Otra película rusa premiada

Fotograma de  "Twilight Portrait"

Fotograma de "Twilight Portrait"

La película "Twilight Portrait" ("Retrato al atardecer"), de Angelina Nokonova, obtiene el premio a la mejor película en el Festival de Cine de Lisboa y Estoril. Se trata de otro premio para el cine ruso tras el prestigioso León de Oro que Sokúrov recogió en el Festival de Venecia.

La ópera prima de la cineasta rusa Angelina Nokonova, "Twilight Portrait" ("Retrato al atardecer"), se ha convertido en la principal triunfadora de la quinta edición del Festival de Cine de Lisboa y Estoril, que le ha otorgado el premio a la mejor película.

 

La cinta, rodada con un presupuesto mínimo, presenta un duro retrato sobre la Rusia actual a través de una mujer, Marina, psicóloga de formación y que vive una crisis existencial.

 

Después de un encuentro extra conyugal acaba siendo agredida por un policía, por lo que busca vengarse no a través de los mecanismos tradicionales, sino haciendo uso de sus aptitudes profesionales.

 

El film fue grabado en Rostov en Don, al sudoeste del país, y supone el primer trabajo de Nokonova, que estudió en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York.

 

Una de las curiosidades de la película es que su protagonista, encarnada por Olga Dihovichnaya, es a su vez la autora del guión original.

 

El jurado del festival, entre quienes se encuentran el escritor estadounidense Paul Aster y el Nobel de Literatura John M. Coetzee, eligió "Twilight Portrait" como la mejor entre las once películas a concurso.

 

El premio especial del jurado recayó en la francesa "Une Vie Meilleure" ("Una vida mejor"), dirigida por el cineasta Cédric Kahn, que relata la historia de un cocinero, Yann, quien junto a su mujer y su hijo de nueve años lo da todo para salvar su restaurante, aunque las deudas acaban por sumirles en graves problemas.

 

Mención de honor recibió "Oslo, August 31st", del director danés Joachim Trier, que reflexiona sobre una persona talentosa que perdió varios años de su vida sumido en las drogas, en un paralelismo con algunos de sus compañeros de "skateboard", disciplina en la destacó años atrás el cineasta.

 

El mismo galardón fue a parar para "Amnistía", dirigida por el albano Bujar Alimani, que reflexiona sobre las contradicciones que se dan en su propio país a través de la relación sentimental que mantienen Elsa y Spetim, en una lucha continua entre la moralidad y la pasión, entre lo antiguo y lo moderno.

 

Además, el jurado entregó el Premio MEO "ex aequo" a los cortometrajes "Here I Am", dirigido por Bálint Szimler, de la University of Theatre and Film de Budapest y a "Aman (Safe and sound)", rodada por Ali Jaberansari, de la London Film School.

 

La quinta edición del festival pasará a la historia por ser el primero al que se suma Lisboa, ya que en sus cuatro primeros años de vida fue organizado de forma independiente por Estoril, localidad situada a unos 25 kilómetros de la capital lusa.

 

Los organizadores de este certamen -uno de los más importantes a nivel cinematográfico de todo el país- justificaron la decisión por la necesidad de reunir a más público y contar con más recursos financieros.

 

Este año, el festival volvió a programar diferentes actos paralelos a la proyección de películas, entre ellos una pequeña muestra del pintor mallorquín Miquel Barceló ubicada en el interior de la turística Torre de Belén que sirvió para conectar pintura y cine.

 

También se rindió homenaje al cineasta William Friedkin, del que se emitieron varias de sus más conocidas películas, así como al director francés Léos Carax, que se desplazó hasta el país luso para pronunciar una conferencia.

 

Durante el certamen se estrenaron en Portugal algunos filmes españoles, como el último trabajo de Pedro Almodóvar, "La piel que habito", y la cinta "Pa negre", dirigida por Agustí Villaronga.

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