La otra generación P

La portada del libro sobre Perelman de Masha Gessen

La portada del libro sobre Perelman de Masha Gessen

Ajeno a la mitología del glamour, el matemático se ha convertido –contra su voluntad- en el referente de todos los perdedores del capitalismo post-soviético, los otros “P” de la generación descrita por Pelevin.

En ferias, en televisión, en universidades… cada día nos asaltan expertos que –inútilmente- intentan esconder sus maneras soviéticas y niñatos ambiciosos que han trepado a puestos de responsabilidad, presumiendo de un cargo que tiene más nombres que la Duquesa de Alba pero es inversamente proporcional a sus escrúpulos. Pero Perelman es diferente. Cuando aparece llena el espacio, calla a las palabras, paraliza los microbios. ¿Cuánto tardarán en hacer camisetas con su rostro? Grigory Perelman, ese arcángel Gabriel, ese primo de Belcebú enviado por Zeus –todo un Lev Tolstoi post-moderno.

"Без меня меня женили" (me casaron sin preguntarme si quería matrimonio).

La propuesta fue promovida por Terenty Mesheryakov (responsable del barrio peterburgués donde Perelman está inscrito) y por Ludwig Faddeev, director del instituto Euler. El consejo científico del Instituto Steklov en San Petersburgo la apoyó y tramitó, y este mismo mes la Academia de las Ciencias de Rusia ha hecho pública su invitación a Grigory Perelman para que se convierta en académico de dicha institución. Sin embargo, igual que en su momento rechazó el millón de dólares, el matemático también parece despreciar este nombramiento. “La persona no puede ser promovida contra su voluntad y su solicitud carece de la necesaria nota de conformidad”, ha reconocido la jefa de personal de la Academia, Tatiana Pugachova.

“Todavía no hemos logrado contactar con Grisha Perelman, por lo tanto no sabemos si lo acabará aceptando”, alegó Sergei Kisliakov, director de la delegación peterburguesa del instituto Steklov.

Paradójicamente, Perelman abandonó dicho centro de investigación en 2005, ofendido porque no valoraban adecuadamente su trabajo, según publican varios periódicos rusos. Incluso, la revista Glavny Novosty aseguró que por aquel entonces el matemático pensó en abandonar la práctica profesional de esta ciencia, y en declaraciones publicadas por The New Yorker, Perelman expresaba su decepción ante la deshonestidad y malas prácticas de algunos colegas que querían apropiarse de sus descubrimientos.

Fue en el 2002 cuando Grigory Perelman colgó en Internet una prueba con la resolución de la conjetura de Pointcaré. En principio, estas demostraciones deben de cumplir una serie de convenciones: empezar con unos axiomas y utilizar afirmaciones lógicas para llegar a la conclusión. Sin embargo, la demostración de Perelman rompía con estos esquemas: era muy corta para la extrema complejidad del problema matemático, ya que las secuencias lógicas elaboradas en decenas de páginas habían sido comprimidas, al mismo tiempo que introducía otros argumentos que no eran relevantes para el resultado final. Aun así, la prueba fue examinada y cuatro años más tarde aceptada como válida.

Henri Poincaré era primo de Raymond Poincaré, el Presidente francés durante la primera guerra mundial. Como uno de los más creativos matemáticos de su época, Henri concibió en 1904 una conjetura a la que dio nombre, una hipótesis que resulta especialmente importante para el estudio de las esferas tridimensionales. De hecho, en 1982 la conjetura quedó demostrada en todas las dimensiones menos en la tercera; Así, en el año 2000 el instituto Clay de estudios matemáticos ofreció un millón de dólares a los científicos que resolvieran los siete problemas matemáticos más importantes del siglo.

El hombre que lo descubrió tiene el pelo rizado, grandes cejas y ojos de color turquesa. Se saben pocas cosas de Grigory Perelman. Vive con su madre en un piso a las afueras de San Petersburgo (Kupchino), a pesar de que tiene un domicilio propio en el barrio de Frunze.

Perelman no da entrevistas, lo que da pie a un mayor morbo en el acoso de la prensa. La periodista Masha Gessen incluso ha publicado un libro sobre el matemático sin haber podido hablar con él, sólo con testimonios de antiguos compañeros y profesores.

Su fama se disparó tras renunciar al premio del instituto Clay -“Yo tengo todo lo que necesito”, “el matemático Richard Hamilton se lo merece tanto como yo”, alegó entonces.

También fue inútilmente invitado a participar en el proyecto Skolkovo, e igualmente ignoró la llamada de Sergey Mirónov para que aconsejase cómo mejorar la enseñanza de las matemáticas en los colegios. Incluso Vladimir Putin se refirió a él durante un encuentro con científicos que se quejaban de la escasa financiación para la investigación científica –“teníais que seguir el ejemplo de Perelman, nosotros intentamos ayudarle y él siempre rechaza nuestro dinero”.

Pero Perelman no es un marciano. Su antiguo jefe, Sergei Kislyakov, lo define como “una persona bastante amigable, incluso con sus gregarios, pero muy introvertido”, y añade que “puede ser extremamente delicado. Algunas veces incluso ve violaciones morales donde no las hay”.

El premio parece haber acentuado aun más el aislamiento del matemático. Algunos medios incluso aseguran que ha abandonado la investigación y vive de dar clases particulares a niños.

Ps. Junto a Grigory Perelman también ha sido admitido en la Academia de las Ciencias de Rusia el investigador Stanislav Smírnov, quien ganó el pasado año el máximo galardón mundial en el campo matemático, la medalla Fields.

Ps. 2. Algunos interesantes video reportajes sobre Perelman.

https://www.youtube.com/watch?v=TzB0FyEfes0&feature=related

https://www.youtube.com/watch?v=HIfEZmwUsDo&feature=related

https://www.youtube.com/watch?v=xNkHUg1CLdc

https://www.youtube.com/watch?v=SnliuBIB2V0&feature=related

https://www.youtube.com/watch?v=RvgAMBy2-W4&feature=related

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