Mercados de armas de Perú y Venezuela siguen atractivos para Rusia

Foto de RIA Novosti

Foto de RIA Novosti

Los mercados de material de guerra de Perú y Venezuela siguen muy atractivos para las exportaciones rusas, pese a existir unos problemas provisionales, dijo hoy a RIA Novosti Polina Temérina, experta del Centro de Análisis de Estrategias y Tecnologías.


“A pesar de que Venezuela acortó los gastos en defensa (en el 27,3% en 2010), no cerró el programa de rearme. Perú aprobó un plan de modernización de sus Fuerzas Armadas de 650 millones de dólares”, señaló.

Según Temérina, Venezuela planea adquirir armas mediante recibir créditos de los países que las exportan. Con cargo a un crédito ruso de 4.000 millones de dólares, comprará un importante lote de armas, incluidos un centenar de carros blindados T-72 y sistemas reactivos Smerch. 

“El mercado de Perú resulta especialmente atractivo para los fabricantes rusos de helicópteros”, añadió.

Los países de América Latina últimamente prefieren adquirir material de doble uso, que sirve tanto para la defensa del país como para luchar contra el narcotráfico y los guerrilleros, explicó.


Según la experta, Rusia tiene buenas probabilidades para vender material  blindado a Perú, incluidos los tanques T-90. “China se abre paso enérgicamente hacia este mercado. Pero Rusia lleva ventaja en la relación precio – calidad”, indicó. 

El Ministerio de Defensa de Perú concertó en julio de 2010 con la empresa rusa Rosoboronexport un contrato sobre el  suministro de seis helicópteros  Mi-17 1 III y dos Mi-35P por 107,9 millones de dólares, incluido el mantenimiento. A comienzos de abril del año en curso, dos Mi-35P llegaron a la base de aviación peruana Armando Revoredo Iglesias. 

Además, Perú está realizando un programa de modernización de su parque de aparatos aéreos adquiridos a la Unión Soviética. Hasta finales de 2011, prevé modernizar 70 helicópteros, 21 cazas, 50 bombarderos y aviones de asalto de fabricación soviética.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.