Flores inmortales

Fotos de María Golubkova

Se ha inaugurado una exposición de la pintora Ana Tsarev, titulada “La vida de las flores” en el Castillo de Ingeniería de San Petersburgo. Los críticos califican a esta artista como una seguidora de Van Gogh. Sus colores vivos e intensos, la energía de su trazo y el laconismo de sus composiciones transmiten la magnificencia y la diversidad de la flora de los exóticos países visitados por la pintora.

“Ana Tsarev ha desarrollado una manera potente y de expresivo gesto que recuerda la energía del postimpresionismo”, explica el comisario de la exposición en el Museo Ruso de San Petersburgo, Alexánder Boróvski. “Su método es una especie de moldeado casi escultórico, una superposición de varias capas, un contacto manual con la pintura y el lienzo”.

Sus lienzos más grandes tienen un tamaño de 1×1 y son, literalmente, retratos de flores. Algunos son prácticamente reproducciones de otros cuadros, pero con otra gama de colores, otro humor,título y mensaje. Las protagonistas de las obras de Ana son las flores: exóticas strelitziáceas (flores del paraíso) de vivos colores, orquídeas refinadas y majestuosos lotos. Durante muchos años se dedicó profesionalmente a la jardinería, cultivando jardines en distintos países del mundo. Ahora ha conseguido dar a estos efímeros brotes una segunda vida.

La pintora confiesa que sus flores preferidas son las orquídeas. “Lo que más me gusta son los capullos que se están abriendo, pero bueno, en general todas las flores son mis preferidas, como si fueran hijos. Además, las flores nunca traicionan”.

Es la primera vez que se exponen las obras de Ana en Rusia. Tal y como ha contado esta pintora de 74 años al corresponsal de Rossíyskaia Gazeta, fue Víktor Gúsev, director del Museo Ruso, quien le propuso establecer contacto con los espectadores rusos tras visitar una exposición suya en Nueva York. Los preparativos duraron alrededor de un año, y ahora ya se pueden admirar alrededor de cincuenta obras en las salas del palacio Mijáilovski, perteneciente al Museo Ruso. Es de destacar la propia aparición de Tsarev en el mundo artístico, ya que fue bastante inusual. Para presentar su obra en Nueva York, se creó una galería especial y sus exposiciones han tenido lugar en muchos países del mundo, incluido el Museo de Bellas Artes de Hanói.

La exposición “El mundo de las flores” estará en el Castillo de Ingeniería hasta el 4 de septiembre, pero la estancia de Ana Tsarev en la ciudad será mucho más breve. Es la segunda vez que la pintora visita San Petersburgo y, tal y como ella misma confiesa, le apetece mucho reavivar los recuerdos de hace seis años en Peterhof. Asimismo, Tsarev está muy orgullosa de sus orígenes rusos y es una gran admiradora de Pushkin. Incluso tiene planeado visitar su apartamento en la calle Moika, 12.

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