El supertelescopio de Baikal

Las pruebas de los nuevos módulos ópticos que se utilizarán para instalar un supertelescopio en el lago de agua dulce más grande del planeta están en la última fase de preparación. Los científicos esperan que ayude a comprender con más detalle lo que sucede en el cosmos. El telescopio entrará en funcionamiento en un plazo de seis años.

El supertelescopio de Siberia explorará el centro mismo de nuestra galaxia, donde hay un inmenso agujero negro desde el cual los neutrinos llegan a nuestro planeta. Los neutrinos son minúsculas partículas generadas a partir de diversas reacciones atómicas que se dan en la materia oscura de los agujeros negros y contienen información muy específica. Se cree que gran parte de nuestro universo está compuesto por materia oscura, pero su existencia sólo se ha comprobado desde un punto de vista teórico. Si los científicos rusos logran “capturar” parte de ella, sería uno de los mayores avances en la física del siglo XXI. En la década de 1930 empezó a conocerse la existencia de los neutrinos, pero su “captura” no se ha producido hasta hace relativamente poco. El físico ruso Pável Cherenkov descubrió que estas partículas emiten un ligero resplandor azul cuando atraviesan agua o hielo, por lo que se eligió un cuerpo de agua como sede del futuro telescopio.

“Atrapar neutrinos” es parecido a buscar oro. El número de partículas es extraordinario, pero sólo unas cuantas contienen información valiosa. Alexánder Avrorin, ingeniero jefe del proyecto “Telescopio de Neutrinos Subacuático de Baikal”, señaló que “los científicos no atrapan más que unas cuantas docenas de partículas verdaderamente únicas al año ”. En cualquier caso, la inversión es coherente porque se tiene la certeza de que los neutrinos que viajan desde los rincones más lejanos del universo podrían suministrar datos de la estructura del espacio y de lo que sucede en otras galaxias, así como en la nuestra.

Los módulos del viejo telescopio, instalados en las profundidades del lago Baikal en la década de los 90, sólo registraban neutrinos originados en la atmósfera terrestre. El nuevo supertelescopio será cien veces más grande y será capaz de capturar objetos a una distancia mucho mayor.

La forma del telescopio es parecida a la red de un pescador. Contiene unas bolas transparentes que son módulos ópticos capaces de aguantar una fuerte presión de agua a una profundidad de 1,5 kilómetros. Estos se adhieren a una cuerda como si fuera un collar de cuentas enorme. Dentro de estos módulos hay células solares que identifican el destello emitido por los neutrinos y transfieren esta información por un cable de fibra óptica a un centro de investigaciones situado en tierra firme.

Las obras de instalación de los nuevos módulos ópticos ya han comenzado, aunque el proyecto ha sufrido una serie de complicaciones por falta de fondos. Como consecuencia de la crisis financiera global, Rusia suspendió la producción de tubos fotomultiplicadores, un componente integral del módulo. Además de Rusia, el único productor de estos tubos es Japón y el precio es bastante más alto, tal y como se quejó Avrorin.

“Sin embargo, aunque se importen los componentes el telescopio ruso sigue siendo mucho más barato que sus análogos extranjeros”, afirmó Avrorin. Esto puede atribuirse a las condiciones naturales del lago Baikal, que permanece congelado la mitad del año. La capa de hielo es tan gruesa que soporta con facilidad el peso de la plataforma utilizada para instalar los módulos, mientras que los especialistas extranjeros tienen que instalar el equipo con batiscafos o derritiendo el hielo a unos dos kilómetros de profundidad.

En el mundo hay otras dos instalaciones que “capturan” neutrinos. Por un lado, ANTARES, un proyecto conjunto instalado en el mar Mediterráneo y en el que participan Francia, Holanda, Rusia, España y Reino Unido, mientras que los especialistas de Estados Unidos, Suecia y Alemania han instalado el telescopio AMANDA en el hielo de la Antártida. Ígor Belolaptikov, que trabaja en el Instituto de Investigaciones Nucleares de Rusia, señaló que el telescopio del hemisferio sur sólo puede orientarse en una dirección, sin embargo los objetos más interesantes del universo se encuentran en la zona que podrá observarse con el telescopio del lago Baikal.

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