Rusia exporta tecnología nuclear a todo el mundo

Mientras Europa está reconsiderando su compromiso con la energía nuclear tras la catástrofe en la central nuclear japonesa de Fukushima, Rusia, al igual que la mayoría de los países de Europa del Este, ha reafirmado su voluntad de seguir contando con la energía nuclear. El primer ministro, Vladímir Putin, ha declarado que su país tiene la intención de seguir construyendo centrales nucleares.

Países como Bielorrusia, Ucrania y Turquía han adquirido recientemente plantas de energía atómica de fabricación rusa.

Rusia ha cerrado un acuerdo por más de 4.000 millones de euros con Bielorrusia para cooperar en la construcción de una nueva central en esta ex república soviética, cuyos trabajos iniciales se prevén para septiembre.

Además, ya están en marcha las negociaciones con Hungría sobre la participación de empresas rusas en un proyecto de modernización de la central nuclear de Paks, y Bangladesh planea construir, con participación rusa, una planta a la que se destinarán unos 1.300 millones de euros, como han explicado diversos funcionarios del país asiático.

Según la agencia Bloomberg, los reactores rusos son los más jovenes del mundo, con una edad media de 19 años, frente a los 26 en Europa occidental, y los 30 años de edad media de las centrales de Estados Unidos.

El reactor 4 de Fukushima llevaba 38 años en funcionamiento y era uno de los más antiguos del mundo. Su desactivación estaba programada para este año, pero el gobierno japonés renovó la licencia por diez años más.

La energía nuclear representa el 16% de la producción energética total en Rusia. El Kremlin se ha propuesto duplicar esta cifra en los próximos 20 años.

"En Rusia el grupo de presión ecologista podría conseguir retrasar los proyectos nucleares en marcha, o incluso cancelarlos, lo que provocará un aumento de los precios.”

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