Sentencia firme contra el asesino de Markelov y Babúrova

El 19 de enero de 2010 se produjo el asesinato del femoso abogado Stanislav Markelov y la periodista Anastasía Baburova en pleno centro de Moscú mientras caminaba junto a Anastasía Babúrova, joven periodista de “Novaya Gazeta”.Hace pocos días el Juzgado de Moscú emitió su veredicto en relación a este caso. Sentenció a cadena perpetua a Nikita Tíjonov, miembro de la organización nacionalista Russki Óbraz. Tal y como constató el juzgado, el ultranacionalista tiroteó al abogado debido al rechazo que le producían sus ideas políticas, y a la periodista, con el fin de eliminar a una testigo. La cómplice de Tíjonov, Eugenia Jasis coordinó las acciones del asesino y pasará 18 años en un centro de régimen especial. Al salir de la sala, Jasis declaró que los participantes en la instrucción del sumario y en la vista de la causa “se habían sentenciado a sí mismos”. La mayoría de los “sentenciados” ya se encuentran protegidos por el estado, mientras que el comité para la instrucción del sumario busca a los cómplices de este doble asesinato considerando que serían capaces de volver a matar. Los abogados de Tíjonov y Jasis consideran que la sentencia es injusta, por lo que ya han presentado un recurso de apelación, y en el transcurso de 10 días tienen que preparar una apelación completa. Alexánder Vasíliev, abogado de Nikita Tíjonov, ha afirmado que está dispuesto a llegar hasta el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Tal y como reza la sentencia, el miembro de la organización nacionalista Russki Óbraz, Nikita Tíjonov, y su cómplice, Eugenia Jasis, junto con otras "personas no identificadas por la instrucción" decidieron asesinar al abogado Stanislav Markelov "debido a la aversión personal y al rechazo respecto a sus ideas antifascistas". Desde noviembre de 2008, los acusados junto a otras “personas no identificadas” organizaron su seguimiento para estar al tanto de sus movimientos dentro de Moscú y para conocer la hora a la que solía volver a casa.

El 19 de enero, aproximadamente a la una de la tarde, los acusados Tíjonov y Jasis legaron junto con sus cómplices hasta el portal nº1 de la calle Prechístenka. Según el plan que tenían elaborado, Nikita Tíjonov se encontraba escondido para que no le vieran los periodistas que entraban en el centro de prensa. Mientras tanto, Eugenia Jasis, que conocía al abogado Markelov, se paseaba por el lado opuesto de la calle. Cuando el abogado salió del edificio a las 14:20, acompañado de la periodista Anastasia Babúrova, y se dirigía a la estación de metro Kropótkinskaia, Nikita Tíjonov recibió una señal de su cómplice. Entonces, salió corriendo de su escondite, les adelantó y disparó dos veces a la cabeza de Markelov. Al ver que a su lado estaba la periodista, disparó para que no quedaran testigos. Stanislav Markelov falleció en el acto, mientras que la periodista murió en el hospital nº1 de Moscú aquel mismo día. Tras los acontecimientos los asesinos fueron al metro, cada unos por su lado,y se ocultaron.

Su búsqueda se prolongó durante ocho meses aproximadamente. Los colaboradores de la Dirección Principal de Investigación del Comité de Instrucción de Sumarios de Rusia, el Ministerio del Interior y el Servicio Federal de Seguridad (FSB) confiscaron y estudiaron todas las grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas no sólo en la calle Prechístenka y alrededores, sino también las de las cámaras situadas a la entrada del vestíbulo de la estación de metro Kropótkinskaya.

Hay que señalar que al principio los jueces de instrucción y los policías estuvieron barajando varios móviles para este delito, incluido el del asesinato debido a una venganza personal, vandalismo, odio étnico o enemistad. Para contrastar estas versiones, los jueces instructores viajaron a Chechenia, Ingushetia, Daguestán, Kalmukos, Bashkiria, San Petersburgo y Nóvgorod. Interrogaron a más de 500 personas, incluidos los compañeros del abogado, sus amigos, conocidos y todos los participantes en los procesos en los que había estado implicado Stanislav Markelov. También fue estudiada detalladamente la actividad del abogado relacionada con los derechos humanos. Finalmente, según el Comité de Instrucción de Sumarios, se descubrió que el doble asesinato había sido perpetrado por los nacionalistas radicales, y se siguió el rastro de los acusados Tíjonov y Jasis. Se instaló un sistema de escuchas en el piso que estos alquilaban, y las grabaciones obtenidas “permitieron ampliar considerablemente las pruebas”. El 3 de noviembre de 2009, cuando los jueces consideraron que disponían de suficientes pruebas, los acusados fueron detenidos.

Durante el registro de su casa se encontró un arsenal: pistolas Browning, HZ, una pistola de fabricación casera, un modelo de revólver del año 1985 con sistema Nagant, una metralleta AKS-74, así como granadas de fabricación casera, detonadores y cartuchos.

Poco tiempo después de haber sido detenido, Nikita Tíjonov se autoinculpó, contando detalladamente cómo había asesinado a Stanislav Markelov y Anastasia Babúrova, y señalando, en particular, que ambas víctimas habían sido tiroteadas con la Browning (en aquel momento todavía no se había realizado el análisis de las armas). Eugenia Jasis negó su participación en el caso desde el primer momento. Posteriormente, Tíjonov rechazó en el juzgado de Moscú la declaración en la que se autoinculpaba, alegando que había sido hecha bajo presión. Afirmó que la pistola Browning se la había entregado otro nacionalista radical, Ilyá Goriáchev (que luego actuó como testigo de cargo), para su reparación después de que hubiera tenido lugar el asesinato.

El 28 de abril el tribunal declaró a Nikita Tíjonov culpable del asesinato del abogado Markelov y de la periodista Babúrova, sin eximentes. El tribunal consideró que Eugenia Jasis, declarada únicamente culpable del asesinato del abogado, tampoco tenía eximentes. Además, ambos fueron declarados culpables de posesión y transporte de armas. Asimismo, Tíjonov fue declarado culpable de utilizar un pasaporte falso a la hora de firmar contratos de alquiler.

"Teniendo en cuenta el peligro para la sociedad que supone el delito perpetrado por Tíjonov y el atrevimiento y el cinismo con los que actuó asesinando a dos personas en pleno centro de la ciudad, el tribunal ha llegado a la conclusión de que es necesario imponerle cadena perpetua”, anunció el juez Zamashniuk. El mismo juez condenó a Eugenia Jasis a dos años menos de lo que pedía la fiscalía.

Además, asumió parcialmente la demanda contra Nikita Tíjonov obligándolo a pagar a los padres de la periodista asesinada 2,4 millones de rublos (alrededor de 60.000 euros).

El tribunal decidió que una parte de las pruebas, es decir, las pelucas, las máscaras, los libros sobre armas, la ropa y los cuadernos con notas confiscados a Tíjonov, fueran destruidas al considerarlas “desprovistos de valor material”. Según la sentencia, las armas confiscadas a se entregarán al Ministerio de Interior.

Los condenados recibieron la sentencia con bastante indiferencia. Mientras el juez Zamashniuk la leía, ellos sonreían a sus parientes y conocidos cogidos de la mano y cuchicheando entre sí. Cuando, al terminar la lectura de la sentencia, el presidente del tribunal les preguntó si tenían preguntas, Nikita Tíjonov gritó: "Desde marzo (cuando empezó a instruirse la causa, — Kommersant) no tenemos preguntas". Mientras sacaban a los sentenciados de la sala, Eugenia Jasis gritó: "Se han sentenciado a sí mismos". Hay que señalar que muchos participantes en el sumario del caso y muchos miembros del tribunal, incluido el juez Zamashniuk, ya se encuentran bajo la protección del estado.

Los fiscales afirmaron que estaban completamente satisfechos con la sentencia, mientras que los abogados de la defensa declararon que "no la aceptaban porque en la vista de la causa se habían dado grandes infracciones del Código Procesal Penal". Se supo que todos los abogados de la defensa habían presentado recursos de apelación breves ante el Juzgado de Moscú.

Por su parte, el Comité de Instrucción de Sumarios de Rusia, tal y como afirma el portavoz del mismo, seguirá investigando hasta identificar a todos los cómplices del asesinato del abogado y la periodista. En particular, se está buscando a Alexéi Kórshunov, un conocido de los condenados. Según el Comité, esta persona fue también quien en 2010 asesinó a Eduard Chuvashov, juez del Juzgado de Moscú que estaba estudiando varios casos abiertos contra los ultranacionalistas.

Biografía

Stanislav Yúrievich Markelov nació el 20 de mayo de 1974 en Moscú. En 1996 se graduó en la Academia Estatal de Derecho de Moscú. A partir del 1997 se dedicó a la abogacía, y se hizo famoso rápidamente al defender a Ígor Gubkin y Andréi Sokolov, los llamados “terroristas rojos”, a causa de la explosión en el monumento a la familia del zar en el cementerio Vagánkovski, el intento de explosión en el monumento a Pedro I en Moscú, etc. La acusación de terrorismo fue anulada, aunque sus clientes fueron condenados según otros artículos del Código Penal. Markelov también colaboró activamente a finales de los años 90 con la oposición bielorrusa en los casos de represión de manifestantes en Minsk.

Desde 2002 el abogado se dedicó a varios casos relacionados con chechenos. En 2002, consiguió que fuera liberada una de las víctimas del atentado terrorista de Nord-Ost, la chechena Yaja Neserkhóeva, sospechosa de haber colaborado con los terroristas. Más tarde, Stanislav Markelov defendió a la periodista Anna Politkóvskaia en el caso de las amenazas que recibía por parte de Lapin (el caso fue cerrado por ausencia de pruebas). En 2003 fue abogado del ex terrorista Zaur Musijsnov, sentenciado a nueve años de cárcel después de haberse negado a formar parte de las milicias chechenas.

Desde 2005, Stanislav Markelov trabajó con las víctimas de la operación policial denominada “Rastrillo” en la ciudad de Blagovéschensk, en la cual fueron detenidas y golpeadas más de 300 personas. En consecuencia, se abrieron varios casos penales contra diez policías del Departamento Local del Interior y tropas especiales de la Policía Republicana. Más tarde el abogado representó a la madre del antifascista Alexánder Riujin, asesinado por los grupos de extrema derecha. El 19 de junio de 2007 los acusados fueron sentenciados a una condena de entre cuatro y seis años.

En febrero de 2008, Stanislav Markelov fue el abogado defensor del redactor jefe del periódico ”Jímkinskaya Pravda”, Mijaíl Beketov, al que el alcalde de la ciudad de Jimki había acusado de difamación. En noviembre de 2008, el juicio fue interrumpido después de que el periodista sufriese una brutal paliza, como consecuencia de la cual quedó inválido. Tras el asesinato del abogado, Mijaíl Beketov fue absuelto.

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