Casi mil millones pactados

El Foro Económico de San Petersburgo. Foto de AFP/East News

El Foro Económico de San Petersburgo. Foto de AFP/East News

El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente de la Federación de Rusia, Dmitri Medvédev estamparon sus firmas el pasado fin de semana en unos acuerdos muy trabajados y de largo alcance. Los contratos firmados, que venían negociándose durante largos años, suman un montante total de 800 millones de euros, algo fundamental para España, como dijo Zapatero en la ceremonia de clausura del Foro Económico, ya que “la recuperación económica de España pasa obligatoriamente por la capacidad de exportar” todo tipo de bienes y servicios.

Muchos han sido los acuerdos, pero dos destacan por su importancia. El primero, el que la española Repsol y la rusa Alliance Oil Company firmaron, por un valor de 600 millones de euros y que supondrá la creación de una empresa mixta, en la cual Repsol participará al 49%. La empresa rusa pondrá a disposición de Repsol sus campos petrolíferos de Samara y Tartastán , mientras que la española aportara tecnología y liquidez para capitalizar la compañía. La empresa mixta formada planea adquirir nuevos campos petrolíferos y de gas en “un futuro inmediato”.

El segundo de los acuerdos de relevancia fue el sellado por Talgo (España) y AOA “RZHD” (Rusia), en virtud del cual España suministrará a Rusia siete trenes , lo que supone 140 vagones, que cubrirán los trayectos Moscú-Berlín y Moscú- Kiev. El coste total de esta operación asciende a 130 millones de euros. Según Vladímir Yakunin, presidente de AOA “RZHD”, los trenes harán sus primeros viajes a Berlín en el año 2013.

Por otra parte, se firmaron una serie de acuerdos menores, pero igualmente importantes en la estrategia de exportación e internacionalización defendida por Zapatero. Así, la española GESTAMP, que suministra componentes para Ford y GM, ha acercado posiciones con el gobierno de la región de Leningrado para poder acceder durante dos años a ventajas fiscales, y facilitar así una inversión de la empresa española de unos 72 millones de euros.

GESTAMP también firmó un memorando con la República de Tatarstán, que supone un primer paso para una futura implantación en aquella república rusa de una nueva planta de la empresa española.

Las relaciones comerciales ruso españolas mejoran a buen ritmo, como lo hizo saber la delegación española a los periodistas en un comunicado en el que cifra las exportaciones españolas a Rusia en 1995 millones de euros durante el año 2011. En el primer trimestre del año en curso las exportaciones españolas a Rusia han aumentado en un 54% con respecto al año anterior. Por el contrario, las inversiones directas de España en Rusia son algo más discretas, y así, durante 2006 y 2010 esta inversión ha alcanzado los 891 millones de euros.

En San Petersburgo quedó patente que se avanza a buen ritmo, pero como dijo el Presidente español, estos intercambios no se corresponden "con el peso de dos economías tan fuertes y tan abiertas al mundo", y aunque las cifras son positivas, hay "un gran margen de mejora".

La crisis económica internacional, que ha golpeado con especial inquina a España y ha desarmado su estructura laboral, se presentó como una de las razones que ha impedido un mayor avance en las relaciones de estas dos economías. De hecho, el qué hacer para no repetir la actual crisis centró los últimos intercambios de ideas, durante la sesión de clausura del Foro.

Así, Zapatero apostó por un mayor control del sistema financiero, siempre desde “el libre mercado”, y llamó a aprender de los errores que han conducido a la actual situación que pasan, según el presidente español, por haber dejado “que los mercados se gobernasen a sí mismos”. Zapatero subrayó lo irónico de una crisis creada por el sector financiero que tumba a los gobiernos que han de lidiar con sus consecuencias, ya que "los ciudadanos, con razón, nos exigen soluciones a los políticos. Y será la política la que prevenga a la gente”.

Zapatero, con el mensaje más político que se pudo escuchar en la sesión de clausura, aseguró también que las soluciones a esta crisis, y a las futuras, se lograrán sólo en el marco internacional. Para Zapatero el actual marco es insuficiente porque “ya hay un embrión de cooperación económica mundial que es el G-20, que debe aún desarrollar su carácter participativo y de mayor coordinación". En su opinión el G20 "debe ante todo intensificar su papel para afianzar el marco regulatorio financiero del nuevo orden económico".

Zapatero cargó las tintas contra la excesiva manga ancha permitida a los mercados ya que "no puede haber espacios sin regulación, no se pueden consentir riesgos excesivos", para, a renglón seguido , asegurar que las actuales medidas adoptadas por Europa van por el buen camino , pero que "es necesario un gobierno económico europeo exigente en el control del déficit publico, en la prevención de desequilibrios estructurales, en la competitividad de cada una economías que integramos la UE y la zona euro".

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