Mejorar la salud con mensajes de texto

Foto de Getty Images/Fotobank

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¿Pueden los teléfonos móviles, las ONG y la cooperación con Estados Unidos ayudar a resolver la crisis demográfica de Rusia? Ese es el objetivo de la nueva colaboración entre organizaciones sin fines de lucro rusas y americanas que se dedicarán a enviar mensajes de texto a las madres primerizas.

En los últimos años Rusia ha experimentado un leve aumento de la natalidad. En parte debido al “capital materno” que entró en vigor en 2007. Se trata de un pago en efectivo a las mujeres que tienen más de un hijo. El presidente Dmitri Medvédev anunció en su discurso sobre el estado de la nación del pasado otoño que la tasa de natalidad de Rusia había crecido un 21% desde 2005 y que en 2009 se produjo el primer aumento de población en quince años. Por su parte, el primer ministro Vladímir Putin, también anunció recientemente una iniciativa para modernizar las instalaciones sanitarias, incluidos los hospitales de maternidad. Parece evidente que alentar el nacimiento de niños es una parte importante del plan gubernamental para combatir el descenso de población del país.

¿Pero qué sucede cuando el bebé llega a casa?

Es ahí cuando entra en escena Text4Baby. El programa fue presentado en Estados Unidos y está dirigido a todas las mujeres que no tienen acceso a una buena información sanitaria. Las que se apuntan al servicio reciben tres mensajes por semana que brindan información sobre temas como el cuidado prenatal, la inmunización y la seguridad en los asientos del coche.

El programa tienen solamente un año y cuenta ya con 135.000 seguidores en Estados Unidos. El éxito ha sido tan arrollador que va a introducirse en Rusia gracias a una colaboración bilateral. Está previsto que el lanzamiento de Text4Baby sea el próximo septiembre. Rusia es un mercado atractivo para los organizadores del programa porque el nivel de penetración de la telefonía móvil es uno de los más altos del mundo. Además ha logrado el firme apoyo del gobierno ruso. Los expertos del Centro Kulakov (que forma parte del Ministerio de Sanidad y Desarrollo Social) desempeñarán un papel destacado en la redacción de los mensajes con el objetivo de que contengan información relevante sobre los problemas sanitarios más urgentes que han de afrontar las madres rusas.

Judy Twigg, experta en sanidad y en la reforma sanitaria de Rusia y profesora de la Virginia Commonwealth University de Richmond subrayó la importancia de la educación y la comunicación para la mejora de la asistencia sanitaria. Tal y como señaló, “la educación, la comunicación y la información sobre asuntos de salud pública son factores clave, igual de importantes, si no más, que el hecho de cambiar el sistema de sanitario de modo aislado”.

Text4Baby no se limitará a suministrar información. El objetivo es ayudar a la gente para que se ayude a sí misma. La comunicación directa con las madres aumenta las posibilidades de que hagan elecciones saludables, tanto para ellas como para sus hijos. Además, las mujeres suelen ser las que toman las decisiones sanitarias más importantes de la familia, por lo tanto es una buena manera de llegar al conjunto de la población.

Sin embargo, habrá que superar ciertos obstáculos para poner en práctica el programa. No será tarea fácil coordinar la participación de la administración pública, las ONG y los profesionales. También ha sido necesaria la colaboración de lingüistas con el fin de reducir frases largas y complicadas en ruso en mensajes de texto breves y coherentes. Tal vez el mayor desafío haya sido lograr que tanto los médicos como sus pacientes reconsideren la forma de asistencia sanitaria. Elena Dmitrieva, de la Fundación para el Desarrollo y la Salud (HDF), fundación que dirige el programa Text4Baby de Rusia, señaló que una de las mayores dificultades fue alentar a los médicos a mejorar su capacidad de comunicación y orientación, es decir, convencerlos para que tuvieran un enfoque más “práctico” en la asistencia a sus pacientes. Los pacientes, a su vez, también deben cambiar su actitud en la consulta médica. Al disponer de mayor información, la fundación HDF espera que el programa Text4Baby “inaugure una nueva era en la relación entre médicos y pacientes, donde el cliente deje de ser un paciente que se sienta en silencio a escuchar pasivamente al médico erudito, y le haga preguntas exigiendo respuestas claras, basadas en la evidencia”, dijo Dmitrieva en un mensaje de correo electrónico.

Text4Baby no solo posibilita la apertura de nuevos canales de comunicación entre médicos y pacientes, sino también entre los rusos y americanos que trabajan en la reforma sanitaria. Los dos países han de afrontar desafíos similares en lo que respecta al envejecimiento de la población, de modo que es en beneficio mutuo brindar asistencia médica de alta calidad con igualdad de acceso. Los dos países tienen mucho que aprender mutuamente. Según las palabras de Judy Twigg, la discusión sobre la reforma sanitaria es “un debate entre iguales con un desafío común”. Además, el programa es un paso simbólico en la naturaleza de la relaciones entre Rusia y EE UU, puesto que abre una vía de comunicación distinta a la de los foros habituales sobre control armamentístico y comercio bilateral.

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