El fertilizante soñado de los países emergentes

Hace muchísimo frío en las amplias galerías de la mina de Berezniki. A 400 metros bajo tierra, uno podría suponer que el calor geotérmico contrastaría con el clima otoñal y fresco de los Urales. Pero en este lugar el aire de la superficie se dirige con fuerza hacia el fondo de los túneles a través de unos tubos de casi 80 cm de diámetro. Uralkali insiste en garantizar la seguridad de la explotación. Hay que encontrar las formaciones de metano e hidrógeno explosivo. Lo que uno se encuentra aquí no tiene nada que ver con una mina de carbón, de donde se sale cubierto de hollín. Es cierto que hay finas partículas flotando en el aire, pero se trata de sales blancas. Las paredes están recubiertas de un mármol rosado, blanco y de colores tornasolados. En general, resultan bastante atractivas a la vista. 

Y no menos atractiva es la coyuntura del mercado, al menos para los accionistas de Uralkali. El precio del potasio, del que dependen en gran medida las tierras relativamente pobres de los grandes países emergentes, está subiendo tras la caída de 2008. Ahora bien, las reservas de este material se encuentran extremadamente concentradas: el 43,6% en Canadá y el 34,7% en Rusia. Casi en su totalidad las reservas rusas se encuentran en manos de Uralkali. Con la subida de precios la rentabilidad de la empresa ha crecido rápidamente, tanto que se sitúa ya entre el puñado de productores de potasio que se benefician de unos costes de producción más bajos. 
Esta garantía es la que le empujó a recomprar un 10% de sus propias acciones el viernes 7 de octubre, por un valor de 5.500 millones de euros. Los accionistas de Uralkali (principalmente Suleyman Kerimov, con un 17%; Alexandre Nesis, con un 12%; Filaret Galtchev con un 10% y Zelimkhan Mutsoev, con un 8%) sabían que el valor de los títulos remontaría tras la crisis global que los hizo caer un 50%, y que no estuvo relacionada con el grupo en sí. 
Una semana antes, el director financiero, Víktor Belyakov, confiaba a unos pocos periodistas tras una visita de la prensa a las minas, que «el 50% de los dividendos se distribuirá entre los accionistas, lo que supone una generosidad excepcional, ya que estamos completamente seguros de las perspectivas del grupo».

El director financiero insiste en la «voluntad de mejorar la liquidez de los valores», y afirma que, «hacemos lo que está en nuestra mano para dar rentabilidad a los accionistas». Uralkali, cuya capitalización bursátil alcanzó los 18.400 millones de euros a mitad de octubre, espera subir de nivel en el mercado bursátil de Londres: «queremos entrar en el principal mercado». El negocio ya cotiza en el mercado secundario y en las dos bolsas rusas, RTS y MICEX. En la actualidad, se intercambian en el mercado el 45% de sus acciones. 
La causa fundamental que sostiene el optimismo de los dirigentes es la inevitable subida de la demanda de potasio, «sobre todo en India», precisa Ladislao Baumgertner, director general de Uralkali. 
Para Baumgertner, la principal amenaza está en la subida de los costes de producción. « Un aumento de la factura energética es inevitable», explica. El aspecto positivo se deriva de los costes laborales, que son mucho más bajos que los del competidor canadiense. 

« Los sueldos también aumentarán, pero lo compensaremos mejorando ampliamente nuestra productividad», asegura Baumgertner.
En cuanto al plan estratégico, Uralkali ambiciona abrir una nueva mina capaz de producir 2,5 millones de toneladas al año a partir de 2018. «Además de la nueva mina, modernizaremos los activos existentes y aumentaremos nuestra producción anual en 2 millones de toneladas, hasta alcanzar un total de 13 millones en 2012 », anuncia el director de operaciones, Evgueni Kotlyar. El director general asegura que «Uralkali será dentro de poco líder mundial en la producción de potasio».Una de las incógnitas en el mercado de potasio actual es la suerte que correrá BelarusKali, el tercer productor mundial, cuya privatización parcial por parte del gobierno bielorruso ha hecho que se convierta en un grupo particularmente atractivo. Uralkali no oculta su interés por el vecino, empujado por un gobierno ruso siempre deseoso de ver como sus empresas nacionales se convierten en líderes mundiales. Pero Baumgertner sigue mostrándose prudente: «tenemos una buena relación con el gobierno bielorruso, pero pensamos que la venta no tendrá lugar tan a corto plazo».

En cifras


En 2012 Uralkali producirá 13  millones de toneladas de potasio, comparadas con los 11,5 millones de toneladas de los años anteriores, gracias a la fusión entre Uralkali y Silvinit, su antiguo competidor ruso.

Las dos grandes minas de los Urales explotadas por Uralkali (Polovodovsky y Ust-Yayvinsky) contienen 8.700 millones de toneladas de recursos minerales.

El 79%  de la producción se exporta: el 25% a China, el 20% a la India, el 27% a otros países de Asia y el 28% al resto del mundo.

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