoyan desde el principio no significa que vayas a convertirte en primer ministro inmediatamente. En ese momento se fue insatisfecho debido a mis palabras”.

 

Por otro lado, Gleb Pavlovski, titular de la Fundación de Política Eficiente, declaró que Mijaíl Prójorov puede ser utilizado como figura que arrastre tras de sí una parte de los votos de protesta, dividiendo así a la oposición. Además continúa: “ la crisis de las autoridades políticas es evidente y están obligadas a ampliar un poco la gama de variantes. Prójorov fue expulsado del juego político en agosto, aunque era seguro que iba a tener éxito, me refiero a que iba a conseguir estar en la Duma Estatal. Las elecciones evidenciaron que cuenta con un electorado y que sin él se pueden convertir en una fuerza peligrosa. La elección es la siguiente: Prójorov o Alexéi Navalni (joven abogado y blogger contra la corrupción). Es evidente que Prójorov no es un candidato que pueda vencer las elecciones, pero sí uno que puede llevarse muchos votos. Además, habrá otros activistas liberales”.

 

Mijaíl Prójorov ya tuvo una incursión en política. En primavera de este año encabezó el pequeño partido “Causa Justa” (o “Causa de Derechas”, según se interprete). El número de simpatizantes aumentó significativamene en un corto espacio de tiempo. El partido definió sus prioridades y presentó un programa: planteaba defender los intereses de la clase media y de los  empresarios. Sin embargo, en otoño Prójorov abandonó la política aduciendo que no quería ser controlado por el Kremlin. Por su parte, el 12 de diciembre reapareció el exministro de Finanzas, Alexéi Kudrin, por primera desde su renuncia (requerida por el presidente Medvédev tras las duras críticas al Kremlin efectuadas desde Nueva York). Lo hizo en un reportaje en el que se refirió, entre otras cosas, a “Causa Justa”. Según su opinión, la necesidad de contar con un partido “de derechas” era una idea que había madurado desde hacía varios años. “La carencia de una fuerza autorizada en la derecha ha resultado todavía más aguda que lo que podía suponerse. Hoy se puede decir con certeza que la demanda para la creación de semejante estructura es tan alta que  comenzará a crearse obligatoriamente. Ahora comenzarán los procesos de consolidación de las fuerzas liberales y democráticas”, afirmó el exministro. Kudrin reconoció que hace cerca de un año le propusieron encabezar “Causa Justa” pero él no aceptó. Ahora insiste en que semejante partido es necesario e incluso declaró que estaría dispuesto a apoyarlo aunque está convencido que debería ser un nuevo partido.

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