Desde el Imperio Bizantino a América Latina

Posolsky Prikaz (Departamento de Embajadas), Moscú, siglo XVI

Posolsky Prikaz (Departamento de Embajadas), Moscú, siglo XVI

Es justamente ese día del año 1549, que data una de las más antiguas menciones del Posolsky Prikaz (el Departamento de Embajadas), el primer organismo de relaciones exteriores de Rusia.

El 31 de octubre de 2002, por decreto del Presidente de la Federación de Rusia en conmemoración del 200 aniversario del Ministerio de Relaciones Exteriores, fue establecida la fiesta profesional del servicio diplomático ruso, que se festeja el 10 de febrero. Es justamente ese día del año 1549, que data una de las más antiguas menciones del Posolsky Prikaz (el Departamento de Embajadas), el primer organismo de relaciones exteriores de Rusia.

Una de las primeras acciones de la diplomacia de la antigua Rusia fue el envío de la embajada rusa a Constantinopla a fin de establecer contactos directos con el Imperio Bizantino, donde en el año 860 fue concluido el primer tratado en la historia rusa, titulado “De la Paz y el Amor”. Posteriormente, del siglo IX al X, se gestó el servicio diplomático de Rusia, en donde se formaron los primeros diplomáticos de carrera.

En el siglo XV ante la diplomacia rusa surgieron tareas tan serias que para su solución se requirió el establecimiento de un organismo diplomático específico. Este fue el Posolsky Prikaz, creado en 1549. Con su establecimiento el servicio diplomático fue destacado como área especial de la administración estatal y obtuvo un estatus particular.

El fortalecimiento de Rusia como una gran potencia europea fue fundamentado con el establecimiento de una red de representaciones diplomáticas permanentes en los principales estados. Desde el año 1699 hasta 1706 fueron abiertas las misiones diplomáticas en Holanda, Turquía, Francia, Gran Bretaña y Dinamarca.

Entre los años 1718 y 1720, el zar Pedro el Grande transformó el Posolsky Prikaz en el Colegio de Asuntos Extranjeros. En el septiembre de 1802 el Emperador Alexander I decretó la creación del Ministerio de Relaciones Exteriores, momento desde el cual la cancillería rusa cuenta los años de su historia contemporánea. El Primer Ministro de Relaciones Exteriores fue el conde Alexander Vorontsov.

En 1856 Alexander Gorchakov encabezó el Ministerio. Es famoso tanto por sus datos organizativos como por los grandes logros en la arena internacional en aquella época.

Para el año 1913 Rusia había creado una vasta red de representaciones diplomáticas y consulares en el extranjero. Así, mientras en el año 1758 existían 11 misiones diplomáticas, en 1868 eran 102, en 1897 fueron 147, en 1903 eran 173 y en 1912 más de 200.

La diplomacia soviética abogó por la formación de un sistema de seguridad colectiva. Durante la Segunda Guerra Mundial la diplomacia de la Unión Soviética contribuyó enormemente a la creación y fortalecimiento de la coalición antifascista, participó en la elaboración de todos los documentos principales entre los aliados. En la fase final de la guerra los diplomáticos soviéticos jugaron un papel importante en la coordinación de enfoques políticos de los aliados con relación a los países que formaron la coalición fascista, en la restauración de la paz en la región Asía Pacífico, así como contribuyeron significativamente a la creación de la ONU. En los años sucesivos la diplomacia soviética abogó por la paz, la distensión internacional, el desarme y la descolonización.

Después del año 1991, la política exterior de una Rusia nueva y democrática, adquirió un carácter multivectorial, no ideologizado, pragmático, transparente, predecible y responsable.

Hoy en día, la Federación de Rusia tiene más de 140 embajadas, 12 representaciones ante los organismos internacionales y 88 consulados generales y mantiene relaciones diplomáticas con más de 180 países.

Basándose en los principios del Derecho Internacional, la diplomacia de la Federación de Rusia apoya el multilateralismo como fundamento para las relaciones internacionales en el siglo XXI. La actividad diplomática rusa en diferentes etapas de la historia está caracterizada por la continuidad. El servicio diplomático nacional estudia profundamente y explora su legado histórico. El sentido de continuidad se contempla en crear una percepción objetiva de la política exterior, tradicionalmente inherente a Rusia que durante siglos no sólo aseguró a nuestro país un papel de actor iniciativo y dinámico de la política internacional, sino también sirvió como una de las principales garantías de su seguridad. Estos principios son aún más candentes en la época contemporánea de globalización y de transición del mundo unipolar a uno multipolar; cuando se requieren urgentemente mecanismos seguros para administrar los procesos internacionales, es decir, asegurar la estabilidad estratégica en el sentido más amplio de esta palabra.

La actividad diplomática aborda nuevos aspectos de las relaciones internacionales, que estará vinculada con la cooperación en la solución de los problemas globales de la humanidad. Aunque,solamente el servicio diplomático basado en las tradiciones y los valores nacionales históricos y culturales puede ser realmente profesional.

Actualmente, las tareas principales de la diplomacia rusa están centradas en los objetivos de asegurar la participación de Rusia en una nueva arquitectura mundial, solucionar los conflictos y las situaciones de crisis cerca de sus fronteras, y la meta primordial definida por el Presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, es lograr una modernización y un avance tecnológico acelerado. La constitución del Día de Diplomático es el reconocimiento de los méritos de la diplomacia nacional y de su papel como una parte clave del sistema del estado, así como es un homenaje a los diplomáticos que han trabajado en complejos períodos, tanto de la historia rusa como de las relaciones internacionales.

El texto ha sido concedido por la embajada de Rusia en Argentina

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