Un gran paso adelante para los tripulantes del simulacro de expedición a Marte

Finalmente, la especie humana ha puesto un pie en el planeta rojo. En cierto modo.

Un experimento único de 520 días para simular una misión a Marte finalizó la primera etapa de la travesía este mes.La realiza un equipo internacional de investigadores integrado por seis hombres. En una transmisión en vivo realizada a través de una pantalla gigante instalada en el centro de control de misiones espaciales ubicado en las afueras de Moscú, dos de los tripulantes, el ruso Alexander Smoleevsky y el italiano Diego Urbina, aparecieron enfundados en trajes espaciales tras ocho meses de aislamiento para representar un “aterrizaje”.

“Hoy, al ver esta superficie como la del planeta rojo, me imagino lo que sentirá la primera persona que pise el suelo de Marte. Saludo a los exploradores del mañana”, expresó Urbina en una comunicación por radio con los funcionarios, cosmonautas y corresponsales que se encontraban en el centro de control.

Smoleevsky también dedicó la salida al primer vuelo espacial humano, realizado por Yuri Gagarin y del cual se cumplirán 50 años el próximo 12 de abril. Junto con su colega chino Wang Yue, que los asistió desde lejos, los investigadores analizaron la atmósfera y el suelo, entre otras pruebas realizadas, como algún día harán los exploradores que visiten Marte. Despueś colocaron las banderas de Rusia, China y la Unión Europea.

El equipo de voluntarios, conformado por otros dos rusos y un francés, comenzó el aislamiento en junio del año pasado como parte del experimento Mars500, que busca medir los efectos físicos y psicológicos de una misión prolongada. Antes de que retomen la vida en la Tierra, se someterán a un encierro, además del estrés y el cansancio que sufren quienes viajan al espacio.

El experimento está a cargo del Instituto de Problemas Biomédicos de Moscú, en colaboración con la Agencia Espacial Europea y el centro chino para el entrenamiento de astronautas. La nave virtual consta de varios módulos interconectados que incluye un invernadero en donde se cultivan alimentos frescos además de habitáculos de unos 20 metros de largo por menos de 4 metros de ancho. También tiene incorporado un modelo de la superficie de Marte para las tres caminatas espaciales que están previstas.

Durante el simulacro de vuelo, el equipo cuenta con una conexión de Internet con la Tierra diseñada para ser similar a lo que se esperarían en un viaje al planeta rojo. Según la posición de su órbita, la distancia que separa a Marte de la Tierra oscila entre los 35 y los 250 millones de millas. Si bien la condición principal de un viaje espacial -la ingravidez- está ausente, la tripulación duerme en literas a un ángulo de 12 grados para crear una sensación de extrañeza.

El director de la misión, el cosmonauta ruso Boris Morukov, aseguró durante el lanzamiento: “Todos los tripulantes tienen derecho a abandonar el experimento e irse”.

Una prueba de aislamiento similar realizada en el Instituto hace 11 años fracasó cuando una voluntaria canadiense alegó que uno de sus colegas había intentado besarla a la fuerza. Otros dos integrantes del equipo protagonizaron una pelea a puñetazos.

Aunque hay tiempo de sobra para lograr que la convivencia entre los tripulantes sea exitosa: los expertos no prevén una misión tripulada a Marte hasta mediados de la década de 2030.

Vídeos originalmente publicados en Actualidad. RT

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