Ruido y velocidad en la capital

Las calles del centro de Moscú se convirtieron por un día en los dominios de potentes motores y altas velocidades. Los mejores pilotos del mundo han participado en el ya tradicional espectáculo “Moscow City Racing”.

Solamente el Día de la Victoria se puede oír un ruido semejante en la capital, al lado de las murallas del Kremlin desfilan tanques, carros blindados y demás tecnología militar. El número de aparatos fue menor, pero el rugido mucho más estridente. Hablamos de la visita de la Fórmula 1 a Moscú.

No es la primera vez que en esta ciudad se celebran carreras de coches. El primer espectáculo de este tipo tuvo lugar en 2008, y desde entonces, su número no ha hecho más que aumentar. Hoy en día, “Moscow City Racing” es uno de los mayores eventos mundiales de estas características. La principal estrella de la fiesta, al igual que el año pasado, fue el británico Jenson Button. En 2010 visitó Moscú ostentando el título de vigente del campeón del mundo. Esta temporada, por el momento, ocupa el quinto puesto.

“Ha sido genial volver por aquí”, declaró Button en la rueda de prensa celebrada poco antes de empezar la carrera. “Ir en coche por el centro de Moscú es una experiencia increíble. Todavía no llego a creerme que podamos correr al lado de las murallas del Kremlin. Por otro lado, esperamos que dentro de tres años las carreras del Grand Prix de Rusia sean en Sochi”.

Además de Button, los organizadores del evento invitaron a un Ferrari, una de las escuderías más prestigiosas de la Fórmula 1. Puede que Giancarlo Fisichella no sea el representante más emblemático de este equipo, pero trescientos grandes premios en el currículum del italiano infunden respeto.

Por lo visto Fisichella quedó impresionado por el número de periodistas y la expectación que levantó el evento. A diferencia de los años anteriores, la sala de prensa estaba completamente llena.

“Este día es muy importante tanto para Rusia como para Ferrari”, no escatimó palabras altisonantes el “Física”, como llaman cariñosamente a este piloto los aficionados. “Parece que realmente tenemos muchos hinchas”.

También hubo pilotos menos conocidos que prepararon la entrada de las estrellas del espectáculo, como Karun Chandhok y Luiz Razia. Por su parte, el KAMAZ no tiene que demostrarle nada a nadie. Este legendario equipo estuvo representado en “Moscow City Racing” por uno de sus corredores más jóvenes, Airat Mardéev.

Además de la lista de corredores, el trazado de la pista también ha cambiado.

Para realizar las obras se necesitó el trabajo de unas 50.000 mil personas en total. Si antes los bólidos prácticamente daban la vuelta al Kremlin, ahora sólo han corrido los muros por el malecón del Kremlin, en el cual entraban desde el puente Bolshói Moskvoretski. De esta manera, se limitaron los tramos cortados al tráfico urbano. Por cierto, la seguridad fue garantizada por tan sólo 500 policías. Comparado a los 3.000 agentes que custodian los partidos de fútbol más importantes.

Como resultado de estas modificaciones, el circuito quedó reducido a 3,7 kilómetros, en vez de los 4,5 anteriores. Aunque se adaptó para permitir más velocidad. Según los organizadores, en los tramos rectos los bólidos podían acelerar hasta los 300 km/h. Aún así, los pilotos no tenían intención de alcanzar estas velocidades: uno de los mejores corredores de esta temporada Sebastien Ogier, se quejó con antelación sobre la calidad del revestimiento: "De todas formas demostraremos de qué somos capaces".

Asimismo, la meteorología introdujo también alguna corrección sobre el programa. El día anterior, la capital rusa se moría de calor, mientras que el domingo por la mañana la ciudad arrojó sobre los visitantes una lluvia torrencial tan impresionante que sólo era comparable con las que los pilotos habían visto en Singapour. Sin embargo, esto no es algo que pueda asustar a los aficionados al automovilismo. Al menos, las tribunas VIP, donde una entrada costaba 12.000 mil rublos (unos 300 euros), se llenaron completamente. Los precios para el evento estaban pensados a partir de los 1800 rublos (unos 43 euros). Por 25.000, uno podía cumplir su sueño acomodándose en el paddock de uno de los equipos. En cualquier caso, fue más barato que presenciar un Grand Prix.

En principio no es fácil entender por qué los aficionados a las carreras están dispuestos a pagar este dinero. Lo cierto es que la vista desde las tribunas VIP no era impresionante. Los bólidos aparecían ante los espectadores durante algunos segundos solamente para desaparecer zumbando detrás de la curva. Será que en ello consiste la magia de la Fórmula 1 y de las carreras automovilísticas en general. Porque incluso unos instantes son suficientes para querer volver a oír este rugido estridente, sentir la velocidad casi en su forma más pura.

Entre tanto


Además, los periodistas recogieron detalles acerca de la futura pista de Sochi, donde tendrá lugar el primer Grand Prix de la F-1 en la historia de Rusia. Será construida al lado de las infraestructuras olímpicas donde se celebrarán los Juegos de Invierno 2014. La longitud de la pista será de 5.929 metros, la velocidad máxima permitida alcanzará los 315 km/h. La construcción empezará en agosto de este año y terminará hacia 2013. Lo más seguro es que el primer Grand Prix de Rusia se celebre en otoño de 2014.

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