Planes de verano

El Levada Center ha llevado a cabo una amplia encuesta para saber que harán los rusos este verano

El Levada Center ha llevado a cabo una amplia encuesta para saber que harán los rusos este verano

En vísperas del inicio de la temporada vacacional, el centro de estudios sociológicos Levada ha llevado a cabo una encuesta sobre los planes estivales de los rusos. Ante la pregunta: “¿Dónde tiene planeado pasar las vacaciones este verano?” El 28% de los encuestados ha respondido que no van a poder descansar a causa de otros asuntos importantes. Por su parte, el 24% pasará las vacaciones en su casa de campo, la famosa “dacha”, el 12% tiene la intención de viajar por Rusia. El 18% ha respondido que se quedará en casa por no tener dinero, mientras que el 14% aún no ha tomado ninguna decisión. Solamente el 3% ha afirmado que viajará al extranjero.

Estas cifras carecen de significado por sí mismas. Por una parte, uno puede compadecerse de los rusos ya que el 97% no puede pasar las vacaciones de verano fuera de su país. Por otra, uno puede alegrarse por un país en el que una cuarta parte de la población dispone de residencias vacacionales fuera de la ciudad. El concepto actual de “dacha” o “casa de campo” ha perdido desde hace mucho el sentido puramente utilitario que tuvo en su tiempo. Durante la época soviética los habitantes de las ciudades se esforzaban con entusiasmo en cultivar frutas y verduras en sus pequeños terrenos, como apoyo al presupuesto familiar. En la “dacha” moderna hay como mucho un par de bancales con lechuga, hinojo o perejil dispuestos a nutrir la ensalada veraniega. Hoy en día, la casa de campo tienen otra función; sirve para resolver el el típico problema del tiempo libre. “¿Qué hacer durante el fin de semana?” “¿Dónde vas a pasar el puente?” – “Lo más seguro es que vaya a la casa de campo de unos amigos, a una barbacoa”. Una pregunta y respuesta muy típicas. Además, las “dachas” de hoy ya no son aquellas míseras cabañas donde se guardaba en equipamiento de jardinería sino casas decentes, con agua y electricidad, donde uno puede vivir tranquilamente no sólo durante las vacaciones sino todo el verano. Y si además tenemos en cuenta que suelen estar situadas en sitios pintorescos, como cerca de un río, lago o bosque, ¿qué más se puede desear para unas buenas vacaciones de verano? No es de extrañar que muchos propietarios de inmuebles en el campo prefieran pasar las vacaciones prácticamente sin salir de casa.

Asimismo, el 12% de los rusos tiene previsto viajar por su propio país. Lo cierto es que es una buena elección; Rusia es un país único, donde están presentes prácticamente todas las zonas climáticas, desde el Ártico hasta la zona subtropical. Para una persona cansada de la monotonía del sol y playa, la elección del destino está limitada sólo por su fantasía y los medios financieros disponibles. Se puede ir al lago Baikal o bajar en canoa por los ríos de Altái. Existe también la posibilidad de viajar a ciudades medievales, el llamado Anillo de Oro. Durante mucho tiempo el mayor inconveniente a la hora de viajar por Rusia era la ausencia de hoteles cómodos, al estilo europeo y la ausencia de una infraestructura turística. En cambio, la situación está cambiando en los últimos años. En los destinos más populares han aparecido complejos turísticos con hoteles, restaurantes y centros de ocio.

En relación al 3% que tiene la intención de pasar las vacaciones de verano en el extranjero. Sinceramente, esta cifra parece despierta muchas dudas porque es muy baja. De hecho, cualquier ruso que haya estado en complejos turísticos en Turquía, Egipto o España confirmará que estos lugares están lleno de “nuestra gente”. Parece que los extranjeros tienen la misma impresión, ya que algunas agencias turísticas europeas han empezado a proponer hoteles “sin rusos”.

En realidad, según los expertos habría que multiplicar esta cifra, al menos, por tres. Maya Lomidze, directora ejecutiva de la Asociación de los Touroperadores de Rusia, explica que alrededor de doce millones de rusos viajan anualmente al extranjero para pasar las vacaciones. La diferencia sustancial entre esta cifra y la de la encuesta está relacionada con el hecho de que la mayoría toman las decisiones respecto a los viajes de una manera espontánea, es decir, pocos días antes de coger el avión. Recordemos que el 14% “todavía no han decidido nada”.

Pero no todos estos se van de vacaciones precisamente en verano. En los últimos años las palabras “vacaciones” y “verano” han dejado de ser sinónimos obligatorios. Es mucho más agradable escaparse a un lugar caluroso durante el gris y lluvioso mes de noviembre o en el húmedo y frío marzo. Además, la legislación permite dividir las vacaciones. Gracias al Código laboral, los rusos tienen unas vacaciones bastante largas, 30 días al año. Es de sentido común aprovecharlas por partes.

En cuanto a los destinos más populares, Turquía sigue liderando el ranking. Además este año se han suprimido los visados para los turistas rusos. De hecho, los turistas rusos están como en su propia casa en los complejos vacacionales turcos. Apenas hay barrera lingüística ya que casi todo el personal de servicio habla ruso. En los demás ámbitos también existe una perfecta comprensión mutua, ya que resulta más fácil entendernos con la gente oriental que con los reservados europeos. También gastan mucho comprando recuerdos, textiles y artículos de marroquinería locales. El año pasado en los complejos turísticos turcos el gasto ascendió a más de 3.000 millones de dólares. Indudablemente, este año, gracias a la supresión de visados, tanto el número de turistas como el dinero que van a gastar será mucho mayor.

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