Dmitri Medvédev en el G8

Tras finalizar la cumbre del G-8 en Deauville, Francia a finales de mayo, el presidente de la Federación de Rusia se reunió con la prensa Entre los temas que se trataron destacan las elecciones presidenciales de 2012, tal y como comentó el presidente sus homólogos del G8 ya han sido informados respecto a este tema.

Dmitri Medvédev aumentó el suspense acerca de las elecciones presidenciales de 2012. También hizo algunas recomendaciones para las siguientes elecciones a la Presidencia del Consejo de la Federación de Rusia, la cámara alta del parlamento. En relación a los resultados de la cumbre del G8, se mostró descontento con la declaración acerca de Internet y previo una posible nueva carrera armamentística a nivel global, en caso de que EE UU siga rechazando las propuestas de Moscú acerca del sistema de defensa antimisiles sectorial.

La cumbre del G8 permitió plantear de una nueva manera la eterna pregunta sobre las elecciones de 2012 y la participación de Dmitri Medvédev en ellas. Los periodistas preguntaron si sus homólogos del G8 se habían interesado por sus planes y qué les había respondido. La repuesta fue rápida y precisa, aunque solamente sirvió para aumentar el suspense: “Sí, se interesaron. Y fui absolutamente claro sobre lo que voy a hacer y lo que van hacer mis colegas. Así que ahora pueden preguntárselo a ellos”. Asimismo, la prensa indagó sobre el futuro presidente del Consejo de la Federación de Rusia. Aunque se trata de un asunto interno de la cámara, el mandatario ruso tiene su propia visión acerca de cómo debe ser el candidato. “Tiene que ser una persona moderna, eficiente y un gran conocedor de la actualidad rusa”, dijo Medvédev, a lo que añadió: “En Rusia tenemos esta clase de personas”.

Respecto a la situación desencadenada en el FMI (Fondo Monetario Internacional) tras el escandaloso asunto de Dominique Strauss-Kahn, subrayó que Rusia no iba a postular a su candidato, ya que el asunto estaba a punto de ser resuelto por los líderes de los estados miembros. Además, Medvédev apuntó que el presidente del FMI suele ser tradicionalmente un ciudadano de la UE. Al mismo tiempo dijo que si los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) presentaran a su candidato para la vicepresidencia del FMI, “el mecanismo de toma de decisiones del FMI resultaría más equilibrado”.

Dmitri Medvédev quedó satisfecho con la discusión de las iniciativas rusas sobre seguridad nuclear y señaló que la mayoría fueron incluidas en la declaración final de la cumbre. Entre otras cosas se trata de la alerta temprana ante la amenaza de un accidente nuclear y el aumento de responsabilidad de todos los estados en lo que se refiere a sus centros nucleares, incluidas las centrales nucleares y los lugares de almacenamiento, etc. Respondiendo a la pregunta sobre el efecto de la avería de Fukushima y sobre el futuro de la energía nuclear en general, dejó claro que hoy en día no hay ninguna alternativa ya que los hidrocarburos y las tecnologías verdes no cubrirían las necesidades de todos los países.

Según el líder ruso, hay que escoger bien la ubicación de las centrales nucleares y proveerlas de la protección correspondiente contra catástrofes naturales, como terremotos y tsunamis.

El apartado “Paz y Seguridad” de la misma declaración hace referencia a la contribución de Rusia y EE UU a la estabilidad mundial al firmar el año pasado el START III (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas), calificado de “importante avance en el proceso de desarme”. Sin embargo, el presidente ruso considera este avance como muy inseguro ya que si Moscú y Washington no llegan a un acuerdo respecto al escudo antimisiles, a partir de 2020 empezará una nueva carrera armamentística. La reticencia de EE UU y la OTAN a construir en Europa un escudo antimisiles sectorial o dar a Rusia unas garantías jurídicas de que el nuevo escudo antimisiles no será utilizado contra esta última, parece molestar al dirigente ruso. En su opinión: “Estamos perdiendo el tiempo. Si no acabamos llegando a ningún acuerdo, a partir de 2020 volveremos a tener una carrera armamentística (…) Insisten en que hay algunos países pertenecientes al eje del mal que pueden representar una amenaza. Cuando preguntamos de qué países se trata exactamente, se quedan callados. Les preguntamos si dichos países disponen de los correspondientes misiles. Resulta que no los tienen. ¿Y quién los tiene? Nosotros. De esto se puede deducir fácilmente que el escudo está pensado para ser usado contra nosotros”, sentenció Medvédev.

El discurso resultó muy distinto al del día anterior. El jueves, después de la reunión con el presidente estadounidense Barack Obama, Dmitri Medvédev admitió en un tono sosegado que no había habido progreso en las reuniones referidas al escudo antimisiles. Aunque veinticuatro horas después la posición de Moscú se hizo más tajante.

Asimismo, al presidente ruso no le pareció adecuada la parte final de la declaración dedicada a la seguridad y protección de la propiedad intelectual en Internet. Vale la pena mencionar que ha sido la primera vez se ha hablado sobre este tema en una cumbre del G8. Aunque todos los líderes coincidieron en que Internet debe mantenerse libre y desarrollarse como un medio independiente, “la posición de Rusia fue algo distinta de la expuesta en la declaración”. Ya que ésta refleja una posición conservadora, que supone que los derechos sobre la propiedad intelectual han de ser preservados dentro de Internet de acuerdo con las convenciones y las normas existentes. “Nadie lo cuestiona. Sin embargo, no dejo de repetir que dichas convenciones fueron elaboradas hace cincuenta años o más y no son capaces de regular la totalidad de las relaciones entre los titulares de los derechos de autor y los usuarios”, - explicó Medvédev.

Además añadió: “Hoy los usuarios de la red prescinden de dichos derechos, no por querer infringir la ley, sino porque no existe ninguna posibilidad de establecer cuáles son. No hay forma de calcular quién y cómo los utiliza. No hay posibilidad de pagar por eso. Tenemos que seguir el camino de la transformación de los derechos de la propiedad intelectual de los autores en Internet, yendo en la dirección de un sistema más moderno, que tenga en cuenta no sólo los derechos absolutos de sus titulares, sino también los de todos los que tengan intereses en el uso de dichos derechos, para poder tener acceso a éstos de manera tranquila y legal”. Según el presidente se requiere la elaboración de una nueva normativa. “Desgraciadamente, no fue incluido en la declaración, porque mis colegas lo ven de una manera mucho más conservadora que yo, no como se debe ver hoy en día”.Finalmente se preguntó: “¿Será que no utilizan la internet?”.

Respecto a las demás declaraciones aprobadas en la cumbre de Deauville, que abarcaban desde la situación en Oriente Medio hasta la de África del Norte, y defendían la libertad y la democracia en dichas regiones, Moscú no hizo ningún comentario. La parte rusa se alegró de que en ninguno de los documentos aprobados apareciera ninguna mención a la nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU respecto a Siria. “No existe ni puede existir ninguna razón para que el asunto sea tratado por el Consejo de Seguridad. Siria no supone ninguna amenaza ni para la región, ni para la seguridad internacional. Su gobierno es capaz de arreglar la situación mediante las reformas establecidas en la declaración”, declaró el viceministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Riabkov. Señaló que dicha resolución no había aparecido en los documentos de la cumbre gracias a Rusia y lo calificó de éxito.

Tras asegurar de esta manera la seguridad de Damasco, Moscú hizo una declaración unívoca respecto a Libia. Dmitri Medvédev confirmó que Muamar el Gadafi tendría que irse e informó de que Moscú iba a enviar a Libia de manera urgente a Mijaíl Marguelov, enviado especial en África del Norte. Así que Moscú no sólo aceptó la propuesta de ser un mediador en la crisis de Libia, sino que ya ha empezado a actuar en este sentido. Medvédev comentó que esperaba que su emisario pudiera encontrarse tanto con la oposición como con las autoridades de Libia: “Espero que tenga posibilidad de reunirse con las dos partes, tanto con los insurgentes y las nuevas fuerzas políticas, como con las antiguas autoridades”. Sin embargo, parece que el contacto con las llamadas “antiguas autoridades” no le parece muy importante. “En el texto de la declaración del G8 consta que el régimen de Gadafi dejó de ser legítimo, que debe irse, y ha sido algo que decidimos unánimemente”. Respondiendo a la pregunta sobre si Moscú le daría asilo político al coronel libio, Medvédev dijo: “No, no lo haremos, pero habrá otros países. Que se vaya a donde quiera”.

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