El arte contemporáneo ruso, protagonista en ARCO

Rusia es el país invitado con ocho galerías donde mostrar la gran diversidad del arte contemporáneo ruso.Foto de Juan Carlos Rojas

Rusia es el país invitado con ocho galerías donde mostrar la gran diversidad del arte contemporáneo ruso.Foto de Juan Carlos Rojas

Los fotógrafos escupen luz con sus flashes mientras dos chicas jóvenes intentan sacar fotos con una pequeña cámara por encima de las anchos hombros de los guardaespaldas. “Nosotras trabajamos en ese stand. Ya sabíamos que iban a venir y por razones de seguridad no podemos estar junto a ellos, pero estamos muy contentas”. Se refieren a los Príncipes Felipe y Letizia, que visitaron el espacio del Garage Center for Contemporary Culture, en ARCO, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo que se celebra cada año en Madrid. El Príncipe se detiene en el stand de Garage y pinta con las tizas que forman parte de la instalación interactiva realizada por Masha Sumnina and Misha Leykin.

El país invitado de este año ha sido Rusia, en el marco de la celebración del Año Dual Rusia-España, que contará con más de 300 proyectos e iniciativas en diversos ámbitos como el arte, la economía y la ciencia. El programa Focus Rusia permitirá descubrir el panorama artístico del país y difundirlo en España.

Es una edición especial, el 30 aniversario de ARCO, y Carlos Urroz –director-, esperaba que fuera “el principio de una nueva década para la feria, de un cambio”. “Tras los problemas entre galerías e instituciones del último año, había que quitar cosas para que los cimientos funcionasen, para conseguir que todas las galerías españolas estuvieran de acuerdo y funcionasen”, declaró Urroz. Este año se eliminaron muchos espacios dedicados al vídeo y las performances, y se redujo el tamaño de la feria, ya que el contexto económico no acompaña.

En el programa participan galerías, instituciones y museos. Daria Pyrkina, comisaria de Focus Rusia y del National Centre for Contemporary Arts de Moscú (NCCA), presentó un abanico de galerías muy diversas. “Además de las galerías más antiguas y asentadas, que comenzaron su trabajo a principios de los noventa, he seleccionado otras fundadas más recientemente, pero que ya han desarrollado una actividad profesional destacable”, explicó. La idea es ofrecer a las ocho galerías invitadas la oportunidad de intercambiar experiencias con otras, tanto españolas como internacionales. Por ese motivo este año, en vez de consignarles un espacio propio y separado del resto, se colocaron de forma intercalada con las demás.

Catalina Serra, periodista, opinó que “la dispersión de este año diluye a los rusos en todo el conjunto”. “No están armando mucho lío”, dijo Serra. Olga Vad, representante de Artguide, revista de arte moscovita encargada del catálogo de los artistas rusos en ARCO, señaló que el público “no nos conoce mucho. La gente se acerca y pregunta tímidamente”, explicó. Marina Goncharenko, de la galería moscovita gmg, se muestró encantada, tanto por el ambiente como por la curiosidad mostrada por los visitantes.

Hay galerías consagradas, como M&J Guelman o Aidan, y también otras como Arka Gallery, una galería pionera de Vladivostok. Pyrkina señaló que la intención fue “yuxtaponer figuras reconocidas con prometedores artistas emergentes”. Estas galerías más veteranas compartieron espacio con “una generación que se ha formado en una situación sociopolítica distinta y que aborda con un interés especial las estrategias artísticas actuales, especialmente el conceptualismo.”

Otra de las galerías invitadas es Paperworks, de reciente fundación y con sede en Winzavod, importante complejo de arte contemporáneo en Moscú. Sus directores son el matrimonio formado por Elena Bakanova y Evgueni Mitta. Era la primera vez que participaban en una feria internacional y sonreían mientras comentaban: “Estamos encantados. Hay un ambiente fenomenal y además hemos conseguido vender”. Cuentan con trabajos de Valery Chtak y Sergeu Sapozhnikov, entre otros.

Ángeles García, periodista de EL PAÍS, opinó que la galería Marina Gisish de San Petersburgo fue la que contó con el material más interesante. La comisaria de esta galería destacó que son “la primera galería en San Petersburgo que empezó a trabajar con artistas utilizando el modelo occidental, financiando proyectos y contratos en exclusiva a los pintores”.

Entre los museos rusos se encuentran el Moscow Museum of Modern Art (MMOMA), la Casa de la Fotografía de Moscú, una representación del Hermitage o el Museo de Arte Contemporáneo de Perm, entre otros. Aleksei Novolosov, que forma parte de la delegación de MMOMA, declaró: “Me siento muy a gusto en la feria. Me gusta el tamaño, existe la posibilidad de ponerse en contacto con todo el mundo. Además, también me alegra comprobar que hay galerías rusas que están en el extranjero por primera vez. En mi opinión, los trabajos que han traido tienen calidad suficiente y espero que puedan volver a ARCO y que se consagren en esta importante feria”.

Aunque el objetivo de los museos y de las fundaciones no es vender. Olga Kniazkina, portavoz del museo, explicó que “desde junio a octubre, el público moscovita podrá disfrutar de las obras maestras del siglo XX pertenecientes al IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno), y luego nosotros exhibiremos nuestras obras en Valencia”. Representantes de la Casa de la Fotografía de Moscú también informaron de que organizarán una exposición del español Alberto García Alix.

Por lo que respecta a las fundaciones e instituciones Winzavod, Victoria, Garage o Ekaterina son algunas de las destacadas. Winzavod Centre for Contemporary Art es un proyecto dinámico que aglutina diferentes géneros de la cultura moderna. Localizado en una antigua fábrica de vinos en Moscú, tiene una superficie de 20.000 metros cuadrados. Sofia Trotsenko, directora del proyecto, explicó que “su objetivo es hacer el arte contemporáneo más accesible, así como crear espacios donde el arte pueda desarrollarse libremente”. Por otro lado, la Fundación Cultural Ekaterina, creada por Ekaterina y Vladimir Semenikhin en 2002 y dedicada a la organización de grandes muestras, recibió en Premio “A” al Coleccionismo, concedido por la Asociación de Amigos de ARCO.

Además, se han celebrado conferencias sobre el mercado ruso del arte, las iniciativas institucionales o las visiones críticas. La comisaria independiente Ekaterina Degot, señaló que “es posible que estemos asistiendo al surgimiento de la 'generación Winzavod' o la 'generación Twitter'. Hay mucho movimiento ahora en Rusia”. Degot se preguntó acerca del papel del arte y del artista en la Rusia actual: “¿Podrá el arte contemporáneo ayudar a crear una conciencia crítica? Degot sostuvo que “hoy en día el artista tiene dos opciones: entretener a los ricos o legitimar el sistema existente.Y a veces, uno y otro son lo mismo. Aunque es verdad que quizá esta generación a la que me he referido sea capaz de crear un espacio más independiente”.

El programa no se limita solo al espacio de la feria. Habrá eventos en el Círculo de Bellas Artes (Colectivo Mish Mash), en la Casa Encendida o el Seminario “Chto Delat?: sociedad, política y estética después de una transición” en el Matadero Madrid. Material suficiente para aprender y disfrutar. ¡Pasen y vean!

Una visión fresca y contemporánea


Rusia ha presentado 8 galerías y 10 instituciones, entre fundaciones y museos. La comisaria del programa ruso en Arco se llama Daria Pyrkina. A pesar de su juventud, tiene 30 años, es una gran conocedora del arte ruso y español. Por un lado, es comisaria de exposiciones y actos públicos del National Centre for Conteporary Arts de Moscú (NCAA) y por otro, es autora de una tesis dedicada al desarrollo artístico en España después de la muerte de Franco además de colaboradora en el Museo Reina Sofía y el MACBA.

¿Cuándo comenzó a trabajar en el proyecto?

Fui elegida a finales de julio como comisaria. Mi intención era comezar a trabajar desde el principio pero apenas fue posible hacer nada en agosto. Suele ser un mes que coincide con las vacaciones de verano en España y por esas fechas en Moscú era muy difícil, por no decir imposible, trabajar a causa de los humos provocados por los incendios. Entonces, comencé en septiembre. Poco a poco la selección fue tomando cuerpo y ahora, ya estamos aquí.

¿Cómo fue el proceso de trabajo?

Primero tuve que elegir las galerías ya que es el proceso más importante y el más largo. Después, fue el turno de las instituciones y museos. Estos últimos van a tener un papel informativo, no de exposición. Se trata de que muestren al público el papel que desarrollan en el ámbito ruso del arte.

¿Cuáles fueron los criterios para elegir a los participantes rusos en ARCO?

Lo más importante consistía en escoger las galerías. Ellas van a ser los exponente más importante de nuestra delegación. El criterio fundamental era escoger galerías ubicadas en Rusia que trabajasen con artistas rusos. Hay muy buenas galerías rusas que trabajan con artistas extranjeros y también galerías rusas con sede en el extranjero, pero las descarté conscientemente. Además, la muestra tenía que ser representativa del arte contemporáneo ruso. Hay artistas de la primera generación conceptual, pero principalmente de los años 90, de la época de la “perestroika”.

En este sentido, ¿en qué se diferencia esta labor de comisiariado de otras? Bueno, efectivamente, es una labor diferente. Hay que representar a un país y no se pueden elegir a los artistas directamente sino a las galerías. Es un reto fascinante.

¿Qué expectativas tiene respecto a la feria?

Después de muchos meses de trabajo ya estamos aquí. Todos estamos aquí: juntos y unidos. Esperamos tender puentes con España y que sea una muestra representativa del arte contemporáneo ruso. Un reconocimiento de nuestro contexto contemporáneo, la salida al exterior de un contexto artístico que antes estaba reducido a los márgenes de una sociedad.

¿En qué momento se encuntra el arte contemporáneo ruso?

Se trata de un momento difícil pero activo. El mercado se está desarrollando poco a poco y a veces parece que lo que más interesa a los artistas en estar en él. Creo que hay también un interés creciente por las artes visuales, sobre todo por la generación más jóven. A pesar de no contar con un sistema de apoyo a los jóvenes artistas muy desarrollado han surgido iniciativas más allá de Moscú o San Petersburgo, como en Perm o la Bienal de los Urales en Ekaterinburgo.

¿Se puede hablar de una escuela nacional de arte ruso en la actulalidad?

En la época actual, de globalización, resulta muy difícil decirlo. Aunque también es cierto que el contexto en el que desenvuelve el artista es muy importante. Los artistas rusos que han nacido y viven en Rusia muestran, de alguna manera, la realidad de su país. Creo que es una experiencia interesante asomarse a la realidad de un país a través de los ojos de un artista, ya que tienen una visión diferente si la comparamos con las otras personas.

¿Qué similitudes y diferencias hay entre el arte contemporáneo en España y Rusia?

En mi opinión hay una similitud muy importante entre ambos países. Los dos estados han estado bajo un sistema totalitario, una dictadura, durante décadas y ahora, desde hace tiempo, caminan hacia una democracia. Este contexto creo que influye mucho en el desarrollo del arte y en la percepción que la sociedad tiene de él. Esa similitud me parece que marca mucho; pasar de una situación de prohibición y ocultamiento a otra de libertad y apertura.

Por lo que respecta a las diferencias me parece que hay una fundamental. El apoyo y ayuda de las instituciones en España está mucho más arraigado. En España hay una importante infraestructura, que no limita la creatividad, que apoya a los jóvenes artistas. Por desgracia, en Rusia no existe este tipo de infraestructura.

¿Cómo valora la participación de Rusia en ARCO como parte del Año Dual?

Me parece importante que uno de los primeros eventos del Año Bilateral sea una presentación del arte contemporáneo ruso en España. Es una gran oportunidad para tender puentes y establecer una visión más allá de los estereotipos.

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