El escudo de la discordia

Misiles antibalísticos SM-3. Foto del servicio de prensa

Misiles antibalísticos SM-3. Foto del servicio de prensa

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, ha expresado su preocupación por el acuerdo entre Washington y Madrid al comentar la incorporación de España a la creación del sistema de defensa antimisiles de EE UU en Europa, según informa Interfax. Tal y como anunció José Luis Rodríguez Zapatero, a partir de 2013 las instalaciones navales de Rota (Cádiz) servirán de base a cuatro buques estadounidenses equipados con el sistema Aegis de protección antiaérea y con capacidad para disparar misiles antibalísticos SM-3.

«Este nuevo paso de Washington para configurar un escudo antimisiles en Europa no puede dejarnos indiferentes, por cuanto ya en su primera fase se produce un incremento significativo del potencial militar de EE UU en la zona europea», declaró Exteriores en una nota publicada en su sitio webel jueves.

 Tal y como subraya el comunicado, «Rusia considera inaceptable la práctica estadounidense de hechos consumados en las cuestiones relativas a la defensa antimisiles en Europa, pues se toman decisiones capaces de influir en la seguridad y estabilidad euroatlánticas sin un debate colectivo, sin tener en cuenta la opinión de todos los países involucrados».

  La cancillería resaltó que no ve una disposición de la Administración estadounidense de despejar las «preocupaciones rusas» en un tema clave para Moscú, como es la concesión de garantías jurídicas de que el futuro sistema de defensa antimisiles no apuntará contra las fuerzas nucleares estratégicas rusas. Por el contrario, lo que constata es un propósito de ampliar cada vez más las zonas de despliegue de los medios antimisiles de EE UU. Recordemos que la semana pasada el Ministerio de Defensa admitió que no había logrado alcanzar un acuerdo en lo tocante a escudos antimisiles, y que Washington continuaba trabajando en su plan a ritmo acelerado, haciendo caso omiso de las preocupaciones expresadas por Rusia con relación a las amenazas contra su seguridad nacional. «Si los acontecimientos continúan desarrollándose de esta manera, se perderá la oportunidad creada por el Consejo Rusia-OTAN durante la Cumbre de Lisboa de convertir la defensa antimisiles de ámbito de confrontación en objeto de cooperación», advirtió la cancillería. Se refiere a la cumbre celebrada en noviembre del pasado año en Portugal en la cual las partes acordaron cooperar para la creación de un sistema de defensa antimisiles para Europa. Rusia considera que el desarrollo y la arquitectura del Sistema de defensa antimisiles en Europa (EuroDAM) debe darse en igualdad de condiciones, al tiempo que se proporcionan medidas adecuadas de confianza y transparencia en dicho ámbito.

En la cumbre, Dmitri Medvédev, se pronunció a favor de dividir en sectores el sistema de defensa antimisiles, es decir, UE, EE UU y Rusia serían responsables de una división separada del sistema, pero en el marco de un sistema unificado.

En junio, Anders Fogh Rasmussen, secretario general de la OTAN, rechazó la idea de Medvédev y declaró que la Alianza no consideraba posible crear un sistema de defensa antimisiles conjuntamente con Rusia. Estados Unidos prosiguió sus conversaciones con los países europeos para desplegar elementos del escudo antimisiles, que tiene como objetivo defenderse de un eventual ataque por parte de países como Irán o Corea del Norte. En verano la República Checa, Turquía, Polonia y Rumanía se negaron a participar en el programa EuroDAM; no obstante, declararon estar dispuestos a participar en el mismo.

Para 2018 habrá misiles interceptores estadounidenses instalados en Polonia. Se colocará un conjunto de misiles en la base Redzikovo, a unos 150 kilómetros de Gdansk. El 13 de septiembre de 2011, EE UU y Rumanía firmaron un acuerdo para instalar elementos del escudo antimisiles estadounidense, una variante terrestre de los misiles SM-3 y el sistema Aegis, en territorio rumano.

A principios de septiembre, Turquía anunció que en su territorio se instalaría un radar de aviso temprano de amenaza de ataques con misiles. Aunque Ankara ha puesto como condición no transmitir a Israel los datos obtenidos por medio de esta instalación.

El 5 de octubre Anders Fogh Rasmussen declaró que el escudo antimisiles de la OTAN estaría completamente operativo para 2018, informa RIA Novosti. Asimismo, se ha dado a conocer que en la cumbre que la Alianza celebrará en mayo de 2012 en Chicago se informará de la fase inicial de funcionamiento.

Como se sabe, EE UU y la OTAN han declarado repetidamente que Moscú puede estar tranquila, pues el escudo antimisiles no está dirigido contra Rusia. No obstante, Washington no ha presentado garantías de ello, pese a la insistencia de las autoridades rusas y el Ministerio de Defensa.  

La disconformidad entre EE UU y Rusia se agudiza no sólo por el sistema de defensa antimisiles

Las objeciones entre EEUU, por un lado, y Rusia, por el otro, se han agudizado en los últimos tiempos. Además del sistema de defensa antimisiles, otra cuestión apremiante es la actitud ante los conflictos en Libia y Siria. Moscú, con el apoyo de Pekín, vetó hace unos días el proyecto de resolución de la ONU en el que se amenazaba con sanciones a Siria en el caso de que las autoridades de este país no cesaran la represión contra las protestas de la oposición. Hillary Clinton dijo ayer que Rusia tendría que explicar su veto con respecto al pueblo sirio. Según informa Interfax, Serguéi Lavrov realizó el jueves unas duras declaraciones contra la OTAN. En palabras del ministro, las acciones de la Alianza en Libia han incrementado el número de víctimas del conflicto entre el gobierno y la oposición de este país africano. «Los miembros de la comunidad internacional, en especial nuestros socios occidentales, se han decantado por apoyar a una de las partes de esta guerra civil; probablemente, la parte que representa las justas aspiraciones del pueblo libio, pero, aun así, a costa del incremento de víctimas civiles», subrayó Lavrov.

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