Khomeriki y Zviáguintsev compiten en la clausura del SEFF’11

Foto de Maria Serrano Velázquez

Foto de Maria Serrano Velázquez

Bajo el prisma actual que marca la tendencia del nuevo cine ruso, las producciones de Heart`s boomerang, de Nikolay Khomeriki, y Elena de Andrei Zviáguintsev, compiten en la sección oficial del SEFF’11 para optar a su máximo galardón, el Giraldillo de Oro. Otros títulos españoles como Los muertos no se tocan nene, Las olas o Mercado de futuros combaten con la industria rusa por un premio, dotado con 40.000 euros, que se revelará en la gala de clausura del certamen el próximo viernes 11 de noviembre.

Historias de la calle, de ciudadanos que buscan una respuesta a su vida diaria y a sus problemas más personales, marcan la temática de los dos filmes rusos que compiten en la sección oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Nikolay Khomeriki, director del largometraje Heart´s Boomerang, ha destacado en su presentación los rasgos psicológicos de la cinta. “El protagonista de mi película tiene que vivir sabiendo que tiene una enfermedad muy grave, y narra cómo es su vida después de ese duro acontecimiento. La película comienza con una especie de cortometraje y después se inicia la historia, como un boomerang, que le brinda una segunda oportunidad”, declara. Rodada en blanco y negro, Heart´s Boomerang narra la vida del protagonista en clave documental.  Kostya, un joven de 23 años trabaja como ayudante del mecánico jefe del metro de Moscú. El anuncio de una grave enfermedad le hace comprender lo efímera que puede llegar a ser la vida. En esa tesitura comprende que su madre es la única figura en la que encuentra una fuente de estabilidad, reflejando la incomunicación con otras personas de su entorno, como su novia. La importancia de los escenarios helados imprimen aún más el carácter “ruso de la película” y el estado de la mente de su protagonista, al diagnosticarle una dolencia de corazón difícil de operar, la cual mantiene siempre en secreto. El gusto por el monocromo del cineasta responde a que “puede ofrecer mejor una sensación de temporalidad e incluso de documental”, como ha afirmado. Las duras condiciones de grabación también marcaron esta película, rodada en 2011, a una temperatura que superaba los 30 grados bajo cero. “Cuando hace un frío tan extremo, los actores se movilizan al instante y entienden de una vez lo que le quieres decir”, destaca Khomeriki.


Fotograma de Heart´s Boomerang 

 En la misma sintonía, la cinta de Elena, de  Andrei Zviáguintsev, muestra la difícil situación de una pareja de avanzada edad. La protagonista, interpretada por la actriz Nadezhda Markina, tiene que elegir entre dos destinos muy diferentes. El primero, fácil y seguro, le permite un tranquilo porvenir junto a su marido rico, mientras que el segundo,  traumático y doloroso, le llena la mente de imágenes de su hijo alcohólico, un desenlace que podría conducir a la ruina de toda la familia.  Zviáguintsev, como un ejemplo virtuoso del nuevo cine ruso, no pudo asistir a la presentación de su película en el festival. Elena se estrenó en la gran pantalla el año pasado y ya ha recibido importantes galardones como el ansiado Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes. Al recoger una distinción de tal prestigio, el realizador ruso se mostró emocionado agradeciendo en Cannes “la valoración tan elevada de su trabajo” tras una larga espera que no fue en vano. No sabía que el retrato cotidiano de una pareja nada comercial podría conmover a espectadores de todo el mundo.

Fotograma de Elena

 El Giraldillo de Oro, trofeo al que optan los anteriores largometrajes, es el máximo galardón que concede el Festival de Cine Europeo de Sevilla. El premio en metálico, 40.000 euros, va destinado al distribuidor de la película en España, para así promocionar el cine europeo en nuestro país. En anteriores ediciones, la dotación ha sido mucho más elevada pero la reducción de presupuesto del festival ha disminuido la cifra en un 40 por ciento.

 Las otras rivales, tres películas españolas

De las 16 cintas que se encuentran en la sección oficial, tres de ellas pertenecen a la industria española. Las olas, del director Alberto Morais, relata la generación combativa de la España franquista, en plenos años 70. En su proyección, el cineasta destacó un marcado “compromiso que vuelve la vista atrás a un pasado que no hemos vivido, como es el franquismo”.

En su estreno nacional, Los muertos no se tocan nene, se presenta como una de las favoritas. La cinta, que abrió la gala de apertura del certamen, nace de un homenaje póstumo a la figura del guionista español Rafael Azcona. Mostrando la realidad social de la población española en los años 50, los directores Juan Gona, José Luis García Sánchez y David Trueba, amigos del cineasta, han completado su trilogía, iniciada en 1959, con El pisito y El cochecito.

Mercado de futuros de la realizadora Mercedes Álvarez, cierra las cintas en competición nacional, con una película que trata, desde otro ángulo social, la transformación de los espacios urbanos en España.  Simbolizando de forma icónica la nueva ciudad, Álvarez afirma que “surgió la idea de expresar ese nuevo aspecto del mundo en el interior de un espacio virtualizado, como es el pabellón de una feria inmobiliaria”.

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