El auge productivo de Tartaristán

La República de Tartaristán está situada en el corazón de Rusia, en la confluencia de los ríos Volga y Kama. Foto de Lori/Legion Media

La República de Tartaristán está situada en el corazón de Rusia, en la confluencia de los ríos Volga y Kama. Foto de Lori/Legion Media

La república rusa destaca en el Foro Económico de Sochi. Los expertos alaban la capacidad productiva y de adaptación de esta región del Volga.

El Foro Económico de Sochi ha celebrado su décima edición con interesantes proyectos en busca de inversores, muchos, procedentes de regiones rusas que aprovecharon la ocasión para llamar la atención de políticos y empresarios. Entre ellas destacó la República de Tartaristán.

“Todo el mundo se ha acostumbrado a pensar que lo más interesante y provechoso de Rusia se encuentra en Moscú y San Petersburgo, y se hace caso omiso al resto de regiones. Pero nosotros tenemos muchas cosas que mostrar y queremos colaborar con inversores extranjeros”, reivindica Azat Tujvatulin, director general de la compañía Evo-Ru, encargada del montaje de la exposición que alberga el foro.

El producto estrella de este año fue el barco de motor para pasajeros A145, un proyecto iniciado hace seis años con la colaboración de expertos procedentes de San Petersburgo. La embarcación tiene capacidad para 150 pasajeros y puede alcanzar una velocidad de hasta 70 kilómetros por hora.

Los constructores han puesto especial atención en la seguridad del pasaje. La embarcación mantiene la estabilidad incluso en caso de inundación de dos compartimentos y puede soportar tormentas de elevada intensidad.

El director del astillero responsable de la construcción del barco, Serguéi Poródnikov, defiende que es muy difícil encontrar en el mercado una embarcación de estas características. “Cuenta con un sistema de estabilización especial que controla la fuerza de empuje en la superficie de apoyo. Esto permite estabilizar el balanceo vertical, los bandazos y, en consecuencia, evitar la sobrecarga”, dice el ingeniero. Según Poródnikov, “una de las ventajas más importantes del barco es su seguridad, en el sentido más amplio de la palabra. Del espolón a la sala de máquinas, el barco tiene doble casco. Esto permite mantenerlo a flote aún en el caso de que se produjera un agujero de entre ocho y 17 metros», explica.

Varias empresas de países como Grecia, España y Vietnam, han mostrado interés por adquirir la embarcación, que se utilizará por primera vez durante la celebración de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi. “El trayecto en coche desde Sochi hasta Novorossisk dura 12 horas. Nuestro barco lo hará en tres horas y media”, explica el experto.

En la caseta de Tartaristán se presentaron también otros proyectos relacionados con la innovación, como el parque tecnológico Jimgrad. Según el analista financiero Timoféi Shátskij, las inversiones en el sector de la tecnología que se están efectuando en Tartaristán no son coyunturales.

“Suele pasar que en las regiones se invierte fundamentalmente en proyectos para vender una imagen. Pero aquí la situación es diferente: los dirigentes de la República están interesados en que las inversiones se rentabilicen”, afirma el analista. “Es un hecho insólito en la Rusia actual que los funcionarios no piensen como burócratas, sino que tengan mentalidad empresarial”, dice Shátskij. “Este enfoque está justificado, ya que en un futuro próximo se producirán grandes inversiones en la república, tanto en la industria petroquímica como en la rama de la ingeniería mecánica”, abunda.

En el marco del foro, el Vneshekonombank (Banco de Actividades Económicas Exteriores) ha alcanzado acuerdos crediticios con la SRL Ford Sollers Holding, la SRL Ford Sollers Yelabuga (Tartaristán) y la ZAO Ford Motor Company por valor de 830 millones de euros para crear una empresa encargada del cilclo completo de producción de automóviles.

Trabajadores en la planta de producción de automóviles Flat. Foto de PhotoXpress

La producción del Ford Transit se llevará a cabo en las plantas existentes en la zona económica especial de Yelabuga, donde ahora se producen la furgoneta Fiat Ducato. Se construirá también una fábrica de motores con el objetivo de producir 180.000 unidades anuales.

La zona económica especial de Yelabuga es un punto de atracción para las inversiones extranjeras por ser una zona libre de impuestos. Gracias a ello, empresas de 27 países han invertido ya allí. El inversor más activo es Francia (cuya participación en el total de la inversión extranjera ascendió al 43, 4% el año pasado), seguido de Chipre (con un 27,4 %) y Alemania (un 6,6 %).

La tarjeta de presentación de la región es el gigante automotriz KAMAZ, que coopera con fabricantes internacionales de componentes, como Cummings, Knorr-Bremse, Zahnradfabrik y Federal-Mogul. KAMAZ participa también en el programa de la Universidad Técnica Estatal de Kazán A. N. Túpolev para desarrollar proyectos de innovación, como el trabajo en medios de transporte ecológicos y helicópteros con un nuevo sistema hidráulico de dirección modernizado.

Las agencias internacionales de calificación valoran de forma positiva la estabilidad de Tartaristán, situada en el tercer lugar después de Moscú y San Petersburgo. Las otras 22 regiones de Rusia no han recibido una calificación real por parte de Fitch, que les asigna una categoría especulativa. Uno de los criterios de calificación ha sido la legislación local. El año pasado, el Gobierno aprobó la Ley sobre la actividad innovadora en la República de Tartaristán. La norma debería proporcionar el apoyo estatal que las compañías dedicadas a I+D.

Stephen Pierce, experto de la agencia Deloitte, explica el éxito: “La región combina una sólida capacidad de producción heredada de los tiempos soviéticos y un enfoque contemporáneo de gestión para hacer uso de ella”, dice Pierce. “El equipo del actual presidente de la República de Tartaristán, Minnijanov, no se limita a utilizar las fábricas heredadas, como hacen en el resto del país. Su prioridad es siempre hacer algo nuevo, mejorar la producción, y no de cara a la galería, sino con el objetivo permanente de obtener beneficios”.

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