Simpleza Americana

Foto de Ria_Novosti

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La iniciativa rusa de crear un sistema de defensa antimisiles junto con EE UU y la OTAN parece haber fracasado. Serguéi Riabkov, viceministro de Asuntos Exteriores de de Rusia, ha comentado a Kommersant que Rusia no ve ningún acercamiento por parte de EE UU respecto a la oferta del presidente Dmitri Medvédev. De modo que Moscú elaboró y presentó a Washington otra propuesta, reclamando garantías jurídicas de que el sistema de defensa antimisiles europeo no fuera utilizado en contra de las Fuerzas Nucleares Estratégicas de Rusia. Sin embargo, parece que tampoco tendrá éxito

“No vemos ningún acercamiento parte de la OTAN en relación a la iniciativa del Presidente de la Federación de Rusia, Dmitri Medvédev, de crear un sistema de defensa antimisiles sectorial en Europa (expuesta en la cumbre Rusia-OTAN del año pasado en Lisboa)”,- comenta a Kommersant Serguéi Riabkov, viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia. Resulta que la discusión acerca de la inesperada propuesta de Medvédev ha quedado atascada y es poco probable que salga adelante. La de Serguéi Riabkov es la primera declaración oficial del Ministerio ruso, que confirma que los cinco meses de negociaciones sobre el sistema de defensa antimisiles sectorial han pasado en vano. Moscú, sin embargo, no retira su propuesta y sigue intentando explicar a sus socios las ventajas del proyecto.

Según Serguéi Riabkov, son varias. En primer lugar, de esta manera el sistema de defensa antimisiles europeo no podrá ser utilizado en contra de ninguno de los socios. En segundo lugar, Rusia y EE UU dejarán de discutir sobre la probabilidad e importancia de las distintas amenazas. Asimismo, contribuirá a la integración de los dos sistemas: “Utilizar sistemas independientes, de acuerdo con la propuesta de la OTAN, resulta problemático. Surgen una serie de dudas: ¿Reciben las dos partes información completa?, ¿Hay paridad en la transmisión de datos?, ¿Quién es el responsable de la toma de decisiones? Es muy distinto del sistema común que ofrecemos nosotros”, - señala Sr. Riabkov.

En todo caso, dichas ventajas resultaron insuficientes para la OTAN. La razón principal para descartar el sistema de defensa antimisiles conjunto consiste en que la Alianza no está dispuesta a confiar a Rusia, un país que no es miembro de la OTAN, la seguridad de sus socios.

Por consiguiente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia propuso a EE UU redactar un documento legal vinculante en el que se excluyera la posibilidad de usar el sistema de defensa antimisiles europeo contra las Fuerzas Estratégicas Nucleares de Rusia. Aunque tampoco se espera que tenga mucho éxito. “Lo hemos hablado con EE UU, - dice Riabkov, añadiendo inmediatamente, – pero la administración Obama mantiene una posición muy dura y rechaza todos los intentos de restringir sus actividades en este campo”.

El sistema de defensa antimisiles siempre ha sido un tema muy preocupante para Washington. En 1974 EE UU y la URSS firmaron un anexo al Tratado sobre Misiles Antibalísticos de 1972, que establecía que cada una de las partes sólo podría disponer de un sistema de defensa antimisiles situado alrededor de la capital, o alrededor de una base de misiles balísticos intercontinentales. EE UU protegió la base militar de Grand Forks y la URSS protegió Moscú. Ningún dirigente de EE UU podía defender la capital sin explicar a todo el país por qué Washington resultaba más importante que Chicago o Nueva York. Hace diez años EE UU se salió del tratado de 1972 y ahora quiere protegerse y proteger a sus aliados con el sistema de defensa antimisiles de Europa. La administración de EE UU no perderá esta oportunidad. Llegar a un acuerdo sobre el sistema de defensa antimisiles entre Moscú y Washington en estas condiciones no es nada fácil. “Para nosotros es una de las tareas diplomáticas más complicadas – admite Serguei Riabkov. – No me atrevo a hacer previsiones. Estamos en ello”.

Los expertos son mucho más atrevidos. “El mejor resultado posible será un documento no vinculante, - comenta el Presidente del Centro de Investigaciones Políticas de Rusia, Vladímir Orlov, - probablemente una declaración conjunta, pero sin garantías legales”. Las perspectivas del sistema de defensa antimisiles sectorial de Rusia parecen muy efímeras. “Podemos decir que fue descartado de manera oficial. La OTAN no entiende ni quiere aceptar esta iniciativa de Rusia. - Comenta el miembro del Consejo de Expertos y Consultas del Centro de Investigaciones Políticas de Rusia, el teniente-general en la reserva Evgueni Buzhinski, - Se aprecia una falta de voluntad política. Hay que reforzar la confianza mutua, crear centros de intercambio de información, ir paso a paso. La posición rusa de querer todo aquí y ahora es muy poco realista”.

Durante estos días, los expertos del Centro de Investigaciones Políticas de Rusia y del fondo estadounidense Ploughshares han hecho recomendaciones a los presidentes de ambos países respecto a la aproximación de sus posiciones. Aconsejan a los dos líderes que comiencen a cooperar en el campo del sistema de defensa antimisiles, y subrayan la necesidad de que la integración del sistema ruso y estadounidense de detección y valoración de los lanzamientos se haga paulatinamente, y de que se cree un centro de radares gestionado por Rusia y la OTAN, sin precisar los plazos. Sin embargo, Rusia no se apresura. “En cuanto el sistema de defensa antimisiles entre en la fase más avanzada (para 2020 EE UU tiene previsto disponer de misiles antibalísticos capaces de interceptar cohetes balísticos intercontinentales de 5500 km de alcance) no habrá más remedio. Pero en los próximos años podemos seguir trabajando con tranquilidad”, dice Riabkov.

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