El discruso del Rey

El discurso de Vladímir Putin ante la Duma a finales de abril sonó a manifiesto político ante las elecciones presidenciales de 2012, tal y comentaron los políticos y los analistas. Putin alertó a los legisladores de que los “experimentos liberales” podrían afectar el esfuerzo de Rusia por convertirse en una de las cinco economías más grandes del mundo. Esto ha podido ser interpretado como un distanciamiento con el presidente Dmitri Medvédev, en tanto que reformador y motor de la modernización de Rusia.

Imagen de Dmítri Divin

A lo largo de un discruso que duró dos horas y cuarto, Putin se atribuyó el mérito de haber sacado a Rusia de la peor recesión conocida y de conducirla a la estabilidad. Esto ocurrió, justamente una semana después de que Medvédev dijera que el país tiene que ir más allá de los logros conseguidos durante la pasada década. “El discurso muestra claramente la divergencia existente en el tándem”, señaló Pavel Baevof de “Peace Research Institute” en Oslo, que se refirió a las ideologías diferentes de los dos líderes.

En las últimas semanas Medvédev se ha mostrado cada vez más ambicioso y ha ordenado al gobierno ha cambiar algunas de las políticas de la era Putin. El 2 de abril Medvédev ordenó a Ígor Sechin, aliado de Putin y viceprimer ministro, y a otros siete altos cargos a abandonar la presidencia de varias compañías estatales, lo que ha sido interpretado como un moviemiento en la lucha de poder preelectoral. Asimismo, la discrepancia en materia internacional quedó patente cuando Medvédev apoyó la intervención de la ONU en Libia, mientras que Putin la calificó de “cruzada medieval”. El discurso de Putin ante la Duma estaba evidentemente distanciado de la retórica de Medvédev acerca de la “modernización” y de la necesidad de una separación gradual respecto a la dependecia de los ingresos procedentes del petróleo y del gas. “El discruso de Putin básicamente vino a decir: no necesitamos ningún cambio. Vamos por el camino acertado y todo lo que necesitamos es estabilidad”, dijo Baev.

Putin declaró a los legisladores que actualmente la inflación está bajo control y que en 2011 no alcanzará el 7,5%, mientras que las estimaciones de crecimiento del PIB se situarán en 4,4% en el primer cuarto de 2011 y serán del 4,2 % para todo el año. También explicó que espera que pronto la inversión extranjera directa aumente desde los 40.000 millones de dólares anuales hasta los 60.000 -70.000 millones.

Según los políticos, tal escenario ha sido diseñado de cara a las elecciones parlamentarias de diciembre y las generales de marzo de 2012. “Se puede leer entre líneas que el gobierno está intentando elegir y agrupar estos datos para que todo tenga un buen aspecto en las elecciones federales del año que viene”, apuntó Nikolái Levichev, nuevo presidente del “Partido Solo Rusia”, por e-mail a Russia Profile.

“Sin embargo, en algunos momentos el baile de cifras era tan abundante que no podía dejar de pensar lo difícil que resultaba concentrarse”, señaló Levichev que tuvo que responder inmediatamente después del discurso de Putin. El discurso de dos horas y cuarto de duración, cargado de estadísticas e indicadores, fue interrumpido solamente cuando le llevaron una taza de té y por los intervalos regulares de aplausos provenientes de los miembros de la cámara baja, dominada por el partido Rusia Unida.

Borís Shatilov del Centro de Evaluación Política dijo que el “prometedor” escenario socio-económico planteado por Putin ofrece al poderoso primer ministro varios caminos políticos para el año que viene. “No debemos concluir que tras el 2012 Vladímir Putin se ve a sí mismo en uno u otro puesto, sea este o no el de presidente”, dijo Shatilov.

Por su parte, Chris Weafer, estratega jefe para UralSib comentó a Bloomber que el discurso de Putin fue una respuesta a las declaraciones políticas realizadas por Medvédev para el canal chino CCTV. “Ya tuvimos la oportunidad de conocer el manifiesto político de Medvédev, con los pasos básicos que hay que dar”, dijo Weafer. “Esta ha sido la respuesta de Putin. Sus pasos van a ser más cuidadosos y analizados.” Medvédev reconoció en China que “tal vez tenga diferentes opiniones” con Putin respecto a la forma en la que Rusia debería desarrollarse y que “la decisión (sobre quién se presentara a la presidencia) se tomará dentro de muy poco” . Cuando, pocos días después, Putin fue preguntado para que comentase esta cuestión, respondió irritado, “¿Otra vez? No eres muy original. Nos lo preguntan constantemente...”

Posteriormente, Putin ratificó que entre Medvédev y él decidirían quién se presentará a las elecciones. El partido Rusia Unida ha dicho que prefiere a Vladímir Putin, actual presidente del partido, aunque apoyará la candidatura de Medvédev si Putin le da el visto bueno. Baev era reticente en calificar al discurso de Putin de “manifiesto”. “Este discurso ha sido muy largo e insulso. Además, recordaba los buenos tiempos soviéticos en los que se daban interminables discrusos durante los Congresos del Partido”, dijo Baev. “En este sentido, no se puede hablar de un manifiesto político, al contrario, digamos, del artículo de Medvédev, “¡Vamos, Rusia!”.

Desde hace tiempo se comenta que el que tiene la última palabra es Putin y nada de lo que dijo en su discruso apuntó en sentido contrario. “Daba la sensación de que todo el discurso había sido escrito sin hacer ninguna referencia a lo que propone Medvédev, lo que quizá suponga estar diciendo algo”, señaló Baev.

Finalmente, la adevertencia de Putin a los legisladores acerca de lo errores que pueden suponer “los experimentos” liberales no tiene por qué ser necesariamente un reproche a Medvédev. Putin ha encargado varios grupos de trabajo para investigar posibles cambios en la Estrategia Rusia 2020 y durante la puesta a punto de la economía no se hizo mención de estas reformas. “Es posible que el comentario sea más sorprendente para los expertos en estos grupo de trabajo que para el propio Medvédev”.

Publicado originalmente en Russia Profile

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