Actores de primera

Los actores rusos suelen recibir gran cantidad de títulos honorarios y se puede llegar a afirmar que son “actores del pueblo” en el sentido estricto de la palabra. Los participante del “Mi papel en el cine” también pueden ser considerados actores del pueblo pero por otras razones; no han estudiado las bases de la escuela Stanislavski ni han pasado por la guardería Nemiróvich-Dánchenko, no tienen experiencia en el cine y han llegado al plató prácticamente desde la calle. Aunque no se presentan con las manos vacías sino que tienen la cartera llena: la participación en el rodaje les cuesta desde varios cientos hasta miles de dólares.

En la página web "Mi papel en el cine" (www.rolvkino.ru) aparece escrito: "Hemos abierto el camino a las futuras estrellas del cine y la televisión. Dejamos aparecer en televisión a cualquiera que lo desee. No tenemos ningún tipo de casting. Cualquiera puede obtener un papel. No elegimos a los actores, sois vosotros los que elegís y compráis vuestros papeles preferidos. Nosotros os hacemos aparecer en pantalla y podréis mostrar vuestro talento a toda Rusia".

La propuesta consiste en participar en episodios de las mejores películas soviéticas: "Las12 sillas", "El ternero de oro", "D’Artagnan y los tres mosqueteros", "Tres hombres en una barca, sin contar al perro", "Chapáev", "El murciélago" e incluso "Lenin en 1918 ". Por cierto, interpretar el papel de Lenin cuesta 2.000 dólares, y ya se hay seis candidatos para interpretar al revolucionario. El estreno del proyecto en el canal Russki Illusión, especializado en el cine ruso, con un público de más de 3,5 millones de espectadore,s tuvo lugar el pasado 4 de abril.

Los corresponsales de la revista Ogoniok visitaron el plató el primer día de rodaje.

Por la mañana, “Las sillas” y por la noche, hidrogeología

Imagínese una escena de la película "Las 12 sillas", del director Leonid Gaigái: Ostap llega a casa de Éllochka para cambiar un colador de plata por dos sillas. Ahora imagínese que en vez de los actores Archil Gomiashvili y Natalia Vorobiova, que hizo de Éllochka Schúkina, ve en la misma habitación y con los mismos trajes a dos personas que no conoce de nada.

En el pabellón de la empresa RWS que filma el proyecto, hay directores de cine, cámaras e iluminadores profesionales que trabajan con equipos profesionales. Los escenógrafos han recreado el ambiente de la película con todo detalle. Aunque si uno mira más de cerca, se da cuenta que en la pared hay un cartel de 1945, mientras que la acción en la novela "Las 12 sillas" tiene lugar antes de la guerra, y encima de la cama hay fotos de actores soviéticos de los años 1960 — 1970. Pero estos detalles no cambian la esencia de la escena. Antes de actuar, los actores ven en la pantalla de un portátil el episodio de la película clásica en el que van a participar. En este caso, Éllochka es una chica que por su altura podría ser modelo, y Ostap le llega hasta el hombro, un detalle que los autores de la novela nunca se hubieran imaginado.

En la página web del proyecto aparece una lista con las las preguntas más fecuentes de los candidatos. Entre ellas se encuentra: "¿Es cierto que os da igual mi físico?". Los organizadores han respondido: "Es verdad que no nos importa vuestra apariencia. Sed vosotros mismos. Es un cine que está hecho para vosotros, y no sois vosotros los que os teneis que adaptar al cine. En este sentido, nuestro enfoque es único".

La prueba está en que en uno de los días de rodaje el papel del doctor Watson ha sido interpretado por un actor negro que además no hablaba muy bien ruso.

Los papeles de Watson, así como el de Holmes y los de Ostap Bénder y Éllochka la Caníbal cuestan 2.000 dólares cada uno. De momento, en la fase inicial del proyecto, no se han encontrado actores para todos los papeles dispuestos a pagar por el rodaje. De modo que los papeles sobrantes se asignan de forma gratuita a otros actores aficionados o semiprofesionales. Por ejemplo, en aquella escena de "Las 12 sillas", Ostap era un actor “de repuesto”, mientras que el papel de Éllochka fue interpretado por Masha, una estudiante de 19 años que había pagado por ello. Masha estudia hidrogeología.

— No tenía intenciones de entrar en una escuela teatral-explica Masha- pero me apetecía participar en este episodio. Me interesa ver cómo se hace el cine, qué sienten los actores. Ha sido mi padre el que me ha hablado del proyecto. Hoy es mi cumpleaños y este es su regalo. Si valoramos el primer ensayo del episodio en el plató utilizando el vocabulario de la propia Éllochka la Caníbal, diríamos que fue “un horror y un espanto”, aunque afortunadamente la situación fue mejorando. Al final, desde el punto de vista del director, Masha cumplió perfectamente con su tarea.

¿Cómo va a salir eso en pantalla?


— El canal Russki Illusión proyectará un episodio cada día. Además, los sábados se emitirá un programa resumen en el que se repetirán todos los episodios de la semana con comentarios de un invitado, un actor o director de cine famoso, explica Alexándr Zlatopolski, presentador del programa.“También habrá un programa resumen mensual que llevará a cabo uno de los miembros del jurado.”. Ell jurado no cobra nada y está compuesto por personas de la talla del productor Mark Rudinstein, el director de cine Gueorgui Yungvald-Khilkévich, el director del programa de humor Yeralash Borís Grachevski, el presentador del programa "Sé tu propio director de cine", Alexéi Lysenkov, la locutora de radio Ksenia Strizh, entre otros. En diciembre de este año está prevista la ceremonia de entrega del premio “Mi papel en el cine”.

¡No fastidies… con el siglo XVIII!


Tras dejar las decoraciones soviéticas de la película "Las 12 sillas", el equipo se traslada a la Venecia del siglo XVIII. Según la agenda, es el turno de un episodio de la película “Truffaldino de Bergamo”, rodada en la Unión Soviética en 1977 y basada en la comedia de Carlo Goldoni “El criado de dos amos”. El episodio se resume así: Clarice (1500 dólares por el papel) guarda un secreto que le ha sido confiado, mientras que Silvio (otros 1500 dólares) no se fía de la muchacha y sospecha que le es infiel. Clarice está dispuesta a suicidarse delante de su amado.

En el plató están Maxim y Olga que se han casado hace tan sólo tres meses. Maxim es abogado y Olga estudia derecho. No tienen intenciones de hacerse actores y ven el rodaje como una manera de divertirse.

— Estamos recién casados, ¿por qué no nos vamos a divertir? explica Maxim. “Podemos permitirnos gastar dinero para divertirnos. Además, nos van a grabar un disco que quedará en el archivo familiar”.

A la pareja le toca un texto largo y complicado. Primero lo leyeron directamente del guión. Justo después del segundo ensayo Maxim dice: — Estoy cansado. Hacemos un descanso de 10 minutos. No me entero de nada.

La directora del episodio, Olga Darfi, pregunta:

— ¿Usted entiende de qué va? Entonces dele el sentido que tiene, nada más.

Entoces, los protagonistas empiezan a contar con sus propias palabras los diálogos, más o menos así:

Texto original:


Silivio: ¿Cuál era vuestro juramento?

Clarice: No lo puedo decir.

Silivio: Mas, ¿por qué?

Clarice: He prometido que no diría ni una palabra.

Silivio: ¡Ahí está la prueba de vuestra culpabilidad!

El diálogo de nuestros protagonistas:


Clarice: He prometido no decir ni palabra.

Silivio: ¡No fastidies!

Clarice a Silivio, en voz baja:

— No me dejes mal, no sé qué responderte.

La directora:

— ¡Ya está! ¡Muy bien!

Risas en el plató.

— Me lo esperaba, dice la directora. “La gente que no está relacionada profesionalmente con el cine se piensa que todo es muy fácil: uno llega, interpreta su papel y se va. En cuanto encuentran alguna dificultad, empiezan a aburrirse rápidamente. Sobre todo si han pagado por ello. Les parece que todo el mundo les debe algo, mientras que nosotros encima les exigimos que trabajen.

Haciendo cola para cumplir un sueño


Otros participantes del proyecto han demostrado una actitud muy diferente.

Irina, de Bélgorod, que ha interpretado el papel de Clarice en el mismo episodio después de la pareja de recién casados, ha ensayado durante varias horas sin parar junto con otro actor aficionado, Andréi. Irina tiene dos carreras, filología y filosofía, pero ahora es ama de casa y se dedica a la educación de sus dos hijos. Explica su participación en el proyecto de esta manera:

— Me aficioné al teatro cuando era muy pequeña. En la universidad estuve actuando en un teatro de aficionados con otros estudiantes, soñaba con probar mis fuerzas en el cine, pero nunca he tenido esa oportunidad. En un momento dado estuve buscando bases de datos de actores en Internet, pensando en registrarme en algún sitio, y de repente vi la publicidad de este proyecto. Estuve dudando mucho, lo hablé varias veces con mi familia. Naturalmente, todos estaban en contra. El mundo del espectáculo tiene sus peligros, y más aún si se trata de Moscú. Mi marido se opuso porque no comparte mi afición por el teatro. Pero mi madre al final acabó apoyándome y pagó mi participación. El papel lo he elegido yo. Me gustan las historias de los siglos XVIII y XIX, es mi época preferida.

Otra participante llamada Yulia Valéieva, se presentó en el plató con un día de antelación. Va a interpretar el papel de Betty en la película “Buenos días, soy vuestra tía”.

— Estoy estudiando dos carreras: pedagogía y economía y sociología. En la universidad he hecho un cursillo de teatro y he participado en una obra. Me apasionan los rodajes, me emociono mucho. Quiero seguir desarrollándome en este sentido, quiero triunfar.

El proyecto propone a sus participantes una forma alternativa para ir abriéndose camino; participar en un episodio junto a actores profesionales. Por ejemplo, por 500 dólares uno puede trabajar en un episodio junto con el actor Serguéi Aprelski (actuó en "Brigada", "Antikiller", "Tirador de Voroshílov"...). Por mil dólares, con el actor Alexéi Ogurtsov ("Hitler kaput", "Marines"...) o con Vladímir Levkin del grupo musical Na-Na. Ya se han recibido solicitudes para participar en rodajes con estas estrellas.

El punto de comparación


El primer día, en el rodaje se presentó uno de los miembros del jurado, el director de cine Borís Grachevski. Le preguntaron si suele ocurrir con frecuencia que los actores profesionales se aprendan el papel en el plató.

— Normalmente nadie viene preparado- confiesa Grachevski- es una maldición. Cuando rodé un largometraje llamado “El tejado”, sólo algunos actores se presentaban sabiendo su papel, el resto decía: “Ahora mismo me lo aprendo”. Pero los actores de la vieja escuela siempre vienen preparados. Piensan en cómo interpretar el papel y no en qué es lo que van a decir. Hay una diferencia abismal.

Otro miembro del jurado, el director de la película “D´Artagnan y los tres mosqueteros”, Gueorgui Yungvald-Khilkévich, que también visitó el plató durante uno de los primeros días del proyecto, dijo lo siguiente:

— Desde mi punto de vista, cuando se elijan a los mejores habría que hacer un largometraje en el que sólo participen estos actores. Serán actores de un nuevo cine sin parangón en el mundo. Si me dejáis, yo podría hacer esta película.

De momento, no está claro cómo va a acabar el proyecto “Mi papel en el cine”, pero no se descarta que este plató se convierta para alguien en una pista de despegue.

"Estamos dispuestos a actuar sin preparación"


Vadim Fedósov, director general del programa “Nashi Media” (productor del proyecto “Mi papel en el cine”) habla sobre las personas que sueñan con actuar en películas


— ¿Habéis recibido muchas solicitudes? ¿Quiénes son las personas que las han enviado?

— Hemos recibido unas 500 solicitudes desde practicamente todas las regiones de Rusia. Hay más mujeres que hombres (la relación es del 70 y 30%, respectivamente). La edad de la gente que quiere hacer cine oscila entre los 12 y los 70 años. Por ejemplo, una abuela nos dijo que tenía 300 dólares y que estaba dispuesta a interpretar cualquier papel que le diéramos. En la encuesta se pregunta por qué la persona ha decidido participar en un rodaje, y las respuestas son muy distintas: para su portfolio o para conseguir experiencia en este ámbito. Hay gente que ha estado toda su vida soñando con el cine y otras personas que sólo quieren hacer un regalo (por ejemplo, un marido a su mujer). Las solicitudes nos siguen llegando incluso ahora, hay gente que se apunta con sólo un día de antelación. Están dispuestos a actuar sin preparación alguna.

— ¿Por qué se repiten algunos episodios?

— Está previsto que cada uno de los episodios pueda filmarse hasta dos veces porque para algunas películas y algunos papeles hemos recibido varias solicitudes, como por ejemplo para películas del estilo de "Las 12 sillas" y "Buenos días, soy vuestra tía". Mucha gente quiere hacer de Oxana en la película “Veladas en un caserío de Dikanka".

— ¿Así que tienen que decir que no a algunos candidatos aunque estés dispuestos a pagar?

— Sí. Los espectadores se aburrirían si viesen los mismos episodios continuamente.

— Si hay varias personas que pretender interpretar un papel, ¿cómo elegís al candidato? ¿Subiendo el precio?

— No, en función de quien lo haya solicitado primero. Desde el principio decidimos que no íbamos a hacer castings ni cribar a nadie. Si la persona demuestra que sus intenciones son serias, le confirmamos el papel.

— ¿Hay gente que se echa atrás después?

— Sí. Hay personas que no han entendido las reglas del proyecto, otras que se van de viaje.

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