Minerales sulfurosos en el fondo del mar

Rusia ha empezado a competir activamente por los recursos minerales situados en el fondo de los oceános. Foto de AP

Rusia ha empezado a competir activamente por los recursos minerales situados en el fondo de los oceános. Foto de AP

Rusia ha empezado a competir activamente por los recursos minerales del fondo del océano. La autoridad internacional de Fondos Marinos (ISA) ha aprobado la solicitud presentada por Moscú para llevar a cabo investigaciones geológicas en el Océano Atlántico.

Según fuentes de Kommersant, se trata de uno de los yacimientos sin explotar más importantes del mundo, cuyo contenido en cobre y oro supera entre cinco y diez veces el de los yacimientos terrestres. El proyecto será llevado a cabo por la Expedición Polar de Prospección Geológica Marina y el centro de investigación VNII Okeangeologia, y contará con un presupuesto de hasta 43 millones de dólares para los próximos cinco años. Las fuentes de Kommersant en el gobierno ruso señalan que las iniciativas de Rusia de exploración de los recursos oceánicos se relacionan con una fuerte intensificación de la actividad de China en el mismo sector.

El Ministerio de Recursos Naturales ruso comunicó el 3 de agosto que la solicitud de exploración de recursos minerales en el fondo del Océano fue presentada en diciembre 2010 y aprobada el 19 de julio durante una reunión en la sede de la ISA en Kingston, Jamaica. Además de la petición rusa, también se aprobaron la China y la de los estados isleños del Pacífico, Nauru y Tonga. Es la primera vez en la historia que la ISA autoriza prospecciones en las aguas oceánicas sin estar adscritas a una zona económica correspondiente a un estado concreto.

Daria Vasilévskaya, vicedirectora del departamento de política estatal y regulación en el ámbito de geología y aprovechamiento de recursos naturales del ministerio de Recursos Naturales, declaró a Kommersant que el contrato con la ISA se firmará a fines de 2011 y tendrá una duración de quince años, prorrogables por otros cinco. El territorio que explorará Rusia consta de 100 bloques, cada uno de 100 kilómetros cuadrados de superficie, y se sitúa en la zona norte de la Cordillera Centroatlántica. Los minerales sulfurosos se encuentran a una profundidad de entre dos y cuatro kilómetros. Se sobreentiende que Rusia tendrá preferencia para explotar los yacimientos, según fuentes del servicio de prensa del Ministerio de Recursos Naturales. El contrato será ejecutado por dos empresas públicas: Expedición de Prospección Polar Geológica Marina y el centro de investigación VNII Okeangeologia.

Según la información obtenida por Kommersant, se trata de planes de prospección de uno de los yacimientos más importantes de oro y cobre del mundo, que todavía están sin explorar. "En el terreno adjudicado a Rusia se han descubierto seis yacimientos prometedores. La estimación aproximada de los recursos está entre los 50 y los 70 millones de toneladas de masa mineral seca”, comentó a Kommersant Serguéi Andréiev, vicedirector del departamento de geología y recursos minerales del Océano Mundial de VNII Okeangeologia. “Hay que tener en cuenta que el contenido del mineral en la roca submarina es varias veces mayor que el de la superficie terrestre”. Según el experto, el contenido medio de cobre en tierra es del 1%, mientras que en los sulfuros polimetálicos submarinos del terreno adjudicado a Rusia podría estar entre el 2,5% y el 10% de media (el índice máximo es del 30%). Además, una tonelada de roca contiene entre 4 y 10 gramos de oro (17 g por tonelada como máximo). Si estas valoraciones se confirman, dichos recursos serían comparables a los de la empresa Norilski Nikel (Níquel de Norilsk).

Según el interlocutor de Kommersant en el gobierno ruso, Moscú considera que el proyecto de explotación de minerales en el fondo del océano tiene la misma importancia que la defensa de los intereses de Rusia a la hora de explotar posibles yacimientos de hidrocarburos en el Ártico (la institución que define los límites de la plataforma continental de la Federación Rusa en el Océano Glacial Ártico es precisamente VNII Okeangeologia). Según el experto, el viceprimer ministro ruso Ígor Sechin y el ministro de recursos naturales Yuri Trútnev son los que más involucrados están en este aunto.

La fuente en el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso señala que el creciente interés de Moscú por la explotación de recursos minerales del fondo del océano se relaciona con la intensificación de la actividad china en este ámbito. "Durante muchos años –relató- las potencias navales llevaron a cabo exploraciones del fondo del océano sin avisar a la ISA. Sin embargo, el 7 de mayo de 2010, China presentó una solicitud oficial para llevar a cabo las prospecciones en una parte de la Cordillera Sudoeste del océano Índico. Fue entonces cuando tomamos la decisión de acelerar nuestra propia solicitud ".

Según Daria Vasilévskaya, el desarrollo del proyecto en los próximos cinco años le costará al Estado entre 20 y 43 millones de dólares. Nikolái Sosnóvski, del banco VTB Kapital, considera que estas inversiones en prospección geológica son bastante modestas. Según él, los gastos anuales de las principales empresas auríferas rusas son mayores. Una inversión entre 20 y 40 millones permite explorar bien un yacimiento en tierra con una capacidad de 5 millones de onzas o alrededor de 140 toneladas. En caso de ser en el mar, también es posible limitarse a este presupuesto. La empresa canadiense Nautilus Minerals, que tiene previsto iniciar en 2013-2014 la explotación del primer yacimiento aurífero en aguas profundas, a 1,6 km de profundidad, junto a la costa de Papúa Nueva Guinea, invirtió en prospección geológica 12,4 millones de dólares en 2010 y 9,9 millones en 2010.

Sin embargo, esto excluye las instalaciones técnicas. Nautilus gasta alrededor de 25 millones de dólares al año tan sólo en fletar el barco para la prospección geológica. El alquiler de un solo sumergible automático para aguas profundas cuesta 3.000 dólares al día. Durante la fase de extracción, los gastos suelen mayores: el barco para la producción del concentrado le costará a Nautilus 167 millones de dólares, la columna separadora y el sistema de montacargas ascenderá a 116 millones de dólares y las instalaciones de sondeo y el colector tienen un precio de 84 millones de dólares.

A los geólogos rusos también les esperan grandes inversiones. Serguéi Andréyev, de VNII Okeangeologia, afirma que para la etapa de prospección será necesario un nuevo barco de investigación (el “Profesor Logachiov” fue construido en Nikoláyev hace 20 años y ya ha quedado anticuado), una instalación de sondeo y un sumergible. "El problema es que nadie produce este tipo de equipamiento en Rusia. La empresa unitaria pública de investigación y producción Sevmorgeo ha elaborado algunos proyectos, pero se necesita voluntad política”, considera Serguéyev. Kommersant ha podido saber que en Sevmorgeo hay una instalación de sondeo existe como único ejemplar piloto que no se concluirá hasta dentro de un año y medio. "De momento no tenemos nuevos sumergibles automáticos, pero Rusia posee dos sumergibles Mir, de alta profundidad, así como sumergibles Rus y Kónsul. Será suficiente para los primeros ocho años de prospección", indicaron las fuentes. Según ellas, el problema se podría solventar con un socio extranjero que posea tecnología y los medios necesarios. Lo más probale es que el candidato sea precisamente Nautilus Minerals. Sobre todo teniendo en cuenta que el empresario ruso Alisher Usmánov adquirió el 20% de la empresa en 2006 por 43,5 millones de dólares. Sin embargo, según el representante del Ministerio, todavía no se ha discutido el tema de la participación de Nautilus en el proyecto ruso. Nautilus y Usmánov no han respondido al requerimiento de Kommersant, y tampoco hubo comentarios por parte de la empresa Metalloinvest, el poderoso holding minero y metalúrgico propiedad del mismo Usmánov.

En cualquier caso, Rusia está dispuesta a ejecutar el proyecto hasta el final. “Para nosotros, la exploración del océano es un proyecto geopolítico importante dirigido a defender los intereses de Rusia como potencia mundial en materias primas”, señala una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Es más, según los datos de Kommersant, Rusia ya está preparando otra solicitud para la ISA, esta vez para la prospección de costras ferro-magnésicas con contenido de cobalto en el fondo del océano Pacífico, que podría ser estudiada en 2012.

Con participación de Alexánder Gabúyev, Román Asankin, Seda Yeguikián. Originalmente publicado en Kommersant

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