Geraldine Chaplin:

“No me gusta la palabra genio, pero mi padre fue sin duda y sigue siendo excepcional, alguien inigualable”.

Geraldine Chaplin y su esposo, Patricio Castilla, pasaron dos semanas en Moscú, invitados al 33 Festival Internacional de Cine de Moscú, en el que ella presidió el jurado principal.

Quisiera empezar preguntándole acerca de su famosa familia, pero no sé por dónde empezar. ¿Por Charlie Chaplin, su padre, el patriarca del cine mudo? ¿O por Eugene O’Neill, su abuelo, ganador del Premio Nóbel de literatura y de varios premios Pulitzer? O por Oona O'Neill, su madre?

No conocí a mi abuelo. De mayor, leí y admiré sus piezas de teatro. Recuerdo haber ido con algunos amigos a ver una producción suya. Me impresionó mucho y emocionada expliqué que mi abuelo había escrito esa obra sobre mi extensa y compleja familia. Uno de mis amigos contestó: “No seas engreída. O’Neill escribió esa obra sobre la familia de todo el mundo”. Creo que eso explica por qué se le considera el padre del teatro estadounidense.

¿Cuál es el precio que tuve que pagar por ser la hija de Charlie Chaplin? Me hacen muchas veces esa pregunta. No tuve que pagar ningún precio, fue maravilloso. Se me abrieron todas las puertas (sonríe).

Charlie Chaplin - El Chico

¿Cómo trabajaba su padre? ¿Recuerda algún episodio doméstico en el que tuviese algo que ver su padre?

En el estudio era, por encima de todo, un director exigente y no un padre cariñoso. Cuando estaba rodando ¨Candilejas¨ era muy estricto con todo el mundo y no era blando con nosotros, sus hijos. Pero aun así mi hermano y yo estábamos contentos, porque el rodaje era una excusa para no ir al colegio.

En la vida real, adoraba que le prestasen atención y tener público. Puede que sea por eso por lo que tuvo una familia tan grande. Cuando íbamos a un restaurante, le gustaba hacer bromas. En Suiza tienen un plato, uno de sus favoritos, que se llama “bacalao azul¨. Se echa un pescado vivo en agua hirviendo, cuando está cocido se pone en un plato y se sirve. Cuando éramos niños, nos parecía que veíamos una expresión de horror en los ojos del pescado. Mi padre siempre tomaba el plato con las dos manos, ponía los brazos alrededor y decía con voz trágica y temblorosa: “Emma, Emma querida, eres tú, sé que eres tú”. Después le arrancaba el ojo al pescado y decía otra vez con un sollozo: ¨¡Amor mío!”. Toda la gente en el restaurante se quedaba mirando embelesada el espectáculo.

Solía ocurrir otro episodio de esos con la obligatoria degustación del vino. Mi padre se ponía muy serio y miraba muy atento cómo echaban el vino en la copa. Examinaba el color, lo olía, después tomaba un sorbito y lo saboreaba mucho tiempo en la boca. Y después ocurría algo muy sorprendente. Se echaba para atrás en la silla y escupía todo en el suelo con una expresión de enorme disgusto en la cara. Al instante, sin inmutarse y con una expresión de placidez en la cara, mi padre miraba al camarero con aire de auténtico aristócrata y decía muy digno: “Espléndido, sencillamente magnífico”. Se podrá imaginar que nunca nos íbamos de un restaurante sin haber atraído la atención de la gente.

Charlie Chaplin - Ballet 

¿Cómo se sintió trabajando con David Lean en Doctor Zhivago?¿Cuánto le pareció que tenía de rusa la película?

Me hice amiga de David después del rodaje de ¨Doctor Zhivago¨. Es difícil para mí decir cuánto tiene de rusa la película. Puedo decir con toda seguridad que fue una película de David Lean al máximo. Al igual que mi padre acostumbraba a reproducir las calles de Londres para rodar en los Estados Unidos, David construyó dos piezas de Rusia en Madrid. Había dos calles: una rica y otra pobre. Las escenas de campo se rodaron en España, en Soria. Aquel invierno no hubo nieve en España. Espolvoreaban el escenario de la película con mármol hecho polvo y nos envolvíamos en ropa de invierno y fingíamos que sentíamos frío bajo un sol abrasador, a 45 grados de temperatura. No nos dejaban beber en todo el día, para que no empezásemos a sudar en cuanto nos pusiésemos las ropas de invierno.

¿Aspira ser directora de cine? ¿Le gustaría hacer sus propias películas?

No, en absoluto.

¿Cómo es lo de ser actriz? ¿Cómo se prepara para los papeles que va a representar?

Siempre trato por todos los medios de prepararme bien. Si voy a representar una persona real o una figura histórica, trato de descubrir y leer todo lo que se sepa sobre ella. Mi esposo podrá confirmar lo muy en serio que me lo tomo. Dice en broma que cuando represento el papel de una asesina, el ambiente en casa se pone tenso y no se parece al habitual.

Geraldine Chaplin - "Elisa, vida mia" de Carlos Saura

¿Qué siente acerca de la gloria y la popularidad?

Tomo con tranquilidad la popularidad. A mis hermanos y a mí nos han fotografiado desde que éramos muy pequeños. Ser una personalidad pública forma parte de la carrera de un actor. Me molesta, sin embargo, que los fotógrafos de ahora no se conformen con verte y que les sonrías.

En la película ¨Charlie Chaplin¨, hizo el papel de su abuela. ¿Cómo se sintió representando el papel de un miembro de su familia y además de una señora mayor?

Cuando se rodó la película yo ya no era joven, así que, por mucho que me hubiera gustado, ya no podía hacer el papel de una de las hermosas amigas de mi padre (sonríe). He hecho el papel de muchas mujeres de edad madura.

¿Qué películas ve?¿Qué clase de espectadora es?

Soy sin duda una espectadora muy receptiva; me emociono mucho. Me gusta ver películas, a menudo películas de festivales. Pocas veces veo películas comerciales. Este año mi esposo y yo fuimos al estreno de la tercera parte de Transformers. Ahora ya sabemos a qué está jugando todo el tiempo nuestro nieto.

¿Qué piensa de las nuevas tecnologías cinematográficas?

La mayor parte de las películas de mi padre son de cine mudo. Él creía que el sonido mataría al cine. Hemos visto que el sonido no consiguió matar al cine (sonríe con picardía). Sin embargo, en aquellos tiempos fue una nueva tecnología cinematográfica. Así que no me opongo a las novedades.

¿Le gusta el cine ruso? ¿Qué directores o actores rusos le gustaría destacar?

Por desgracia sé poco del nuevo cine ruso y de sus directores. Por supuesto conozco a los clásicos: Eisenstein, Pudovkin, Tarkovsky. ¿El cine moderno? No sé qué decir. No se exhibe en España, que es donde vivo ahora. En el 33 Festival de Moscú conocí a dos directores rusos jóvenes, Nikolái Jomeriki y Serguéi Loban. A uno de ellos Ie dejé mi número de teléfono para que me llame directamente, no a mi agente, si hay un papel para mí en su próxima producción. Su película tenía un equipo joven, con caras jóvenes, puras y bellas. Me impresionó mucho Renata Litvinova, que tuvo una actuación especial en “Heart's Boomerang. Llena muy bien el espacio y es ella la que impone el ritmo. Sus movimientos son como una danza cautivadora. Esta actriz convirtió un breve episodio en un magnífico espectáculo.

¿Cuáles son sus impresiones de Rusia y de Moscú? ¿Es esta su primera visita?

Mi familia y yo somos trotamundos, pero hasta ahora no había venido a Moscú. Rusia fue y sigue siendo un lugar que atrae. En esta visita no pudimos ver todo lo que queríamos. Me quedará en el recuerdo la Plaza Roja. El centro de Moscú es espléndido al amanecer, de día, y de noche a la luz de las farolas. Dejo Rusia con una fuerte sensación de que tenemos que volver.    

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