La reforma de la ley de inmigración: del enfoque cuantitativo al cualitativo

Foto de Kommersant

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Rusia es un país que por sus características demográficas necesita inmigrantes. Actualemte, la llegada se rige por una serie de cuotas anuales, es decir, una cantidad de personas necesarias por sector. El Servicio Federal de Migración considera que ese sistema no es el más eficaz y ha decidido llevar a cabo una serie de reformas para crear un sistema que tenga un enfoque más cualitativo.

Rusia, al igual que el resto de los países con perspectivas demográficas difíciles, necesita atraer immigrantes. La situación en el mercado laboral sigue siendo complicada, a pesar de la llegada de más de ocho millones de personas en los últimos 20 años procedentes de países de la antigua URSS. Esta ola de inmigrantes ha compensado la disminución poblacional, que asciende hasta el 33%.

El Servicio Federal de Migración (SFM) está convencido de que será imposible mejorar la situación sin llevar a cabo cambios radicales. De modo que en marzo los especialistas altamente cualificados obtuvieron ventajas para la entrada en Rusia, en agosto el SFM se acordó del resto de las personas interesadas en empezar a trabajar en Rusia. Estas personas son el objetivo principal del nuevo concepto de la política de migración. El objetivo principal se puede formular de una manera bastante lacónica: el Estado pretende  abandonar el enfoque cuantitativo, es decir, basado en las cuotas anuales, a favor de un enfoque cualitativo.  

Actualmente entre 1,7 y 2 millones de personas inmigran a Rusia mediante las cuotas de distintas profesiones. Según Konstantín  Romodanovski, director del SFM, el mecanismo de cuotas “no es el más eficaz” y no es capaz de responder rápidamente a las necesidades del mercado. Por ejemplo, si un empleador solicita al SFM autorización para contratar a varios centenares de inmigrantes, se le puede negar su petición porque la cuota para esa especialidad en concreto ya está agotada. De esta manera, formalmente se cumplen todas las normas, pero el empleador se queda sin el personal que necesita.
Yevgueni Yakubovski, de la asociación de empresarios «Pilares de Rusia», confirma la existencia del problema. “La cuantía de las cuotas aprobadas oficialmente es diez veces inferior a las necesidades reales”, asegura Yakubovski.

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  Hoy en día, los profesionales altamente cualificados son los que más facilidades encuentran para entrar en Rusia. Pueden moverse libremente por el territorio del país, vivir con sus familias, pagar un impuesto sobre la renta del 13% (como los ciudadanos rusos y no del 30% como el resto de inmigrantes), así como obtener el permiso de residencia siguiendo un procedimiento simplificado. Estas personas pueden entrar en el país sin cuotas y tienen derecho a registrarse en el departamento de inmigración de la policía en su lugar de residencia en un plazo de 90 días tras su llegada a Rusia. Al mismo tiempo, mientras los profesionales sin cualificación profesional obtienen un visado de trabajo cuya duración no supera el año, los altamente cualificados reciben uno múltiple, válido para tres años y prorrogable por otros tres.

De modo que el método actual debería ser reemplazado por un sistema por puntos que valore a los potenciales trabajadores, parecido a los que funcionan en Francia, Alemania, Australia y en la mayoría de los países que cuentan con un importante volumen de inmigrantes. El Servicio Federal de Migración espera crear un sistema basado en la experiencia de estos países y que conceda prioridad a los trabajadores de las profesiones más demandadas, un nivel de estudios relativamente alto y conocimientos del idioma del país. Además, tener familiares en Rusia supondrá una ventaja adicional. Estos solicitantes, junto al permiso  de trabajo, obtendrán los seguros necesarios y la posibilidad de llevar a cabo una reagrupación familiar.


Por su parte, las personas con un visado temporal podrán solicitar el permiso de residencia tras tres años, si mejoran su cualificación profesional, aprenden ruso y alquilan o compran una vivienda. El objetivo estratégico de este programa consiste en sustituir a los inmigrantes temporales por trabajadores permanentes que obtengan la nacionalidad rusa.
La Cámara Pública de Rusia aprobó el documento, mientras que la mayoría de los expertos lo han criticado duramente. Alexéi Zhafiárov, vicedirector de la Dirección de la Fiscalía General para el Control del Cumplimiento de la Legislación sobre Seguridad Federal,  Relaciones Internacionales y Resistencia al Extremismo, está en contra de la abolición de las cuotas: "No disponemos de otros mecanismos para influir en el mercado del trabajo, en este punto el Estado sigue negándose a regular la política nacional".


Asimismo, Viacheslav Postavnin, presidente de la fundación «Migración Siglo XXI», tampoco está seguro de la necesidad de estos cambios: "¿Para qué es necesario introducir un sistema de valoración por puntos?” se pregunta el experto. “¿A quién y con quién vamos a comparar? Es un sistema que está bien para elegir profesionales aislados, pero con un flujo masivo de inmigrantes como el que a nosotros nos ocupa, no es posible que funcione".


Mientras que Lídia Gráfova, presidenta del Comité Ejecutivo del Foro de Organizaciones de Migrantes, considera que los cambios son imprescindibles. “Rusia ya no atrae inmigrantes”, afirma. “Incluso los ciudadanos ucranianos y moldavos prefieren ahora irse a trabajar a Europa, mientras que los habitantes de Asia Central empiezan a dirigirse hacia los Emiratos Árabes”.


Según el rector de la Escuela Superior de Economía, Yaroslav Kuzmínov, el Servicio Federal de Migración es perfectamente capaz de resolver este problema. “¿Qué significa saber obligatoriamente la lengua y la legislación rusas?” se pregunta el experto para explicar la esencia del sistema de valoración de los inmigrantes. “Es la garantía para las leyes se apliquen a estas personas. Sí, estamos interesados en que la gente venga, no sólo a trabajar, sino también a vivir de forma permanente. Pero si uno quiere quedarse, tiene que aprender un oficio, tiene que ganar un sueldo mínimo y tiene que pagar impuestos”.

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