Triple homenaje a la escena rusa

"La costa de la utopía". Foto de www.teatrelliure.com

"La costa de la utopía". Foto de www.teatrelliure.com

“Europa tiene tres lugares paradigmáticos en cuanto a la riqueza en el arte de actuar: Rusia, Inglaterra y Nápoles. Todo el arte de la interpretación desarrollado durante el siglo XX tanto por el teatro como por el cine nos viene directamente de Rusia”. El que así se expresa es Lluís Paqual, fundador y alma mater del Teatre Lliure.

No es de extrañar, pues, que la sala barcelonesa se haya sumado con entusiasmo a la celebración del Año Rusia España 2011. Y lo ha hecho por todo lo alto, con la representación de la trilogía de Tom Stoppard “La costa de la utopía”, dirigida por Aleksei Borodin y producida por la compañía del Teatro Académico Ruso de la Juventud de Moscú (RAMT), en colaboración con el Teatre Lliure, el Centro Dramático Nacional y el Ministerio de Cultura de la Federación Rusa.

Esta obra de ocho horas de duración –que se podrá ver en la sede del Lliure en Montjuïc, o bien entera (el 8 de octubre), o bien cada una de las tres piezas que la componen por separado (los días 5, 6 y 7 del mismo mes)- explica la historia de Rusia y de Europa de 1833 a 1868 a través de la visión de personajes como Herzen, Turguénev, Bakunin o Belinski.

Se trata, en palabras de Pasqual, de un espectáculo “memorable” y “titánico” –han sido necesarias más de cien personas para hacerla posible- que parte de un texto “extraordinario”. Si bien es cierto que en los últimos cinco años se han presentado muchas versiones de la obra en los grandes teatros del mundo, la que se ha preparado tanto para el Lliure de Barcelona, como para el Valle-Inclán de Madrid, estrenada en el RAMT en 2007, es la “soñada” por el autor británico.

Pero no es la única ocasión que tendrán los espectadores del Teatre Lliure de escuchar hablar en ruso sobre el escenario. El Chéjov Festival Internacional de Teatro de Moscú, en coproducción con Les Gémeaux Scène Nationale de París, dará a conocer su particular versión de “La tempestad”, de Shakespeare, con referencias directas a la ideología comunista del siglo XX y al auge del consumismo en la Rusia actual. La misma compañía rusa, de la mano de Comediants, el Teatre Lliure y el Centro Dramático Nacional, presentará en el mismo escenario “Perséfone. Varietés mortales.”

Más allá del Lliure

Con independencia de la celebración del Año Dual, la escena catalana incluye habitualmente en su programación a los grandes autores rusos, entre los que ocupa un lugar más que destacado, cómo no, Antón Chéjov. Difícilmente encontraremos una temporada en la que no haya sido representada una versión u otra de Tío Vania. Y este otoño no es la excepción.

El festival Temporada Alta llevará hasta el Teatro Municipal de Girona y por primera vez en España, la conocidísima obra de Chéjov producida por el Maly Drama Teatr de San Petersburgo, bajo la dirección de Lev Dodin. Esta prestigiosa compañía presenta una versión que pone el acento en el desencuentro que sufren los personajes entre la vida que querrían vivir y la que realmente les ha sido otorgada.

Finalmente, el Teatre Nacional de Catalunya –que en la temporada pasada tuvo como uno de sus montajes más destacados “Un mes en el campo”, de Iván Turguénev- también se apunta a la dramaturgia rusa este año y estrena su primer texto de Maksim Gorki, “Los bajos fondos”. Albert Tola y Carme Portaceli actualizan y aproximan geográficamente esta pieza que se estrenó en 1902 en Moscú bajo la dirección de Stanislavski.

Obras, lugares y días:


“La costa de la utopía. Viaje, Naufragio y Salvación”, de Tom Stoppard. Teatre Lliure-Montjuïc. Del 5 al 8 de octubre.

“Tío Vania”, de Antón Chéjov. Teatre Municipal de Girona. 25 y 26 de noviembre.

“La tempestad”, de William Shakespeare. Teatre Lliure-Montjuïc. Del 1 al 4 de diciembre.

“Perséfone. Varietés Mortales”. Dirección: Joan Font. Teatre Lliure-Montjuïc. Del 15 de diciembre al 8 de enero.

“Los bajos fondos”, de Maksim Gorki. Teatre Nacional de Catalunya. Del 19 de enero al 26 de febrero.

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