Las fuentes de energía de la recuperación

Foto de AFP_EastNews

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El pasado jueves la empresa rusa extractora de uranio “Atomredmetzoloto” informó que desea revisar las condiciones de compra de la empresa australiana Mantra Resources, dedicada a la extracción de materias primas para las centrales nucleares de Tanzania. Se prevé que tras los acontecimientos de Japón haya más revisiones de acuerdos y planes por parte de las empresas rusas.

Moscú y Tokio son socios comerciales importantes. Japón ocupa el noveno lugar entre los socios del comercio exterior ruso, y Rusia, a su vez, está en el puesto número 14 de los socios del comercio exterior japonés. La participación del País del Sol Naciente en el volumen total de inversiones acumuladas en la Federación de Rusia supone un 3%, y la participación del capital japonés en el mercado de valores de Rusia es similar. Además, bancos nipones financian de manera activa proyectos rusos.

El volumen de fabricación de Japón ha caído una cuarta parte a raíz del terremoto. “Si no estalla una catástrofe ecológica que imposibilite la recuperación de la industria japonesa, surgirá la necesidad de compensar la pérdida en la capacidad de generación de energía eléctrica”, comenta Alexéi Kozlov de UFS Investment Company. Japón tendrá que aumentar la generación de energía eléctrica a partir de hidrocarburos. Eso significa que habrá un crecimiento en la demanda del gas, del petróleo y del carbón de Rusia. “Aunque también es probable que la mayor ventaja no provenga de los suministros directos de materias primas a Japón, sino del crecimiento de los precios mundiales de hidrocarburos debido a la alta demanda de éstos por la parte nipona”, explica Vasili Kanuzin del Grupo de Inversiones Alemar.

Para compensar la pérdida en la capacidad de generación de energía nuclear se necesitarán 13.000 millones de metros cúbicos de gas, lo que, según las estimaciones de VTB Capital, corresponde al 9% de las exportaciones de Gazprom. Por su parte, la pérdida del gas libanés por parte de Europa asciende a 9.000 millones de metros cúbicos (6% de las exportaciones de Gazprom), según las estimaciones de la misma empresa. Eso significa que las exportaciones de gas ruso podrían aumentar este año entre 10 y 15.000 millones de metros cúbicos (entre el 7-10%), y los beneficios de Gazprom entre un 3 y un 5%.

Sin embargo, no sólo será Gazprom el que sacará provecho de lo ocurrido en Japón. Los especuladores de bolsa seguramente no perderán la oportunidad e intentarán capitalizar el crecimiento de la cotización del gigante del gas. “Las acciones de las empresas de combustibles, petroleras y extractoras de gas se consideran en el 2011 líderes potenciales de crecimiento”, indica Alexánder Osin, jefe de economía de Finam Management. “Es probable que Japón aumente la importación de petróleo a unos 300.000 barriles/día para compensar las pérdidas causadas por la parada de las centrales nucleares. Creemos que Japón importará más gas y petróleo”, - dice el jefe de analistas del grupo de brókers ITinvest-PROSPECT.

Japón sigue siendo el importador más grande de carbón del mundo por vía marítima, aunque la cuota de mercado del país se ha reducido debido al importante crecimiento de los suministros a China y a India. “Según nuestras previsiones actuales, notaremos un déficit constante de carbón durante el período comprendido entre 2011 y 2015. De ahí que si próximamente las necesidades de Japón crecen en un 10%, esto afectará, en nuestra opinión con consecuencias muy graves, a los precios del carbón usado en la producción de energía térmica. Sin embargo, consideramos que el sector energético del carbón ya está funcionando casi al 100% de su capacidad, así que el combustible principal para la generación de energía eléctrica en las próximas semanas será, probablemente, el gas natural licuado”, señala el analista de VTB Capital, Víktor Belski.

Seguramente el mayor fabricante de carbón para la producción de energía de Rusia, “Sibirskaya Ugolnaya Energeticheskaya Compania”, obtendrá importantes beneficios. Además, ya ha trabajado con Japón previamente. Es posible que la empresa rusa Mechel, ubicada en el Lejano Oriente también salga favorecida tras la situación creada. Además, las exportaciones de otra importante empresa de extracción de carbón, llamada Evraza, también se dirigen principalmente a Asia.

Por su parte, el sector metalúrgico de Rusia también está a la espera de la reconstrucción del país asiático. Aunque Rusia no exporta acero a Japón, se verá beneficiada por la subida de los precios de este producto. “Japón era el mayor exportador de acero a nivel mundial y exportaba 43,3 millones de toneladas,un 15-16% del mercado mundial. Estimamos que los suministros de acero japonés pueden reducirse drásticamente, entre un 10 y20%, lo que será un factor positivo para los precios en el mercado local. La cuestión clave será la caída de las exportaciones japonesas en los próximos 6-12 meses”, comenta Víktor Belski. La producción mundial de acero batió un nuevo récord en enero de este año, alcanzando los 126 millones de toneladas , así que apenas hay margen de maniobra para compensar la alta demanda de acero de Japón, que según algunas estimaciones puede crecer en 2012 y 2013 un 5-10%, es decir, 6-12 millones de toneladas al año.

El cobre es otro metal cuyos precios pueden verse afectados por los acontecimientos de Japón. La industria automovilística y la electrónica son los que demandan un 43% del consumo de cobre, según el analista de Investcafe, Maxim Lobodá. “La cuota de Japón en la producción mundial de artículos electrónicos alcanzó en 2010 el 14%. El peso específico del país en la fabricación de coches es del 20%. Si estos dos sectores permanecen parados durante un mes, según las previsiones más generales, se reducirá la demanda en 40.000 toneladas dentro del sector automovilístico y en 75.000 toneladas en el de la electrónica”, comenta el especialista. A su vez, la recuperación conllevará una alta demanda causada por la reconstrucción de las infraestructuras destruidas en el sector energético y de puesta en marcha de las fábricas de coches y de artículos electrónicos.

Sin embargo, los acontecimientos de Japón entrañan también peligro para las economías más importantes del mundo, incluida la rusa. El Lejano Oriente de Rusia sufrirá las peores consecuencias ya que está unido estrechamente a Japón por lazos comerciales. Destaca sobre todo la importación de coches de segunda mano, que representa una de las fuentes más importantes de ingresos para la población local. Igualmente graves pueden ser las consecuencias para el sector pesquero a causa de la contaminación radioactiva. Sin embargo, por ahora es difícil prever la magnitud del daño causado.

A pesar de ello, según John Hardy, estratega financiero de Saxo Bank, las catástrofes naturales no afectan a los mercados a largo plazo. Así que es muy probable que próximamente los inversores no se centren en las consecuencias de la destrucción sino en la necesidad de una recuperación.

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