El trato preferencial es cosa del pasado

Rusia ha dejado de ser un mercado emergente. Esta es la opinión de una Unión Europea escasa en recursos que desea deshacerse de las medidas de comercio preferencial implementadas en la década de los 90, con el objetivo de que Rusia se transformase en una economía de libre mercado.

La propuesta constituye el ejemplo más concreto del cambio que está teniendo lugar en el orden económico mundial, caracterizado por el crecimiento de las economías emergentes.

El ejecutivo de la Unión Europea ha anunciado planes para excluir a los países de ingresos medios, como Rusia y Brasil, de la lista de beneficiarios de tasas especiales conforme al Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) de la Unión Europea. Esta decisión es considerada como la reforma más significativa del sistema comercial desde la introducción del esquema preferencial en 1971.

El sistema arancelario de la UE


El Comisario de Comercio de la Unión Europea, Karel De Gucht, declaró que “los equilibrios económicos globales se han modificado drásticamente”. Y agregó: “Si hemos de otorgar preferencias arancelarias en un contexto competitivo, los países más desfavorecidos deberían obtener la mayor cantidad de beneficios”.

En la actualidad, 176 países son beneficiarios de aranceles especiales, aunque en su conjunto constituyen un 4% del volumen total de transacciones comerciales. De acuerdo con la propuesta actual, la UE eliminará a casi 80 países de la lista.

“Las preferencias comerciales ya no son necesarias para países relativamente ricos, como Rusia, Malasia, Arabia Saudí o Qatar”, expresó Gucht.

Sin embargo, la propuesta podría encontrar obstáculos a medida que avancen las negociaciones con el resto de los 26 comisarios. Al menos diez ya han expresado su oposición a la propuesta, que debe ser aprobada por el Consejo y el Parlamento Europeo.

La UE reconoce el crecimiento de Rusia


Aun así, la propuesta constituye un mayor reconocimiento explícito del creciente poderío económico de Rusia en el continente. La UE es, con mucha diferencia, el mayor socio comercial de Rusia y los volúmenes de transacciones han crecido considerablemente durante la última década. En 2010, los intercambios con la UE representaron un 49,5% del volumen total. También hay que tener en cuenta que la cantidad de negocios se cuadruplicó y creció de unos 66.300 millones de dólares en al año 2000 hasta los 298.800 millones en 2010, de acuerdo con los datos de la compañía de inversiones Renaissance Capital.

A pesar del crecimiento económico de los BRICS, las transacciones comerciales entre ellos son escasas: entre Rusia y la Comunidad de Estados Independientes (CEI) fue el 13,7% del volumen total de 2010 (82.400 millones de dólares); con Asia, un 12,6% (120.000 millones); con China, un 9,6% (58.000 millones), y con los Estados Unidos, sólo un 3,8% (22.700 millones).

Un nuevo escenario


La lista final de países que dejarán de ser beneficiarios del SGP aún no ha sido definida y la Comisión espera que las nuevas reglas entren en vigor el 1 de enero de 2014. Según funcionarios de la UE, a los países que sean eliminados de este sistema se les ofrecerá la posibilidad de obtener concesiones alternativas mediante la firma de acuerdos de libre comercio.

Sin embargo, si bien Ucrania está presionando con fuerza para alcanzar un acuerdo de libre comercio con la UE, Rusia se centra principalmente en el desarrollo de su propia unión económica con Kazajistán y Bielorrusia, que ha empezado a funcionar este año. El Kremlin muestra un renovado interés por acceder a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y pretende hacerlo a finales del 2011.

Según el nuevo esquema de la Unión Europea propuesto por De Gucht, aquellos países que “no se encuentren dentro de la clasificación del Banco Mundial de países con altos o medios ingresos durante tres años consecutivos” podrán ser beneficiarios del SGP.

De acuerdo con el libro de hechos (o factbook) de la CIA, el ingreso per cápita de Rusia se ha multiplicado casi por diez durante la última década hasta alcanzar los 15.900 dólares en 2010, lo cual ha hecho que Rusia sea considerada un “país desarrollado de ingresos medios”, de acuerdo con el último informe del Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas.

Las empresas de Europa Occidental han respondido al vertiginoso crecimiento y han elegido a Rusia como lugar para desarrollar sus negocios y la capitalización del mercado de consumo.

Los expertos en medios de comunicación vaticinan que el gasto en publicidad televisiva en Rusia se convierta en el mayor de Europa y se encuentre entre los diez mayores a nivel mundial para el año 2013. Asimismo, Rusia se encuentra en vías de convertirse en los próximos cinco años en el mayor mercado de automóviles de Europa.

El volumen del intercambio comercial entre Alemania y Rusia aumentó casi un tercio en 2010 y alcanzó un total de 56.000 millones de dólares, lo que equivale al volumen total de transacciones comerciales internacionales de Rusia hace quince años.

En el caso de que se implemente la propuesta de la UE, el impacto sobre el comercio exterior ruso será moderado. Las exportaciones de Rusia son mayormente de recursos naturales, incluido el petróleo, y aumentaron un 22% en el primer trimestre del año hasta alcanzar los 112.800 millones de dólares. Esto se debió a un precio del petróleo más alto de lo esperado, y a las tensiones en Oriente Medio y África del Norte. Sin embargo, a medida que la economía comienza a recuperarse, el valor de las importaciones rusas —en su mayoría, productos manufacturados y artículos de venta minorista— se disparó hasta los 60.200 millones, lo que equivale al doble del nivel alcanzado el año anterior.

Rusia en contexto

Fuente: Vstate Static Service

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