¡Vamos a casarnos!

Foto de ITAR_TASS

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En Moscú se está haciendo cada vez más popular el movimiento ‘hunting’ (“caza” en inglés). Buscan a su media naranja de una manera muy original: pegan en el cristal trasero de su coche un anuncio en el que se lee:“Busco esposo/esposa” junto al número de teléfono.

Irina, joven moscovita, retiró su cartelito un mes después del inicio del experimento. Durante ese tiempo recibió unas 400 llamadas, un montón de sms y numerosos mensajes por correo electrónico. Sin embargo, lo más importante es que entre esa gran cantidad de llamadas y mensajes, Irina fue capaz de dar con su hombre.

“El hombre me gustó desde de la primera cita, sin embargo, creo que somos muy diferentes y he decidido que no podemos estar juntos, precisamente por eso. Aunque él ha sido muy insistente y quiere que quedemos como amigos. Fue así como después de varias citas quité mi anuncio.” – confiesa Irina en su blog, www.domovenkovaja.livejournal.com

Pese a que la joven todavía no sabe como será la relación con este hombre ni si tendrá que andar a la caza de uno nuevo, afirma que lo más importante es la experiencia. Gracias a este experimento Irina logró ver el mundo y a la gente desde otro ángulo. El anuncio aportó muchas emociones positivas en su vida, porque al salir a la calle recibía un montón de sonrisas de otros conductores. Además, la ‘caza’ dio unos resultados inesperados.

“Al enterarse de que estoy buscando un futuro esposo, tres viejos amigos me han pedido la mano. ¡Menuda sorpresa!Conocía a estos hombres desde hace mucho tiempo y siempre los había considerado buenos amigos” – dice Irina.

Se cuenta que el primer automóvil con un anuncio semejante apareció en Moscú en el 2007, pero la ‘caza’ se hizo masiva hace tres años cuando Valeri Alekséev puso la pegatina “Busco esposa” en su coche y empezó a describir su búsqueda por Internet. A Valeri se le ocurrió buscar pareja de este modo mientras asistía a unos cursos de psicología en los que aprendió a superar los complejos y el exceso de modestia.

“El objetivo principal de estos cursos es la superación de temores sociales, por ejemplo, el miedo a que la gente se burle de uno. Esto mismo es lo que traba a las personas a la hora de comunicarse cara al público. Proponemos diferentes ejercicios; tales como salir a la calle con papel higiénico atado al cuello, pedir la limosna, ir en el metro con una corona en la cabeza o simplemente hacer preguntas estúpidas a los peatones” – explica la preparadora de negocios Olga Semenetz.

El fundador de este movimiento logró, no sólo acabar con sus temores y complejos, sino también encontrar el amor. Todo empezó cuando aparecieron los primeros adeptos de Valeri en Rusia y Ucrania. Después, un día le llamó Alina, una chica alemana ruso-hablante, que pidió permiso para usar su idea. Fue así como ‘hunting’ apareció en Alemania. Sin embargo, el destino tenía otros planes… y Alina encontró a su futuro esposo en Moscú.

En verano la chica llegó a la capital rusa para visitar a una amiga e intercambiar impresiones con Valeri acerca de la “caza matrimonial”. Pasaron juntos varios días, ahora aseguran que se enamoraron a primera vista.

“En junio quité mi anuncio porque he encontrado a Alina y ahora estamos juntos” – escribió en su página web Valeri.

Los enamorados todavía viven en países diferentes, pero intentan verse cada fin de semana. Están contando los días hasta la primavera, cuando Alina se mude a Moscú. Sin embargo, no pierden el tiempo y están escribiendo la historia de su amor. Mientras diferentes editoriales luchan por los derechos para publicar el libro, los estudios de Hollywood ya proponen a los protagonistas guiones sobre su futura película.

Tras escuchar todas esas historias, decidí probar suerte. Conduje durante dos días por las calles de la capital con el cartel pegado en el cristal trasero de mi coche. Al principio me sentí como si estuviera desnuda al volante. Todo el mundo me miraba, algunos hicieron fotos, otros pocos se burlaron, pero la mayoría sonreía y me deseaba la suerte.

Tal y como habían predicho los gurús de la “caza”, no logré encontrar a mi media naranja en un periodo tan corto, pero sentí un montón de emociones positivas. Además, ahora estoy más atenta a los anuncios en otros coches. Quién sabe, quizá mi príncipe esté buscando una esposa…

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