El primer paso

Joan Ollé

Joan Ollé

Barcelona Meeting Point ha reunido durante estos días a numerosos agentes inmobiliarios españoles, rusos y de otras partes del mundo. Una de las personas responsables en establecer estos lazos ha sido Joan Ollé, presidente de los Colegios y Asociación de Agentes Inmobiliarios (API). En una distendida pero profunda entrevista explicó cómo ha sido la colaboración con Rusia y algunas claves del sector.

¿Cuáles eran sus expectativas en BMP? ¿Se han cumplido?


Como colectivo de agentes inmobiliarios de España hemos actuado de anfitriones de la asociación de agentes inmobiliarios rusos. Ellos nos han expuesto qué es lo que buscan los ciudadanos de Rusia cuando vienen a España a comprar o alquilar y cuál es el perfil que les mueve. Han venido muchas agencias inmobiliarias de Moscú, San Petersburgo y otras ciudades.

Nosotros, en reciprocidad, les hemos enseñado cómo se trabaja en España y cuáles son los mínimos requisitos legales para operar en este escenario. Hemos explicado ese bosque aunque reconocemos que sería difícil que lo comprendieran todo en un par de sesiones. Evidentemente no hemos podido profundizar mucho, pero hemos insunuado cómo está la situación aquí. El comprador necesita tener a alguien de confianza que defienda sus intereses y nuestra asociación cumple ese papel. Además, debemos hacer hincapié en que la legislación no es sencilla pero sí segura.

Una vez hecho esto, las expectativas se cumplirán según lo que vaya ocurriendo con la asociación rusa. Nosotros hemos planteado hacer un protocolo entre las dos asociaciones y ellos lo han aceptado. Teniendo en cuenta que nuestra asociación tiene una MLS global de 2000 establecimientos que comparten información y transparecia las posibilidades son amplias.

Les hemos ofrecido entrar en este proyecto. La tecnología de la que disponemos está a punto de estar en ruso.

¿Cómo ha sido el trabajo con la parte rusa?


Hay que reconocer que no tienen el mismo sistema de trabajo que aquí, sobre todo a la hora de compartir información entre agencias y MLS's. Daba la impresión de que cada agente pensaba que se iba a poner en contacto con otro agente individualmente, y que ambos iban a trabajar con un abogado interpuesto, etc. Entonces me pareció entender que tenemos que explicarles muchas cosas. Se las hemos explicado y creo que el Sr. Poltorak (presidente de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Rusia) las ha entendido. Él me explicó que el ciudadano ruso conoce pocas cosas acerca de España (algo sobre Baleares, Málaga y Barcelona) y que además es desconfiado. Me preguntó si sería posible hacer algo para aumentar la información. ¡Evidentemente! Tenemos recursos para poder hacerlo. En Rusia están aumentando las clases medias y altas y el número de visitantes a nuestro país crece de manera exponencial. Es lógico, ya que España es el lugar adecuado para tener una segunda residencia debido a la ubicación, las garantías legales, la sanidad y la seguridad.

En el fondo, vamos a compartir información gracias a la tecnología. Cuando venga un agente ruso, ellos darán confianza a su parte y nosotros a la parte española. Esperamos que las agencias rusas tengan entre sus productos pisos españoles. En cualquier caso, el resultado se verá en el futuro. Esto ha sido un primer paso, una feria sirve para establecer contacto. Esperamos la segunda parte.

¿Hay posibiliades de que haya españoles trabajando en el mercado ruso?

Francamente, lo veo difícil. Lo que sí he notado es que hay muchos empleados de agencias que son rusos. Me ha sorprendido ver a esa cantidad de agentes rusos trabajando con permiso de residencia. Puede ser que alguno de ellos vuelva a Rusia y establezca un negocio de productos españoles. Pero veo difícil que nosotros enviemos trabajadores allí. En el tema comercial e industrial seguro que sí. Y también como turistas.

Se habla de la internacionalización como una clave para superar la crisis. ¿Hay otras alternativas para reactivar el mercado?

Todo pasa por la solución definitiva de la crisis financiera mundial. No estamos en una crisis inmobiliaria sino en una crisis financiera global que abarca a todos los lugares, desde Londres a Wall street. Ellos nos han manipulado durante mucho tiempo y ahora el engaño se ha transparentado. Lo principal es solucionar esto, todo lo demás va por añadido. Se trata de un problema financiero que incluye valores, conceptos y comportamientos.

Pero la falta de regulación que había en España, ¿no propició el surgimiento de gran cantidad de agentes inmobiliarios que alimentó una situación que acabó en una crisis?

Eso es un problema interno. Grigory Poltorak me explicó que a ellos les pasó algo parecido, aproximadamente en los mismos años. En Rusia tuvieron una disciplina de regulación hasta el 2001. Aquí igual, hasta el año 2000 formábamos un cuerpo de agentes muy regulado: con titulación académica y exámenes sectoriales. Entonces llegaron las tormentas neoliberales que predicaban que el mercado lo arregla todo, que se autorregula. El gobierno dijo que cualquiera podía hacer este trabajo. Entonces, esto se convirtió en el lejano oeste. Esta situación ya la hemos arreglado en Cataluña. Llevamos trabajando más de un año y dentro de poco terminaremos la limpieza. Cuando la terminemos habrá total confianza con los que operan aquí.

¿No cree que precisamente esa necesidad de tener que limpiar y sanear demuestra que había una crisis inmobiliaria de propio origen?

Bueno, sí, crisis inmobiliaria la ha habido. Aunque no de origen propio. Voy a explicarlo de otra manera: esto es como la droga. Primero los fabricantes la distribuyen. Después los camellos van a la puerta de los colegios y la suministran gratuitamente. Y cuando todos están intoxicados la esconden para hacer negocio. Aquí ha pasado lo mismo, nos han tomado el pelo a todos. “Venga dinero, toma. Todos somos ricos. Pídeme más, hay que gastarlo”. El mercado inmobiliario ha sido el más intoxicado: cada vez había más solares, los precios aumentaban, se compraba aquí y allá. Es cierto que la codicia nos ha podido y eso sí es culpa del sector inmobiliario. Pero la fuente de la intoxicación, digo y repito, ha sido el sector financiiero.

¿Cómo expliacaría lo que es BMP a un ciudadano que no puede participar e intenta vender la casa a la entrada con un cartel? ¿No cree que su situación es reflejo de la situación social?

BMP es un lugar donde nos podemos reunir personas durante tres o cuatro días y hablar. No sólo para vender sino que es un lugar de encuentro cara a cara. Está bien que haya espacios donde la gente se pueda reunir una vez al año. Viene gente de todo el mundo y hay ponentes muy importantes dentro del sector. Respecto a las personas que están fuera con un cartel, ya las he visto y están en su derecho. El problema radica en que hace cinco o seis años ese hombre no tenía que haber hecho eso porque su piso ya estaría vendido. Antes todo se vendía. Ahora este señor no vende su piso aunque haya rebajado el precio. Si no quiere tener intermediarios, lo cual es perfectamente legítimo, está perdiendo la oportunidad de estar asesorado por profesionales. Puede intentar venderlo sólo; hace unos años podía hacerlo con un anuncio en la escalera o el balcón y un par de anuncios en los buzones. Lamentablemente, ahora se tiene que poner aquí por la falta de financiación y de confianza del resto de la gente.

¿Qué tiene que decir acerca de las quejas de la prensa británica sobre de la falta de seguridad jurídica en España?

Bueno, bueno... Vayamos por partes. Es verdad que en el año 2000 aquí se produjo una liberalización. Pero recordemos: las corrientes neoliberales venían de Europa, la desregulación vino del norte, del otro lado de los Pirineos. Segundo, la mayoría de los desmanes han sido en zonas donde se habían establecido agentes ingleses, alemanes y daneses. Ellos han estafado a sus conciudadanos. Eso hay que decírselo y recordárselo. Hemos abierto la puerta y sus pícaros han venido aquí. Como son rubios les han ganado la confianza y los han timado.  También ha habido casos de nuestros agentes. ¡Claro! Pero más de la mitad de los casos han sido como acabo de explicar. Luego cuando van allí dicen que si los españoles y no sé qué. Hemos desregulado y tenemos ladrones, de acuerdo. ¿Y los suyos? En Cataluña, en Mallorca... Lo que pasa es que al final se te queda la cara de tonto. Trabajas duro y respetas la legislación, los seguros, etc. Haces tu trabajo adecuadamente pero la competencia hace lo que quiere y luego yo soy el culpable. ¿Cómo puedo competir con eso?

¿Cuáles son las perspectivas de futuro? ¿Tiene miedo, es optimista?

Nosotros afrontamos la situación con realismo y tenacidad. El optimismo está presente en la medida en que seguimos trabajando. ¿Trabajamos el doble para facturar lo mismo? Sí. ¿En cada operación cerrada hay mucho nervisioso? También, pero mira, a peor no podemos ir, sólo a podemos ir a mejor.

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