Nuevo grito de guerra ruso: ¿Cómo podemos ayudarnos mutuamente?

Voluntarios apagando un incendio cerca del pueblo Kreusha. Foto de Ria_Novosti

Voluntarios apagando un incendio cerca del pueblo Kreusha. Foto de Ria_Novosti

Marina Litvinovich, una popular blogger de la oposición de 36 años, se encontraba navegando por la red este verano cuando terribles incendios comenzaron a arrasar los bosques en los resecos campos rusos. Observó que había dos tipos de comentarios que se acumulaban en diferentes sitios de Internet.

“Había dos flujos de información opuestos”, recuerda. “En uno, las personas decían: 'Nos quemamos, nos quemamos’, mientras que en el otro, preguntaban: ‘¿Cómo podemos ayudar? ¿Cómo podemos ayudar?' Los dos necesitaban encontrarse y eso fue lo que hicimos”, relata.

“Escribí un blog sobre cómo estaban ardiendo los pueblos y las casas y mencioné que el ministerio de Servicios de Emergencia y los servicios de bomberos no daban abasto”, continúa.

La respuesta no se hizo esperar. En tan solo unos días, Litvinovich y un grupo de voluntarios crearon una página web. Utilizaron Usahidi, un programa informático, que se utilizó en Haití tras del devastador terremoto, para distribuir la ayuda donde más se necesitaba.

Cientos de voluntarios ofrecieron su colaboración.

El voluntariado está creciendo claramente en Rusia, gracias a una generación joven experta en Internet integrada por activistas locales. Estos voluntarios representan una nueva clase media que se interesa por luchar contra los problemas sociales y está deseosa de actuar rápidamente para ayudar a los necesitados. Las organizaciones espontáneas, creadas por rusos, están reemplazando el modelo occidental de la década de los noventa. La lucha coordinada contra los incendios marcó una nueva etapa en la cultura rusa de la solidaridad.

Durante los incendios, “hubo una gran ola de ayuda voluntaria; las personas ayudaron a recolectar materiales y luego se metían en sus automóviles y ayudaban a combatir los incendios”, comenta María Chertok, directora de CAF Russia, ONG que promueve la solidaridad.

Otras organizaciones benéficas como Miloserdie, entidad rusa ortodoxa cuyo nombre significa “Caridad”, también se unió para ayudar a aquellos que fueron afectados por los graves incendios.

Los miembros del movimiento voluntario en Rusia son generalmente jóvenes, a diferencia de lo que ocurre en Occidente, donde pueden ser de todas las edades. “La mayoría tiene menos de 40 años y escribe blogs en LiveJournal. No son miembros de partidos políticos ni de organizaciones”, afirma Litvinovich.

Chertok comenta que las campañas de Internet son frecuentes. Un blogger que trabajaba como voluntario en una residencia para personas mayores hizo públicas las terribles condicionesen las que vivían, lo que ayudó a lanzar una campaña para mejorarlas. Se enviaron funcionarios locales a inspeccionar la residencia y la difusión en los medios atrajo más voluntarios.

Sin embargo, el movimiento es tan espontáneo como caótico. La Cámara Social de Rusia, un comité consultivo creado por la Presidencia, se reunió recientemente para establecer una mayor coordinación entre los servicios del estado y los voluntarios.

Existen pocos antecedentes de solidaridad en el país: antes de la revolución, existía una forma de voluntariado que fue eliminada cuando los bolcheviques tomaron el poder. “Se pensaba que las damas de la alta sociedad debían ofrecerse como voluntarias y trabajar para los pobres y los huérfanos, especialmente durante la Primera Guerra Mundial”, dice Chertok. Pero estos valores se perdieron con el nuevo régimen.

En la actualidad, existe un creciente desarrollo del voluntariado impulsado por el estado debido a que las autoridades se preparan para importantes torneos deportivos: la Universiada mundial en verano del 2013, los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi y el Mundial de fútbol en 2018. Tres universidades dictarán cursos para capacitar a los voluntarios que deseen participar de estos importantes acontecimientos.

A medida que crece el número de voluntarios aumenta la necesidad de capacitación. La ONG Podari Zhizn, tiene su sede en Moscú en Moscú y ayuda a niños con cáncer y otras enfermedades graves. También implementa programas de capacitación para ayudar a los voluntarios a desarrollar sus capacidades y a desenvolverse mejor con niños enfermos.

Anastasia Severinaes una joven de 23 años apasionada por el voluntariado. Formó parte de Nastenka, una organización benéfica para niños enfermos. “Cuando te encuentras en ese ambiente conoces a personas buenas y amables con las que te llevas bien”, comenta.

Severina cuenta que intentó trabajar en el ámbito de los negocios, la industria de la construcción y el estado, pero su vocación por la beneficencia y el voluntariado pudo más. Actualmente, busca nuevos voluntarios para organizaciones a través de su blog.

Recientemente consiguió realizar un pedido de ayuda para un matrimonio con siete hijos de Riazán. “Viven en una casa en ruinas y ni siquiera tienen qué comer”, dice. Severina escribió en su blog acerca de sus necesidades más apremiantes y la familia recibió inmediatamente comida y ropa. “Tienen muchos problemas”, dice sobre la familia, que vive en la zona de Yaroslavl, al norte de Moscú. “Si cuento a la gente lo que pasa podemos intentar ayudarlos a salir adelante”.

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