Un número redondo

Foto de Itar Tass

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El 31 de octubre de 2011 a las 00.02 hora local nació en Kaliningrado, la región más occidental de Rusia, el habitante 7.000.000.000. La fecha exacta del alumbramiento del pequeño fue fijada en el registro del centro natal regional por médicos y observadores de la ONU, donde señalaron también los primeros datos de peso y altura: 3,060 kilos y 50 centímetros. Los padres ya habían pensado de antemano que el nombre del retoño iba a ser Piotr.

-No estábamos pensando en acertar en un plazo determinado –reconoció Alexéi Nikoláiev, feliz papá del “multimillonario” bebé-. De hecho, yo estaba convencido de que en la Tierra ya vivían 7.000 millones de personas. Cuando apareció la información sobre el presunto lugar de nacimiento, mi esposa dijo que en las salas de la maternidad las futuras mamás bromeaban entre sí e incluso discutían sobre el particular.


Los progenitores del recién nacido recibirán un certificado en el que se puede leer: “Nacido el día de los 7.000 millones”. La cuidadosa redacción en un diploma oficial no es una casualidad.  


El hecho del nacimiento del bebé en Kaliningrado despertó no pocas polémicas. Tal y como ocurrió con la patria de Homero, pretensión simultánea de siete ciudades de la antigua Grecia, el bebé 7.000.000.000 fue proclamado en la India, China y la Región de Leningrado.


Las autoridades de Petropavlovsk, en Kamchatka, en el extremo Oriente de Rusia, además del certificado prometieron dar a los padres del bebé que naciera en su territorio un certificado para obtener un departamento en un edificio en construcción.


Lo cierto es que al joven de Kaliningrado también le esperan algunas muestras de atención por parte de las autoridades regionales.


-Por supuesto, encontraré tiempo para felicitar tanto a los padres como al pequeño –prometió Nikolái Tsukanov, gobernador de Kaliningrado-. Por alguna razón estaba convencido de que sería una niña la que tuviera ese número. Pero también está bien que haya sido un varón. Por otro lado, si tenemos en cuenta que Petia es para los Nikoláiev el tercer hijo, además de los beneficios federales la familia recibirá 100.000 rublos (algo más de 3.000 dólares) del presupuesto local y una parcela gratuita para construir su propia vivienda.

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