Electricidad tonificante

Gogol Bordello

Gogol Bordello

Tenía 15 años cuando me enteré de la existencia de un grupo llamado Gogol Bordello. Me contaron que en Nueva York había unos músicos a los que en aquel entonces nadie conocía y que se hacían llamar Gogol Bordello, que durante su primer concierto en una sala grande tiraron plátanos a los invitados más distinguidos desde el escenario. Luego se pusieron a bailar encima de las mesas junto a los invitados y organizaron una auténtica pelea al estilo ruso. En una palabra, los círculos bohemios neoyorkinos nunca habían visto un espectáculo así. Más tarde tuve la suerte de conocer personalmente a Yevgueni Gudz, solista y fundador del grupo, pero me dejó tan impresionada con su encanto ucraniano y su bigote de cosaco que se me olvidó por completo preguntarle sobre aquella historia. Por eso, cuando mi amigo y compañero de redacción Antón dijo que tenía planeado ir a un concierto de Gogol, le propuse inmediatamente que entrevistara a Gudz porque quería comprobar si era verdad aquello de los plátanos.

Pero Antón tampoco preguntó a Yevgueni sobre aquella historia. O bien he sido yo la que no se lo ha recordado, o bien el bigote de Gudz no sólo me hechiza a mí. Aquí está la conversación de Antón y Yevgueni sobre el rap brasileño, el público ruso y los músicos de Beirut.

- Cuando Perm fue nombrada como “capital cultural”, la primera reacción fue una sonrisa escéptica. Ahora en Perm hay conciertos de Manu Chao, y en Kubán actúa Nouvelle Vague. ¿Qué le parecen los conciertos en las regiones?

Si te digo la verdad, estoy sorprendido por la acogida que hemos tenido en Ekaterimburgo. En primer lugar, por el número de personas que nos conocen. Cuando vine estaba dispuesto a romper el hielo (es algo que ya hicimos varias veces en muchas otras ciudades), pero esta vez no ha hecho falta.

- En general, ¿existe alguna diferencia sustancial entre Moscú y otras ciudades rusas? Respecto al público, si os conoce o no, la acogida…

Claro que hay una cierta especificidad en lo que se refiere a la percepción. Los jóvenes siempre se entusiasman mucho, y ahí es donde está la diferencia. En las regiones este entusiasmo es todavía completamente ingenuo, puro. Por ejemplo, cuando hicimos un set de DJs justo después del concierto, decidí organizar una velada llena de experimentos. Por ejemplo, bombardeé a la gente con los ritmos de rap brasileño totalmente genuinos, directamente de las favelas. Es un estilo muy especial, nadie lo coge a la primera. Yo lo puse con el dupstep más brutal. Esta mezcla explosiva, esta masa caótica (se ríe) fue lo que les cayó encima. Me sorprendió hasta qué punto la gente lo aceptó desde el primer momento. No sé cómo hubiera sido en Moscú, pero en Ekaterimburgo la percepción está totalmente incondicionada.

- Antes de que salieras al escenario en Moscú los organizadores pusieron grupos como, Noggano, o sea, rap ruso.

No han sido los organizadores, lo he hecho yo. Todo lo que se oía procedía de mi mezcla de DJ.

- Antes, en este tipo de festivales la gente intentaba de alguna manera elegir la música según los géneros, crear un concepto unificado.

No, no. Este planteamiento es incorrecto desde la base, va en contra de lo que es la música y lo que aporta. La música es una energía tonificante, son vibraciones de la atmósfera… como si fuera electricidad. Una electricidad tonificante. Y todos estos conceptos son un cero a la izquierda.

- Entonces, ¿lo importante es que la gente flipe?

Bueno, se puede flipar de maneras muy diferentes. Independientemente de los estilos. Los enfoques conceptuales en general no me van mucho. No llego a entender del todo qué son. Si se reúnen músicos, hay que buscar una resonancia y no un concepto. Buscar a gente que tenga una conexión a determinadas ondas energéticas. El ejemplo más claro son todos nuestros conciertos con Manu Chao. Siempre están muy bien, porque nuestras energías son muy parecidas. Claro, Manu es el artista latino número uno por excelencia y trae una energía que trasciende todo aquello. Es decir, no hace más que transmitir energía, fuera de los géneros y las nacionalidades. Este es el objetivo.

- Por cierto, hablando de Manu. Según lo oído en el concierto moscovita, me da la sensación que año tras año os vais acercando cada vez más al estilo de Manu Chao.

Nos comparan con Manu desde el principio de los tiempos. Nada más fundar nuestro grupo, me subía al escenario con la guitarra y todo el mundo me gritaba: “¡Joder,tío. Eres el Manu Chao ruso!” Por eso llegué a conocerlo. Alguien le envió un disco mío y le dijeron, “mira, hay un tío así”. Él me escribió inmediatamente y me dijo que sería genial que tocáramos juntos. No se trata de una especificidad de Manu Chao sino de esas ondas de las que estoy intentando hablar.

- ¿Hay algún grupo ruso con el que os gustaría tocar juntos?

Bueeeeno… (Se queda pensativo largo rato y no encuentra qué decir)


- ¿Quizás ucraniano?

¡Eso sí! (Se anima). Perkalaba (2), a un grupo así me lo llevaría a un festival a Estados Unidos. Todavía no ha salido. Puede que les lleve a Perm el año que viene. También está Markscheider Kunst (3), un grupo de San Petersburgo. Siempre me han gustado mucho. Además, me encantan Khlamkin (4) o, por ejemplo, Orkestr Khoronko (5). Khoronko estuvo en nuestro concierto, nos pusimos de acuerdo para organizar algún día un espectáculo juntos. Siempre he soñado tocar con Zvuki Mu (6), tal y como era este grupo más o menos por el año 1986.

- Resulta que en el mapa musical ruso actual existe un agujero en lo que respecta al rock étnico. En Ucrania se toca, y aquí no.

Actualmente en el mundo entero el rock étnico es un género ya establecido. Mano Negra, System Of A Down..., todos ellos, en un principio, representan el rock étnico por mucho que se diferencien entre sí. Pero me parece que el rock étnico, por su naturaleza, sólo puede venir de la periferia. Y desde el punto de vista de la Unión Soviética, Ucrania, a pesar de todo, era una periferia.

- Entonces están también los Urales, o incluso Siberia...

Bueeeno… (Se ríe escondiendo la sonrisa detrás del bigote) Me parece que en Rusia la gente conoce menos su folklore. No entiendo muy bien por qué, pero es así. Aparte de “Aquella noche he dormido muy poco” pocos pueden recordar algo más. Esta memoria es mucho más fuerte en Ucrania. Cuando los veteranos salen al Gidropark a cantar, es lo más auténtico que se puede oír Ucrania. Incluso los punk van a escucharlos. Tanto en Ucrania como en Bielorrusia hay muchísimos proyectos étnicos de vanguardia. Por ejemplo, Krambabulia (7), o Gaydamaki (8). Es un género que pertenece a la gente de la periferia. Incluso System Of A Down son gente que ha salido de un barrio armenio. Y además no un barrio armenio limpito del centro de París sino un suburbio de Beirut, sin ningún tipo de derechos. Una auténtica diáspora, algo totalmente prohibido. Si uno se pone a cantar una canción armenia en aquel suburbio, le pegan a uno una leche sin pensárselo mucho.

- ¿Tenéis planes para la periferia rusa?

Ahora nos apetece hacer una gira por las regiones más alejadas: Irkutsk, Jabárovsk, Komsomolsk-na-Amure. Existe un interés vivo en ir allí y ver qué tal está aquello. ¿Cómo será?

- ¿Quieres comprobar cuántas personas van a escucharte y cuántas entienden algo de tu música?

¡Qué no! (Se ríe) Lo que quiero comprobar es cuántas tías se presentan y cuántas se quedan para el after party. Ver cómo se van a balancear oyendo el baile funk brasileño. Lo que vimos en los Urales nos dejó muy impresionados. Ninguno de los miembros del grupo durmió aquella noche. Si hablamos en serio, lo más interesante es cómo las regiones empiezan a irradiar energía cuando oyen nuestra música. De repente, se les ve con una plenitud brillante. No sólo son sitios que están completamente alejados. Se trata de un cambio muy inesperado que me impresiona mucho.

Las bandas mencionadas en la entrevista:

1. Gogol Bordello, grupo estadounidense de gypsy punk. Fundado en 1999 en Nueva York por el inmigrante ucraniano Yevgueni Gudz con músicos de procedencia eslava oriental, inicialmente de Ucrania, Rusia e Israel. Hoy en día en el grupo hay también músicos procedentes de Ecuador, China, Trinidad y Tobago y Estados Unidos. Son famosos por sus conciertos teatralizados, una mezcla de carnaval y de comedia. Su música tiene influencias del folklore ruso y ucraniano, la música de los Cárpatos (sobre todo ucraniana), la música gitana, por el acompañamiento de acordeón y violín (en algunos discos aparece también el saxofón) y reúne rasgos de la romanza, el punk, el rock étnico y rock-and-roll.

“American wedding”

}

“Start wearing purple”

“Immigraniada”

2. Perkalaba, grupo musical ucraniano procedente de Ivánovo-Frankovsk. Apareció en 1998. El nombre del grupo procede del nombre de un pueblo ucraniano (gutsul) de los Cárpatos, en la frontera entre las regiones Chernovítskaya y Ivano-Frankóvskaya, en la frontera con Rumanía. El estilo actual del grupo podría ser cualificado como folk-rock.

Perkalaba “El piloto”

(Canción en ucraniano)


3. Markscheider Kunst (en alemán Markscheider significa ingeniero de monte, Kunst, arte) es un grupo musical fundado en 1992 por estudiantes de geología de la Universidad de San Petersburgo. Al principio, tocaban un estilo rockabilly muy pronunciado, pero más tarde en su música empezaron a aparecer elementos del blues, y posteriormente, motivos latinoamericanos, étnicos y de Jamaica.

Markscheider Kunst – ¡Queremos kvas!

Me apetece tomarme una copa de una buena cachaca

Coger un buen cigarro almodovarro

Cuarenta a la sombra, nunca conocimos una pesadilla así

El verano dicta las reglas del kvas kvas

Tus colores no molestan a los ojos

Tu cara no la he visto ni una sola vez

Creíste que me había muerto y estoy volando

Me cuesta, no te conozco

Paso en el agua todo el tiempo libre

Normalmente me falta tiempo para todo

Tenía unas reservas pero ahora se están derritiendo ante mis ojos

Se derrite y convierte la vida en un problema, eh

No me gustan nada los problemas, eh

No sé ni para qué existen los problemas, para qué, eh

No sigo los debates y no me gustan estas cuentas de mierda

Estoy aparte y que no me toque nadie…

} 4. Karl Khlamkin, músico. Fue uno de los mejores percusionistas de Riga. Actualmente actúa tanto solo como acompañado por distintos grupos, entre los cuales está OgneOpasnOrkestra. Su música se caracteriza por ser una mezcla explosiva de ska, reggae, chanson y punk.

Karl Khlamkin y OgneOpasnOrkestr “Eres un adicto, y yo también lo soy”

Paso la noche debajo del puente, como debajo de la cola de un gato

Por el tejado pasan los trenes, y una estrella fugaz.

Baila para mí una jiga o un fox-trot lento

Tramando sin cesar una intriga sangrienta…

Paso la noche debajo del puente, a la izquierda hay una casa, y a la derecha hay una casa

Y sobre estas casas bailan brujas y brujos

Haciendo rondas en el cielo limpio y gritan todo el rato: “¡París – Nueva York!”

Un olor dulce, ¡es el whisky que hoy han traído al puerto!

Tú eres un adicto, y yo soy un adicto.

Estamos apañados

Queríamos bailar una rumba

Y nos salió una tasca.

Tú eres un adicto, y yo soy un adicto

Estamos apañados

Queríamos bailar una rumba

¡Hey, anda, una rumba!

La luna está bailando, está bailando

Sabe Dios cómo mueve los cuernos

Y arde en una ventana ajena, en plata de vidrio

No eres nadie, y yo soy nadie, con dos abrigos iguales

En tu reloj han dado las 12, y en el mío, está todo oscuro…

5. Khoronko Orkestr, grupo musical de San Petersburgo fundado en 1997, que toca jazz. Según los propios músicos, Khoronko Orkestr es “un cabaret moderno rozando el Foul".

Khoronko Orkestr, “El baile”


Me rogabas que inventara un baile para que lo bailásemos juntos

Fui por un camino, no me encontré nada, te enseñé lo que había

¡Tú lo aprendiste, yo lo aprendí!

¡Tú le cogiste cariño, yo le cogí cariño!

Tú y yo bailamos aquel nuevo baile

Sobre el río, al pie del monte, en medio del verano

Era una noche, se besaban los ruiseñores

Había muchos bailes, ¡pero sólo este era de amor!

Me rogabas que inventara una canción para que la cantásemos juntos

Fui por un camino, no me encontré nada, te enseñé lo que había

¡Tú lo aprendiste, yo lo aprendí!

¡Tú le cogiste cariño, yo le cogí cariño!

Tú y yo bailamos aquel nuevo baile

Sobre el río, al pie del monte, en medio del verano

Era una noche, se besaban los ruiseñores

Había muchos bailes, ¡pero sólo este era de amor!

Me rogabas que inventara un sol para que nos diera calor a los dos

Fui por un camino, no me encontré nada, te enseñé lo que había

¡Tú lo aprendiste, yo lo aprendí!

¡Tú le cogiste cariño, yo le cogí cariño!

Tú y yo bailamos aquel nuevo baile

Sobre el río, al pie del monte, en medio del verano

Era una noche, se besaban los ruiseñores

Había muchos bailes, ¡pero sólo este era de amor!

} 6. Zvuki Mu, grupo musical fundado en Moscú a principios de los años 80 por Piotr Mamónov ( músico y actor soviético ruso) y Alexánder Lipnitsli (culturólogo soviético ruso. Importante figura del rock ruso, director de teatro y presentador de televisión). En las letras de las canciones predominan los temas cotidianos; música es de estilo postpunk y rock experimental.

Zvuki Mu – “Mosca, fuente de infecciones”


La mosca es una fuente de infecciones,

me dijo un tío.

¿La mosca, fuente de infecciones?

¡No lo creas, no es verdad!

La fuente de la infección eres tú.

Mi mosca es como un melindre,

gordita y brillante.

Mi mosca es como un melindre,

va limpia y arreglada.

No es como tú,

fuente de infecciones.

¡No matéis a las moscas!

No las matéis...

Cuánto tiempo te habré dado de comer,

y la respuesta son sólo injurias.

¿Cuántas moscas habré matado?

Las pobres ya no están en este mundo.

¿Sigues viva?

¡Fuente de infecciones!

En vez de una mosca,

tenía que haberte

matado de un palmazo, de un golpe de uña.

Pero tuve compasión

de ti, fuente de infecciones.

¡Hice mal!

Fuente de infecciones...

7. Krambabulia es un joven grupo bielorruso, de Minsk, cuya música es una mezcla de ska, folklore bielorruso y reggae, las canciones se cantan en bielorruso. Krambabulia es un licor de miel con especias.

Krambabulia “Yo quiero”

(Canción en bielorruso)


8. Gaydamaki, grupo ucraniano fundado en 1991. En su música se mezclan distintos motivos étnicos del mundo entero, sobre todo de varias regiones de Ucrania (Polesye, Bukovina y Transcarpatia). En las canciones de los Gaydamaki estos motivos se combinan con el reggae, el ska y el punk. Gaydamaki (del turco “haydamak”, atacar) eran miembros del movimiento de liberación nacional de la Ucrania de la Orilla Derecha de la opresión nacional y religiosa.

Gaydamaki "Los 30 años del hombre"

(Canción en ucraniano)

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