El foro de inversiones de Sochi

Se prevén muchos cambios importantes en la economía cuyas consecuencias son difíciles de prever. Foto de Mikhail Mordásov

Se prevén muchos cambios importantes en la economía cuyas consecuencias son difíciles de prever. Foto de Mikhail Mordásov

Según la opinión de Vladímir Putin, la economía rusa saldrá de la crisis en 2012. Tal y como afirmó en su intervención en el foro de inversiones de Sochi, a Rusia le costará menos que a los países desarrollados superar los problemas económicos.

“Es más que evidente que varios líderes están cediendo sus posiciones y ya no pueden servir como ejemplo de política macroeconómica equilibrada, algo que hasta hace poco nos enseñaban. Es más, la crisis de la deuda, tanto en Europa como en Estados Unidos, se ve agravada por el hecho de que sus economías están prácticamente al borde de una recesión. No ha habido y sigue sin haber claridad respecto al saneamiento de estas economías y desgraciadamente para nosotros, esto incluye a la economía rusa”, dijo el primer ministro.

 Según Putin, Europa y Estados Unidos tienen más problemas para salir de la crisis debido a la falta de flexibilidad en sus sistemas económicos. Tienen muchas menos reservas y potencial que Rusia. Además, Rusia se ha visto menos afectada por la crisis que los países occidentales, señaló Andréi Jazin, catedrático de la Escuela Superior de Economía. El especialista está convencido de que a Rusia no le será difícil alcanzar un crecimiento del 4% del PIB, tal y como anunció el primer ministro en el foro. “Las consecuencias de la crisis de 2008 resultaron menos graves para Rusia de lo que hubiéramos podido imaginar”,dijo Putin. “Esto es así porque en su día se generaron unas reservas que no sólo permitieron estabilizar la situación, sino también aumentar el gasto social. Y todo ello, en una época en la que muchos países desarrollados estaban recortando estos programas. No hemos caído tanto como los demás y superamos las consecuencias de la crisis más rápido que el resto de los  países”.

El Foro de Inversiones de Sochi es uno de los tres foros económicos más importantes de Rusia. Su objetivo principal consiste en mejorar el clima de las inversiones, establecer contactos entre las regiones de Rusia y el mundo de los negocios locales e internacionales. Además, es una plataforma en la que muchas empresas y regiones presentan sus ideas y proyectos. Por ejemplo, este año en el foro fueron presentados el “supercar” Marusia, un helicóptero privado producido en Bashkiria, un buque de transporte de pasajeros ensamblado en Tatarstán y otras novedades. En el foro han participado delegaciones y representantes de 47 estados, así como delegaciones de 55 instituciones de la Federación de Rusia. De entre todas las regiones rusas, 13 presentaron propuestas dirigidas a empresarios rusos y extranjeros.

 “Sin embargo, no se puede hablar de un Occidente ´decadente´ y una Rusia ´floreciente”, señala Ruslán Grindberg, director del Instituto de Economía de la Academia de Ciencias de Rusia. “En cualquier caso, hay que tener en cuenta que, desgraciadamente, dependemos de la situación de otros países. Nuestro bienestar depende del suyo. No es ninguna metáfora, es algo directo. Si el crecimiento económico se ralentiza vamos a sufrir las consecuencias inmediatamente, ya que dependemos del precio del petróleo”. Según el economista, esto explica las palabras del primer ministro según las cuales la incierta situación de las economías occidentales no suponía una buena noticia para los intereses de Rusia.

 Según Putin, la situación en el país se estabilizará hacia el año que viene debido a una serie de factores. Por una lado, la deuda exterior en relación al PIB no supera el 3%, y la deuda pública no alcanza el 10%. Además, Rusia ocupa el tercer puesto en el ranking internacional  en cuanto a reservas de oro y divisas.  

 Sin embargo, se prevén muchos cambios importantes en la economía cuyas consecuencias, según los expertos, son difíciles de prever. El Estado tiene intención de ir abandonando poco a poco el modelo de gestión “manual”. En las grandes corporaciones públicas, los funcionarios ya han sido sustituidos por directivos comerciales y, pasados unos años, las autoridades tienen intención de vender parte de las acciones de estas empresas, tanto para atraer recursos como para traspasar la mayoría de los sectores de la economía a manos de inversores privados.

 Andréi Jazin cree que el papel preponderante del Estado en la economía es un vestigio del pasado que hay que ir superando: “Hay todavía una importante influencia soviética, eso explica que más de la mitad del PIB se produzca por empresas públicas. Este hecho supone un claro obstáculo para la competencia, una base para la corrupción y uno de los motivos de la gestión ineficiente de las corporaciones estatales. Desde mi punto de vista, necesitamos privatizar nuestra economía, incluyendo los sectores primarios. Muchas empresas que pertenecen a los monopolios relacionados con recursos naturales tienen que ser privatizadas”. Sin embargo, es difícil predecir las consecuencias de una nueva privatización. 


 

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