En el filo de dos épocas

Con motivo del que podía haber sido el 80º cumpleaños de Borís N. Yeltsin se acaba de publicar la correspondencia del primer Presidente de Rusia con los jefes de Estado de otros países, en dos tomos.

El actual presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, recuerda en el prólogo de la recopilación que el establecimiento de la política exterior de la nueva Rusia se produjo en un momento de ruptura, “cuando… la interacción con los socios había que realizarla en un mundo global que se desarrollaba con toda intensidad”. Durante la década de los 90, tras el colapso del estado Rusia estaba inmersa en un traumático proceso de superación. Sin embargo, es difícil suponer que los errores cometidos (en política exterior) en aquellas circunstancias hubieran podido evitarse en una situación más favorable.

Todavía hoy, en existe una complicada relación en Rusia respectoen relación a su legado histórico.Por un lado, hay quienes se enorgullecen y otros que se averguenzan. Como norma, las evaluaciones contundentes acerca de la política exterior de la época de Borís Yeltsin carecen de rigor histórico. Algunos ven sólo rasgos de caos y decadencia mientras que otros atisban los brotes de lo que se ha denominado “otra Rusia”. Ninguna de estas evaluaciones tiene en cuenta las condiciones objetivas en las que hubo que actuar. En la práctica, el análisis debe compaginar los logros con las posibilidades reales que existían en el momento,es decir, debe intentar comprender el grado en que fueron aprovechadas las oportunidades que existían.

En los dos tomos se publica una parte de toda la correspondencia. Serguéi Prijodko, asesor del presidente de Rusia en asuntos internacionales señala en la introducción que “según la peticion de algunos jefes de estado, tanto en activo como ex primeros ministros, no se han incluido en la recopilación mensajes que pudieran poner el peligro las relaciones bilaterales con estos países.-. Es más, tropezamos con una situación excepcional, varias veces nos han solicitado tenazmente que no publicaramos los mensajes del propio Borís Nikoláievich”. A pesar de notorias lagunas, la recopilación será muy útil para quienes se interesan por las relaciones internacionales.

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