El Banco Santander vende su filial en Rusia

Foto de fuentes públicos

Foto de fuentes públicos

El grupo bancario más grande de España, el Santander, se va de Rusia. Su estructura subsidiaria local, el “Santander Consumer Bank” fue comprada por el ruso “Expreso de Oriente”. Los analistas no consideran significativa la decisión de vender su estructura de negocios y la explican como una reorganización de las divisiones europeas del Santander.

Desde principios de año había indicios del posible cierre del banco en Rusia. Durante este tiempo, los activos del “Santander Consumer” se redujeron un 43%, según los estándares rusos de cálculo contable. El 1 de octubre ascendían a 4.000 millones de rublos. A fines de ese mismo mes el Santander Consumer Finance S.A. anunció públicamente los planes de venta de su “filial” rusa en el marco de la reorganización de sus divisiones europeas e inició el cierre. El 9 de diciembre el banco ruso “Expreso de Oriente” anunció la compra del 100% del “Santander Consumer”. La suma de la operación no fue declarada por las partes y en la sede del Santander se negaron a comentar las causas de la venta del negocio ruso.

Rusia no constituía una región clave para el Santander. Además de España el grupo se especializa en América Latina y en Gran Bretaña, donde incrementó sus activos durante el período de crisis (se concretó la compra del Royal Bank of Scotland por 2.600 millones de dólares, Abbey y Brandford & Bingley por 750 millones de dólares), recuerda el analista del VTB-Kapital Mijaíl Shliomov. En Rusia, el grupo español desembarcó en 2006 al comprar por 40 millones de euros el “Extrobank”. Entonces, los directivos del Santander anunciaron la intención de hacerse con el 10% del mercado ruso en tres años de auto-crédito. Estos ambiciosos planes se basaban en un cálculo de rápido crecimiento de la cartera crediticia, según señala el analista. Sin embargo, las esperanzas pre-crisis de los españoles no se justificaron. De acuerdo con los datos del Banco Central, a principios de 2010 el volumen de mercado de auto-créditos ruso ascendía a 519.000 millones de rublos y por ahora el actor principal sigue siendo el “Sberbank” ( el banco más fuerte de Rusia).

Antes de la crisis el incremento de créditos en Rusia se ubicaba entre el 50 y el 80% y en 2010 apenas superó el 12%. Vladímir Pantiushin, analista del Barclays Capital, coloca entre un 15 y un 25% el pronóstico para el año siguiente. Estos no son malos indicadores, especialmente con el fondo del sistema bancario europeo, donde el proceso de restauración todavía no se ha completado hasta el final pero, seguramente, no es suficiente para la conquista de nuevos mercados. Como resultado de la crisis, el mercado ruso se tornó más competitivo a causa del aumento de la participación de los bancos estatales y de la asimilación por ellos de nuevos servicios, dice Pantiushin.

La decisión del Santander no es un indicar, confía Egor Fiódorov del “Banco de Moscú”. Durante los últimos dos años no se ha modificado prácticamente nada la participación de los bancos extranjeros que trabajan en Rusia: en 2008 era del 28,5% y a mediados de 2010 ascendía a 26,4%. En este sentido no deben dejarse de lado las dificultades que los bancos extranjeros experimentan en sus propios países. En opinión de Pantiushin del Barclays Capital, la salida del Santander de Rusia pudo estar condicionada por los problemas económicos en la propia España. Para luchar contra el déficit presupuestario el gobierno español endureció la política fiscal, lo que obligó a muchas empresas a corregir sus planes de negocios.

“El segmento bancario en Rusia sigue siendo atractivo para los bancos extranjeros tanto en el sector de consumo como en el de los créditos corporativos”, afirma Iaroslav Lisovolik, analista del “Deustche Bank”. Si en una serie de países occidentales el volumen de créditos hipotecarios alcanza al 50-60% del PIB, en Rusia esto es menos del 3% y para los créditos de consumo es cercano al 10%, lo que demuestra un gran potencial, señala el experto. Con esto coincide también Alexander Morózov, especialista principal del HSBC en Rusia y países de la CEI.

“El clima inversor en Rusia es favorable para los bancos extranjeros con una visión estratégica a largo plazo y el acceso de estos bancos al mercado ruso es un poco más liberal en comparación con otros mercados emergentes. Pese al gran número de bancos con licencia, el sector está todavía poco desarrollado en comparación con otros países del G8 y muchos países EM. La crisis ha sido un tiempo de desafío para todos los bancos, incluyendo aquellos de propiedad extranjera. La recuperación post-crisis de la economía rusa ha creado buenas oportunidades de negocio para los bancos bien capitalizados, así como con sistemas operativos de gerencia propio y acceso a financiamiento barato. No es sorprendente que los bancos estatales y extranjeros hayan consolidado sus posiciones en el sistema bancario ruso tras la crisis. En cuanto a responsabilidad, los bancos confían ahora mucho más en los depósitos domésticos que en las financiaciones extranjeras, lo que hace que la situación general en el sector bancario sea más estable”.

La proyección del sector ruso también ha sido valorada por Societé General. El banco coloca los activos rusos en un grupo separado y su estrategia de desarrollo hasta 2015 en la Federación Rusa resultó, en cuanto a su importancia, la segunda solamente superada por Francia.

Pierre-Yves Grimaud, director general del banco Societé General Vostok (BSGV):

¿Cómo evalúan los representantes de bancos extranjeros el clima inversor en Rusia? ¿Cómo cambió la situación tras la crisis?

Evidentemente, después de la crisis los inversores se han hecho más precavidos y Rusia ha perdido posiciones en los ratings. Sin embargo, esto no significa que haya dejado de ser atractiva para los bancos extranjeros. Más bien al revés, en comparación con otros países en desarrollo, el mercado bancario ruso exhibe el potencial más interesante desde el punto de vista de la sencillez en la realización. Es más, este mercado puede ser ubicado entre los estratégicamente importantes debido a su volumen. La crisis provocó una obligada pausa en los planes de expansión de los bancos extranjeros, pero ahora este proceso está cercano a la restauración. El mercado se estabiliza y comienza a ampliarse activamente recuperando su anterior atractivo.

¿Cómo se posicionan los representantes de los bancos con respecto a la política del BC en el fortalecimiento de las regulaciones?

El fortalecimiento de las regulaciones es una tendencia internacional que se ha manifestado en los países de la eurozona, en los Estados Unidos y en los mercados asiáticos. En distintos países actúan distintos reguladores. Es importante comprender que las nuevas “reglas de juego” tras la crisis requieren marcos exactos y descrito claramente. En el mercado bancario ruso estos marcos están delimitados por el Banco Central. En esencia, se trata de la gestión formadora de un nuevo fundamento, sobre el que habrá de constituirse todo el trabajo posterior y que representa la base del futuro desarrollo del mercado.

¿Cuáles son los ámbitos más prometedores del mercado ruso?


Si hablamos de los ritmos de desarrollo, sin duda se trata del mercado minorista. La demanda aumenta a un ritmo muy elevado y en el futuro los clientes habrán de requerir servicios bancarios cada vez más complejos e interesantes. En relación con ello, las posibilidades de ampliación de la base de clientes, en la práctica, son ilimitadas. Si consideramos además el segmento regional que, pese a la existencia de un enorme potencial todavía está débilmente desarrollado, las perspectivas de despliegue son muy prometedoras.

¿Es posible determinar el lugar de Rusia como lugar de inversión para los bancos extranjeros, en relación a los países emergentes?


Las posiciones de Rusia en la lista de mercados atractivos para los bancos extranjeros son bastante estables. Esto está vinculado con la existencia de un factor conceptualmente distintivo: el mercado bancario ruso todavía está muy lejos de la saturación. Aquí existen nichos locales bastante vacíos que pueden ser ocupados por bancos extranjeros que tienen una larga experiencia de trabajo en mercados internacionales. Así, los “extranjeros” pueden desarrollar aquí sus ventajas competitivas como, por ejemplo, proponer a los clientes rusos un nivel más elevado de servicios y un surtido de programas cuya eficiencia ya está probada en los mercados europeos o americanos. El segundo factor importante para determinar lo atractivo del mercado bancario ruso es su elevado nivel de crecimiento. Si el sector europeo crece en unidades porcentuales por año, el segmento bancario ruso tras la crisis debe demostrar un crecimiento con porcentajes de dos dígitos.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.