Rusia lanza un radiotelescopio 'más grande que la Tierra'

Rusia lanza un radiotelescopio 'más grande que la Tierra'. Foto de Ria Novosti

Rusia lanza un radiotelescopio 'más grande que la Tierra'. Foto de Ria Novosti

El observatorio Spektr-R, también llamado RadioAstron, ha superado treinta años de planificación. Los expertos esperan que su enorme capacidad compense los retrasos sufridos. ¿A qué se debe su importancia?

La mayor antena del universo


Los radiotelescopios de la Tierra están limitados por la física y por el efecto de la gravedad en el diseño y la construcción, en cambio al entrar en órbita las reglas del juego cambian.

La antena de diez metros del RadioAstron es casi insignificante en comparación a los 100 metros que tienen sus equivalentes de tierra firme, pero orbitará alrededor de nuestro planeta a una distancia cercana a la de la luna y se conectará a una serie de monitores situados en la Tierra para crear una “antena” gigante en los cielos.

Se trata de un proceso denominado interferometría y que fue utilizado por primera vez por la agencia espacial japonesa en 1997. Por el momento, el radiotelescopio RadioAstron es el más grande del mundo.

Según los expertos de la revista “New Scientist”, el resultado neto equivale a construir un radiotelescopio treinta veces más grande que la Tierra.

Además, la resolución de las imágenes será 10.000 veces más alta que la del telescopio espacial Hubble, considerado hasta la fecha el mejor observador espacial.

Uso práctico


¿Qué se podrá ver y qué nos podrá revelar?

Los científicos del Instituto de Investigación Espacial (IIE) perteneciente a la Academia Rusa de las Ciencias pretenden usarlo para estudiar núcleos de galaxias, agujeros negros supermasivos, aceleración de partículas, campos magnéticos y rayos cósmicos, según informó RIA Novosti.

Aunque todo esto pueda sonar a cómic de aventuras de niños, los científicos aseguran que profundizará nuestro conocimiento de la estructura misma del universo.

También podría tener una función práctica e inmediata. A finales de 2012 se espera un repentino aumento de la actividad electromagnética solar que podría tener repercusiones devastadoras para los satélites artificiales que suministran todo tipo de información, desde advertencias climatológicas hasta la retransmisión televisiva de deportes en directo.

Lev Zelioni, director del Instituto de Investigación Espacial, espera que el nuevo telescopio desempeñe un papel importante en la monitorización de este problema con el fin de limitar los peores efectos.

Posible escollo


La comunidad científica celebra con un justificado entusiasmo el lanzamiento, lo que dota de significado las afirmaciones acerca de un renacimiento científico en Rusia. Sin embargo, todavía hay que salvar un último escollo.

En primer lugar, el flujo constante de datos que va obtener el RadioAstron es tan grande, 144 megabits por segundo, que tendrán que ser recopilados y cotejados constantemente en la Tierra.

De momento sólo hay una antena de veintidós metros en la región de Moscú capaz de recibirlos, lo que significa que, al menos en esta primera fase, buena parte de la información se perderá.

Publicado inicialmente en “Moscow News”

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