Literatura de ojos azules

Vladislav Ostroshenko. Foto de Kommersant

Vladislav Ostroshenko. Foto de Kommersant

El Festival Internacional de las Letras tendrá lugar en la Alhóndiga de Bilbao a principios de abril. Recibirá a una importante delegación de escritores rusos. En vísperas de este evento hemos hablado con uno de los invitados, el escritor Vladislav Otroshenko, sobre los temas que se discutirán en la capital vizcaína.

El 7 de abril en Bilbao comenzará el Festival Internacionl de las Letras Gutun Zuria (Carta Blanca). Será la cuarta edición y presentará una nueva sección titulada ¨Literatura invitada¨ que a partir de ahora se celebrará todos los años. Esta participación se organizará en el marco del Año Dual entre Rusia y España. Los primeros invitados de esta sección serán los escritores rusos. Entre otros, asistirán figuras tan conocidas como Vladímir Makanin o Alexéi Varlámov, además de nuevos autores que empiezan a marcar tendencia. Por lo que respecta a la parte rusa, el objetivo de esta edición es acercar al público escritores que representan diferentes géneros y estilos y además pertenecen a distintas generaciones. Al mismo tiempo, a lo largo de los cuatro días del festival se presentarán algunos textos de autores rusos traducidos por primera vez al español y también se proyectarán documentales.

Desafortunadamente, a día de hoy la literatura contemporánea rusa apenas se traduce en España. Simultáneamente, en Rusia tampoco se conoce bien la literatura contemporánea española. Quizá el festival en Bilbao no solucione el problema, pero al menos supondrá un primer paso en el acercamiento mutuo.

Vladislav Otroshenko es uno de los invitados del festival de este año y autor de numerosas novelas. Entre ellas, ¨Persona de desconfianza¨ (2000), ¨Guíame ciego¨ (2007), ¨Apéndice para el álbum fotográfico¨ (2007), ¨El patio del bisabuelo Grisha¨ (2010), etc. Muchas de ellas están traducidas y publicadas en Italia, Francia, Austria, Alemania, China, Estados Unidos y otros países. En 2004 fue galardonado con el premio de narrativa ¨Grinzane Cavour¨, considerado el más prestigioso de Italia. Además, a lo largo de su carrera también ha obtenido varios premios y distinciones literarias en Rusia. Antes de su viaje a Bilbao Vladislav Otroshenko ha compartido con Rusia Hoy sus expectativas sobre el festival y la participación de la delegación rusa.

¿Cuáles son los principales temas que se discutirán en el festival?


En primer lugar, vamos a hablar acerca del centenario de la muerte de León Tolstói que se celebró en 2010. El año pasado se organizaron en Rusia gran cantidad de eventos culturales dedicados a Tolstói, pero yo quiero hablar de su muerte de una manera distinta. En mi opinión, hay cuatro eventos principales en la literatura rusa: 1º el duelo de Púshkin, 2º la quema del segundo tomo de ¨Almas muertas¨ de Gógol, 3º el caso criminal del dramaturgo A.V. Sujovó-Kobylin y 4º la muerte de León Tolstói. Estos cuatro acontecimientos determinaron el desarrollo de literatura rusa y se han convertido en los arquetipos que marcan el destino de los escritores. En este sentido, los casos citados se corresponden con: la muerte prematura y trágica, la pérdida del don creativo, el terrible enfrentamiento con la burocracia y el retiro repentino. Estos son los cuatro finales más trágicos que ha conocido la literatura rusa. Cuando Gógol quemó el segundo volumen, fue un acto de autodestrucción. Lo explicó en una carta que decía: ¨Dios me ha privado de la capacidad creativa¨. En aquel entonces era el escritor más famoso de Rusia, todo el Imperio estaba esperando el segundo tomo. Gógol lo sabía, pero también sabía que no podía cumplir estas expectavtivas. Entonces, quemó su obra porque comprendió que no estaba a la altura, es decir, no era el mismo Gógol que había escrito el primer volumen. Es una tragedia terrible para un escritor darse cuenta de que su obra no está a la altura de su talento.

Por otro lado, la vida de Púshkin terminó con un duelo cuando estaba en el punto más alto de su desarrollo literario. No fue el único. Han sido muchos escritores y poetas rusos los que han muerto prematuramente después de Púshkin. Como he dicho antes, me parece que estos cuatro acontecimientos representan los arquetipos que se reflejan en la vida de cada escritor, en mayor o menor medida. Me gustaría conocer la opinión de los escritores españoles sobre este tema. Quizá para ellos no sea tan evidente como lo es para nosotros.

Hay otro tema anunciado en el programa de la conferencia: “Rusia como mito literario”. ¿Cómo lo entiende usted?


Borís Yevséiev y Svetlana Vasilenko van a hablar sobre este tema. Hay que tener en cuenta que los rusos vivimos en un país enorme y muchas veces desconocemos completamente algunas regiones y, probablemente, nunca las visitaremos. Además, somos un país que está mal comunicado. No hay buenas carreteras ni ferrocarriles... Entonces uno se pregunta: ¿cuál es la fuerza que mantiene este país para que no se derrumbe? En mi oponión, lo que nos mantiene unidos es el mito literario. ¿Qué quiero decir con esto? Imagina que en una región rusa nace de repente un talento literario que escribe sobre su región y despueś lleva el mito de su región a la capital. Esta tradición fue fomentada por Gógol. Nadie sabía nada sobre Malorossia en San Petersburgo, salvo unos tópicos ridículos, hasta la llegada de Gógol. Él convirtió su tierra natal en una leyenda. Problamente este mito no tenga mucho que ver con la Malorossia real pero eso no importa. Se podría decir que los escritores eran como unas ¨abejas¨ que enriquecían la colmena imperial con su imagen de Rusia. Cada escritor crea su propio mito literario y lo convierte en un mito común. Svetlana Vasilenko ha creado el mito de estepas de Ástrajan, todo lo que escribo yo está relacionado con Nizhniy Don y las estepas de Don, Borís Yevséiev hablar sobre el mito de Crimea. Todo esto ayuda a conocer mejor nuestro propio país.

Sin embargo, el escritor tiene que saber alejarse de su tierra para cristalizar su mito. Pongamos un ejemplo, Kvitka-Osnoviánenko y Gógol nacieron en la misma época. Kvitka también era un joven de mucho talento y no era inferior a Gógol. Sin embargo, Kvitka permaneció en Ucrania, siguió escribiendo en ucraniano y no llevó su mito a San Petersburgo. El mito comienza a cristalizar cuando, en un momento determinado, el escritor se distancia de su lugar de origen.

Recuerdo una vez que iba en el tren desde San Petersburgo a Moscú. Había una chica italiana sentada en el mismo vagón. Miraba fijamente el paisaje y repetía horrorizada la misma frase: ¨tutto steppa, tutto steppa¨ (todo estepa). Si ella hubiera ido más lejos aún, hacia oriente o a la estepa de Don, ¿qué habría pensado entonces? En Italia después de 10 kilómetros en coche el paisaje cambia radicalmente, si andas 20 kilómetros más verás otra Italia, y si te alejas 100 parece que estás en otro planeta. El paisaje de la parte europea de Rusia es bastante monótono, si viajas en tren solo ves espacio vacío, sin casas, sin nada. Entonces, los escritores nos ayudan a ver los colores de nuestro país, rompen la monotonía. También me gustaría hablar de esto con mis colegas españoles. La literatura es un cemento que mantiene unidos los distintos rincones de nuestro país. Es su misión oculta. En cambio, no creo que la literatura portuguesa tenga la misma misión. ¿Y la española? Me qustaría saber cuál es el fundamento de literatura en España. En este país conviven varias culturas, la catalana, la vasca, etc. Por ejemplo, en Rusia a pesar de la diversidad de sus mitos no existe la literatura de Nizhniy Nóvgorod, de Ástrajan o de Oriente Lejano, solo existe la literatira rusa. Me gustaría conocer cuál es el mecanismo secreto de la literatura española porque considero que cada literatura tiene un modelo que se reproduce a lo largo de los siglos. Lo mismo ocurre en una familia donde todos tienen los ojos azules: las nuevas generaciones nacen con los ojos azules. La literatura también tiene su código genético y cuando lo descubres, entiendes mejor el país y a su gente.

¿Se traduce y se conoce la literatura contemporánea rusa en España?


Sí, en España se traduce literatura rusa pero muy poca. Creo que están traducidas las obras de Varlámov y Makanin, pero no le puedo decir más nombres... Por eso pienso que los encuentros, como el de Bilbao, son muy importantes: los escritores y los editores españoles podrán conocernos, hablar con nosotros. Ahora en Rusia conocen sólo un par de nombres de la literatura española, creo que en los tiempos soviéticos traducían más.

Mis libros están traducidos al italiano, en 2004 recibí el premio italiano Grinzane Cavour. Acaban de traducir mi novela en Francia. En España aún no han visto ninguna obra mía. Para este festival van a traducir una parte de las obras de cada escritor ruso que participará en el evento. Me parece una idea brillante.

Por otro lado, me parece muy importante traducir las obras de los escritores extranjeros, pero si queremos presentar a nuestros lectores la literatura española en toda su diversidad, deberíamos elegir a autores diferentes. A principios de los años 90 solían traducir en Rusia las obras de uno o dos escritores muy populares y se olvidaban de los demás. Desgraciadamente esta tendencia todavía existe. En este sentido, me alegra saber que al festival de Bilbao asistiremos escritores muy diversos, con métodos literarios y conceptos estéticos distintos y pertenecientes a diferentes generaciones. Por ejemplo, Vladímir Makanin lleva escribiendo muchas décadas, y Román Senchin apareció en la literatura en el año 2000. No tienen nada en común. No es gente del mismo clan literario como ocurre a veces, es más, algunos no se conocen personalmente. Aunque ahora tendrán la oportunidad de estrecharse la mano. Creo que la literatura contemporánea rusa estará bien representada en Bilbao aunque para presentarla completamente necesitaríamos más de un avión.

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