Un mes de agosto de bajadas en la bolsa

En un mes, el mercado de valores ruso ha perdido todo lo que había crecido durante el año, los inversores han recuperado la liquidez y se plantean realizar inversiones a largo plazo. Foto de Reuters/Vostock Photo

En un mes, el mercado de valores ruso ha perdido todo lo que había crecido durante el año, los inversores han recuperado la liquidez y se plantean realizar inversiones a largo plazo. Foto de Reuters/Vostock Photo

En agosto el mercado de valores ruso ha perdido, siguiendo a las bolsas internacionales, una media de una sexta parte de su capitalización. Hacia el 25 del agosto, el índice en dólares RTS cayó un 18%, y el índice MICEX, que se calcula a partir de la capitalización de las empresas en rublos, un 15%. Un gran número de inversores, incluidos multitud deprofesionales, perdieron grandes cantidades de dinero. Ahora el mercado ruso se ha estabilizado, según afirma el economista principal de la empresa gestora Finam, Yevgueni Osin, que espera que el mercado se recupere a lo largo de la segunda mitad del tercer cuatrimestre, y durante el último cuarto de 2011.

La caída de las bolsas rusas tuvo lugar inmediatamente después de que la agencia Standard&Poor's rebajase la calificación de la deuda de Estados Unidos. Los índices MICEX y RTS han llegado al mínimo de este año, con caídas diarias del 5,33% y del 7,56% respectivamente, un récord no alcanzado desde 2008. Entre el 10 y el 17 de agosto, el mercado dio un salto, los índices subieron un 6%, pero posteriormente volvieron a bajar. “Todo caía. Hoy Gazprom, mañana Sberbank, pasado mañana, Uralkali, por citar unos ejemplos”, comenta el brocker Andréi Kukk de Uralsib Capital. La causa principal reside en que los inversores se deshacen de los activos marcados en sus carteras de inversiones como ”de riesgo”, prefiriendo los dólares y los valores fiduciarios con una rentabilidad más baja, pero supuestamente garantizada.

Simultáneamente comenzó un período de marcada inestabilidad: el ámbito de las oscilaciones del índice MICEX alcanzó el 8%, lo que impulsó a los expertos a comparar estos saltos con la volatilidad del mercado “insano” de 2008. Kukk considera que estas fuertes oscilaciones están relacionadas con la actividad de inversores especuladores: “cada salto hacia arriba viene impulsado por los posicionamientos cortoplacistas a raíz de cualquier noticia positiva proveniente de cualquier país”. Los inversores institucionales se arriesgan menos, intentando no perder nada. Según el experto, este período podría concluir “sólo cuando los participantes hayan tomado decisiones respecto a sus miedos, es decir, cuando se den cuenta de si estos riesgos se tienen en consideración a la hora de definir los precios de las acciones o no”. De momento, la mayor parte de los participantes en el mercado no tienen respuesta a esta pregunta.

Según Kukk, el comportamiento de los inversores de valores en Rusia está condicionado por cuatro factores principales: “El miedo a caer en una nueva ola de recesión mundial, el miedo al aumento de la crisis de deuda en Europa, y la inestabilidad de los mercados de divisas y materias primas, así como la inestabilidad geopolítica”. Además, Osin, de Finam, indica otro factor: la información transmitida por los medios de comunicación, que “hasta ahora ha tenido un carácter macroeconómico y financiero deliberadamente negativo”, que “se ha reflejado, entre otras cosas, en los indicadores del clima empresarial y de la actitud de los inversores en el mercado”. Kukk considera que los inversores deberían reconsiderar su sistema de valoración de riesgos. “La crisis actual es de deuda, y es paradójico que los inversores dejen las acciones por los valores fiduciarios”.

Algunos participantes en el mercado consideran que el mercado de valores tiene por delante una larga etapa de recuperación. Los grandes bancos de inversiones han acumulado muchísima liquidez en sus cuentas, señala el jefe del departamento comercial de Rye, Man & Gor Securities, Pável Doródnikov, pero de momento no hacen nada con ella. Por otra parte, según Osin, la política de los reguladores estadounidenses y europeos sigue estando encaminada a apoyar la recuperación de la demanda económica, algo que supone el crecimiento de los precios en el mercado de títulos de capital. “Es probable que esta recuperación sea activa, teniendo en cuenta que los principales riesgos financieros de la UE y de EE UU se han podido resolver de una u otra manera, aunque no se hayan podido evitar situaciones de shock en el mercado”. Los analistas de la empresa de inversiones Alfa Kapital creen que las cotizaciones actuales de las acciones rusas resultan atractivas para conformar posicionamientos a largo plazo. Osin está de acuerdo, “actualmente, teniendo en cuenta la estabilización del mercado, se detecta un claro, aunque muy paulatino aumento de agentes del mercado que desean emprender un “posicionamiento a largo”. En cambio, según otros, los inversores no tienen todavía ningún punto de referencia en ningún mercado y todavía puede haber muchos días volátiles. Así piensa el vicepresidente de Troyka Dialog, Alexéi Dolgokh que asegura: “Todavía existe una gran incertidumbre. Los grandes inversores no entienden nada y prefieren conservar la liquidez. Por lo tanto, habrá mucha volatilidad: el mercado es bastante sensible. Sin embargo, no estamos esperando ningún colapso”.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.