Comunistas rusos exigen que se juzgue a responsables de desintegrar la URSS

"El día de la firma de los acuerdos de Belovézhskaya Puscha el 8 de diciembre de 1991, hace hoy 20 años- es el día de la traición a los intereses del Estado, a sus conquistas históricas, a su pueblo y a toda una generación de patriotas soviéticos", dijo hoy a Interfax el vicepresidente de los comunistas rusos, Iván Mélnikov.

 El también vicepresidente de la Duma o cámara baja del Parlamento durante la pasada legislatura reiteró que "las personas que a escondidas de millones de representantes de los distintos pueblos de la URSS pusieron una cruz sobre una potente estructura geopolítica creada por nuestros padres y abuelos deben ser juzgados".    "Las causas de muchas desgracias que han caído sobre los llamados 'estados independientes' no están solo en que se han puesto al timón liberales desaforados y burócratas corruptos, sino en el hundimiento de la economía nacional y la seguridad, en la fractura de toda una cobertura cultural y económica", señaló Mélnikov.   El dirigente comunista cree que los acuerdos firmados por los entonces líderes de Rusia, Borís Yeltsin; Ucrania, Leonid Kravchuk, y Bielorrusia, Stanislav Shushkévich, "afectaron a muchas familias y pusieron fronteras estatales entre esposas y esposos, hermanas y hermanos".   Las iniciativas promovidas, entre otros, por el primer ministro ruso, Vladímir Putin, para conformar nuevas estructuras supranacionales en el territorio postsoviético, como en el caso de la llamada Unión Euroasiática, fueron calificadas como "otro cantar" por el vicepresidente del PCR.   "Se trata de oligarcas de las antiguas repúblicas soviéticas que intentan ampliar sus mercados, buscan nuevos beneficios, y las consecuencias de esto lo vemos en el ejemplo de la Unión Europea, donde la unión se hizo en base al dinero, a los intereses materiales", apuntó. EFE


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