Robots ante el tablero de ajedrez

Se celebra en Ástrajan el concurso Eurobot con participación de universitarios de todo el mundo. Foto de PhotoXpress

Se celebra en Ástrajan el concurso Eurobot con participación de universitarios de todo el mundo. Foto de PhotoXpress

En Ástrajan, ciudad del sur de Rusia, ha comenzado un torneo de ajedrez poco usual. Los participantes tienen que distribuir en 90 segundos las figuras sobre el tablero sin ayuda alguna. Los únicos participantes son robots y a sus creadores, estudiantes universitarios, no les queda otra cosa que hacer de hinchas.

A primera vista resulta difícil discernir qué es lo que aquí prevalece: el deporte o la ciencia. El concurso Eurobot nació hace quince años en Francia y reúne anualmente a los mejores estudiantes universitarios del mundo. Los participantes provienen de lugares tan dispares como México, Túnez, Reino Unido o España.

Dado el actual nivel de desarrollo de las ciencias, nada parece difícil. Simplemente se trata de que el robot distribuya correctamente las figuras sobre el tablero de ajedrez. Sin embargo, la realidad es bien distinta.

"La tecnología moderna se fabrica en plantas industriales, y resulta complicado hacer algo así con tus propias manos. Muchos de los problemas surgen, no durante la realización del proyecto sino en el momento de la puesta en marcha del robot", cuenta Alexánder Ralkov, del equipo Oktoid.

Para que un modelo pueda participar en la competición, debe pasar por un proceso de homologación, así es como denomina técnicamente al proceso de pruebas. El modelo tiene que cumplir todos los parámetros técnicos preestablecidos.

Eurobot es perfectamente comparable a las carreras de la Fórmula 1. Tras la carrera de prueba, mecánicos e ingenieros terminan de perfilar sus modelos en los boxes. Algunos robots han de ser desmontados y vueltos a montar prácticamente tornillo a tornillo. Lo más importante es cuidar los detalles.

Por ejemplo, los belgas necesitan terminar de apretar algo. Los rusos, de clavar una cosa. A decir verdad, los extranjeros lo tienen más fácil ya que ellos ya han llegado a la final, mientras que de los once equipos rusos participantes sólo quedarán tres . La competencia es dura. Entre los presentes se encuentran la Universidad Técnica Bauman, la Universidad Estatal de Moscú y varias universidades de Ástrajan. Evidentemente, todos tienen muchas ganas de competir con los equipos extranjeros.

"Si comparamos los diseños ellos tienen un nivel superior. Tecnológicamente, también son más fuertes, pero algorítmicamente podemos competir ", afirma Iliá Voyevódin, director científico del equipo A-Robot (Universidad Estatal de Ástrajan).

Sin embargo, Eurobot no se reduce a esquemas, gráficos y problemas a resolver. Es también un importante foro internacional donde uno puede contactar con representantes de casi cualquier parte del mundo.

"Sabe, yo simplemente me dedico a ver lo que hacen otros equipos para copiarles algo y conocer su estrategia. Hasta mi robot se llama Ladrón. Estoy bromeando, claro", dice Capita Felis, uno de los participantes belgas.Lo que a primera vista no parece más que un juego, es en realidad un buen trampolín para saltar al futuro. Hace ya mucho que Eurobot se ha convertido en una muestra mundial de nuevas ideas en el ámbito de la ingeniería.

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