La industria cinematográfica rusa pasa a ser la segunda más importante de Europa

El mercado de consumo ruso ha estado empobrecido durante décadas, pero ahora comienza a ejercer su magnetismo sobre distintas empresas de todo el mundo, con sus 142 millones de consumidores potenciales. Rusia se ha convertido en un país de ingresos medios y su población disfruta cada vez más de los pequeños lujos de la vida, como ir al cine, gracias a los ingresos públicos provenientes del petróleo.

El pasado mes de noviembre, el valor del mercado ruso de distribución llegó a los mil millones de dólares, superando en un 40% la recaudación de taquilla de 2009, lo que significa que la cifra final de 2010 será aún más alta, según “Russian Film Business Today”. Las empresas compiten a la hora de construir salas de cine modernas en todo el país (por lo general en los centros comerciales que están apareciendo en todas las ciudades) y la recaudación del año pasado hace que Rusia sea en la actualidad el quinto mercado cinematográfico más grande del mundo. El resultado supone una sólida recuperación respecto al año 2009, cuya recaudación fue de 736 millones frente a los 831 millones recaudados en el año 2008. Entre otras razones a causa de la devaluación del 30% sufrida por como consecuencia de la crisis económica mundial.

La importancia del mercado cinematográfico ruso se puso de manifiesto ante el sorprendente éxito de dos películas americanas estrenadas a fines del año pasado. “El turista” y “Los viajes de Gulliver” atrajeron mayor número de espectadores en Rusia que en ningún otro mercado del mundo, salvo el estadounidense. “El turista”, un drama de acción protagonizado por Johnny Depp y Angelina Jolie, tuvo una excelente acogida en Rusia y recaudó 10,3 millones de dólares en su primer fin de semana de diciembre. “Los viajes de Gulliver”, una comedia en 3D protagonizada por Jack Black, recaudó 9,5 millones de dólares durante el primer fin de semana de estreno en Rusia: el mejor resultado que tuvo la película en todo el mundo.

Los dos estrenos fueron decepcionantes en el mercado estadounidense. “El turista” fracasó estrepitosamente en los mercados europeos más establecidos, pese a contar con la actuación de dos grandes estrellas de la pantalla y a que el transcurso de la acción sea en Europa. La venta de entradas en Rusia superó la de Alemania, Francia y Reino Unido. Italia, donde transcurre la mayor parte de la acción, fue el único mercado que superó a Rusia durante las cuatro primeras semanas.

Las perspectivas de futuro para el mercado cinematográfico ruso son muy prometedoras. Los inversores extranjeros todavía no han llegado a este mercado, dominado por distribuidoras nacionales que representan aproximadamente el 97% de la renta total generada por el sector, según la publicación comercial “Kinobusiness”.

Hollywood se ha dado cuenta de la buena rentabilidad que puede obtenerse en Rusia, pero los productores rusos ya lo habían hecho por lo que en este momento las películas importadas compiten ferozmente con las locales. Durante el año de recaudación 2010 (que concluye en noviembre) se estrenaron 338 películas en la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Los distribuidores de películas de Hollywood representaron un cuarto de la recaudación total, es decir, 250 millones de dólares. El resto fueron distribuidoras rusas. En cualquier caso, el mayor éxito de taquilla en 2010 fue para la estadounidense “Avatar”, que recaudó 100 millones de dólares para la 20th Century Fox CEI, el doble de lo obtenido con el segundo mayor éxito, “Shrek, felices para siempre”, también de producción extranjera, según “Russian Film Business Today”.

Pagar por la calidad


La consultora PricewaterhouseCoopers señala que la fortaleza del mercado cinematográfico ruso reside en que los consumidores están dispuestos a pagar más a cambio de mayor calidad. La recaudación de taquilla subió un 40% en el año 2010, pero el público sólo aumentó un 14% durante el mismo periodo, según PWC. El mercado de medios y entretenimiento seguirá aumentando con una tasa de crecimiento anual compuesto del 9,3% en adelante, lo que en el año 2014 representará casi dos tercios de la recaudación total de la CEI, estima la consultora.

A principios de este año, la película más taquillera es “Yolki” de Timur Bekmambétov. El director pertenece a la nueva estirpe de directores rusos que se ha propuesto reintegrar el cine ruso a la industria global. En este sentido se ha lanzado a los mercados internacionales la versión doblada de su exitosa película de vampiros “Turno de noche”, rodada originalmente en ruso. También dirigió el gran éxito de taquilla hollywoodense “Wanted” (“Se busca”, en su versión española), protagonizada por Angelina Jolie.

Los excelentes resultados del sector en Rusia son doblemente sorprendentes porque, a pesar de ser un mercado muy propicio para los éxitos de Hollywood, la infraestructura continúa siendo insuficiente en comparación a la de otros mercados más consolidados.

El número total de salas en Rusia no llega a las 11.000 , aproximadamente dos tercios de las son modernas.Víktor Frumkin, director financiero de Kinoplex, empresa que gestiona docenas de salas de cine en regiones remotas del país opina que dado el tamaño de la población tendría que haber cuatro veces más. Estas salas modernas han sabido aprovechar el hecho de que los éxitos de Hollywood, como “Avatar” y “Shrek, felices para siempre” necesiten proyectores 3D modernos y caros, que aparecieron por primera vez el año pasado. “Las medianas empresas cinematográficas de Estados Unidos tienen más salas que todas las que hay en Rusia en la actualidad”, señala Dunlop, y añade que la apertura de nuevos espacios es relativamente baja aunque se ve compensada por el número total de espectadores.

Según los analistas de la empresa líder de investigación “Nevafilm”, el número de multicines dentro de las salas modernas ha estado creciendo a un ritmo de un 30% anual. Sin embargo, la crisis frenó la expansión del sector y la tasa de crecimiento cayó por primera vez en 2010. Los peores efectos de la crisis no se verán hasta la segunda mitad de 2011.

A pesr de ello, se considera que esta crisis no es más que un contratiempo temporal en el desarrollo de la industria cinematográfica. Los productores ya están intentando poner en marcha nuevos proyectos mientras los ingresos medios de los rusos continúan creciendo a un 4% durante la crisis. En vista del empuje de las recaudaciones, los multicines siguen siendo inquilinos habituales en la mayor parte de los centros comerciales.

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