Solikamsk: sal sobre el Kama

Todas las fotografías son de William Brumfield

La ciudad de Solikamsk , con una población actual cercana a los 110.000 habitantes y situada cerca del río Kama, a unos 370 kilómetros al norte de Perm, probablemente posea el patrimonio más importante de aruitectura histórica de la provincia de Perm. Solikamsk, que significa “sal en el Kama”, fue fundada en 1430 cuando la familia Kalinnikov, de comerciantes oriundos de Vologda, al norte de Rusia, estableció allí un salitral. Hoy en día, la economía de la ciudad depende de la minería de potasio y de sales relacionadas. Hacia finales del siglo XII, Solikamsk también fue un punto neurálgico del tránsito hacia Siberia, e incluso hacia China.

La combinación de refinerías de sal, administración y transporte de bienes a los mercados generó la base económica necesaria para un gran volumen de construcciones en Solikamsk, particularmente de iglesias. A pesar de las pérdidas sufridas durante la época soviética, la ciudad ha conservado la mayoría de los edificios del centro histórico. Este, así como otros monumentos arquitectónicos, se encuentra a una pequeña distancia de la plaza del mercado central, que hasta ahora ha definido al centro de Solikamsk.

Dentro de los monumentos de arquitectura religiosa de la ciudad se encuentran la Catedral de la Trinidad, de finales del siglo XVII, con su campanario contiguo de 60 metros de altura que se asemeja a un insólito implante de San Petersburgo, lo cual es factible, ya que fue construido en 1713. Cerca de la Catedral de la Trinidad se encuentra la pintoresca Iglesia de la Epifanía, con sus coloridos azulejos. En su interior puede apreciarse una magnífica cortina, icono de principios del siglo XIX, milagrosamente intacta.

El cuarto elemento más importante del patrimonio central de Solikamsk era la Catedral de la Elevación de la Cruz, comenzada a construir en 1698 y consagrada en 1709. Desde su ubicación, sobre la orilla izquierda del río Usolka, esta iglesia anclaba la vista sobre la ciudad desde el oeste. De líneas sencillas y extrañamente grande en algunas proporciones, la iglesia contaba con una gran cúpula, cubierta de modo original por tejas de madera. Durante el período soviético, cuando el edificio se convirtió en una cervecería, todos los elementos ubicados sobre el techo fueron quitados.

Existen otras iglesias y monasterios en Solikamsk, muchos de los cuales se encuentran agrupados a una corta distancia de la plaza del mercado central. El extraordinario patrimonio arquitectónico del centro de la ciudad conforma un elemento del resurgir creativo de finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. A unos 200 metros al este del conjunto central se halla el Convento de la Transfiguración, donado en 1683 por Evdokia Shjepotkina, viuda de un comerciante moscovita que se enriqueció gracias al comercio con Solikamsk. A pesar de su donación, el convento era pobre y los números de la época confirman que no poseía campos ni derechos de pesca. El convento dependía para su supervivencia de las generosas almas que pudieran conmover las monjas, quienes vivían en modestas viviendas de troncos típicas del área central de la ciudad. Sin embargo, desde sus comienzos el convento recibió como donación un par de iglesias de ladrillo: una para el invierno y otra para el verano.

El extremo opuesto, al oeste de Solikamsk, se encuentra el Monasterio de la Ascensión, que existió desde el siglo XVI. Reconstruido en 1608, el monasterio estaba conformado por edificaciones de madera hasta finales del siglo XVII, cuando comenzó el trabajo en la Iglesia de la Ascensión (1698-1704), otra peculiar obra maestra del repertorio de Solikamsk. Su única cúpula y el sencillo techo coronan una estructura de blancas paredes que se encuentra entre las decoraciones más ricas de la ciudad. Una segunda iglesia de mampostería en el Monasterio de la Ascensión se completó en 1731 y fue dedicada al santo Michael Malein. Aunque más sencilla en su decoración, la iglesia escolta la entrada principal del monasterio, hacia el este, y funcionaba como base del campanario.

La obra arquitectónica de mayor relevancia situada en los lindes occidentales de Solikamsk es la Iglesia de Juan el Bautista, ubicada en lo que solía conocerse como el pueblo de Krasnoe. Situada cerca de las orillas del Usolka, las elevadas formas de la iglesia, así como su campanario de seis pisos, pueden verse desde el río Kama, y fue por eso que funcionó como almenara para los barcos que se dirigían a Solikamsk a través del río Usolka. Los altos contornos de la Iglesia de Juan el Bautista asomaban en dos planos. El primero, el "templo bajo", dedicado a Juan el Bautista, se comenzó en 1715 y fue finalizado en 1721 con la ayuda de una donación del comerciante de sal Ivan Surovtsev. La iglesia alta, dedicada al santo Juan el Guerrero, fue finalizada en 1772 gracias a una donación del Conde Aleksei Turchaninov, dueño del pueblo de Krasnoe y de una gran fábrica de fundición de cobre. Las fachadas de la Iglesia de Juan el Bautista muestran las florituras decorativas típicas del estilo de la ciudad.

Durante el reinado de Catalina, sin embargo, el recorrido del desarrollo minero e industrial de los Urales se desplazó hacia el sur, a los nuevos asentamientos de Perm y Ekaterimburgo, a los que no llegaba la carretera Babinov, sino la recientemente inaugurada ruta siberiana. Aun así, Solikamsk vivió un modesto crecimiento a finales del siglo XIX, renacimiento que puede comprobarse por la cantidad de edificaciones de ladrillo de diseño, algo típico de las ciudades provinciales rusas. La principal razón de tal giro positivo fue la renovación en la década de 1870 de los salitrales locales, propiedad de la familia Riazantsev. De hecho, los antiguos salitrales de Riazantsev (de propiedad soviética) continuaron siendo productores de sal hasta 1972, y una gran cantidad de edificaciones de madera del siglo XIX ha sobrevivido —extraño ejemplo vivo de las estructuras “industriales” de troncos.

Afortunadamente, las empresas mineras continúan brindando a la ciudad una razonable perspectiva de estabilidad y crecimiento económicos. Sobre esa base, la herencia arquitectónica de Solikamsk, con el apoyo de la Iglesia Ortodoxa, sobrevivirá como uno de los patrimonios históricos regionales de Rusia.

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