El pensamiento que cambió la historia

Foto de Centro presidencial de Borís N. Yeltsin/ITAR_TASS, Yuri Lizunov y Aleksandr Chumichov

Foto de Centro presidencial de Borís N. Yeltsin/ITAR_TASS, Yuri Lizunov y Aleksandr Chumichov

Hay líderes que encabezaron la renovación de sus países. Entre ellos se encuentran mandatarios como Adolfo Suárez, Margaret Thatcher, Helmut Köhl, Ronald Reagan o Václav Havel. En cambio, hay líderes que cambiaron el mundo. Entre ellos, el primero fue Vladímir Lenin, quien creó el sistema comunista que se convirtió en un desafío para Occidente. El segundo fue Mijaíl Gorbachov, que destruyó este mismo sistema, lo que constituyó uno de los hitos del siglo XX.

Veamos qué hizo Gorbachov entre 1985 y 1990.

En 1986, mucho antes que Obama, propuso la idea de “un mundo desnuclearizado”. Como resultado del “nuevo pensamiento” impulsado por Gorbachov surgió el diálogo soviético-norteamericano sobre desarme nuclear y sobre la prohibición de armamento químico, bacteriológico y biológico.

Gorbachov reconoció que el pueblo tiene derecho a la libertad de elección. Gorbachov resolvió no retener a Europa Oriental bajo el abrazo soviético. Cuando comenzaron las “revoluciones de terciopelo” en Alemania Oriental, Checoslovaquia, Hungría y Polonia, los dirigentes locales llamaban al Kremlin suplicando ayuda ya que en estos países estaban dislocadas las tropas soviéticas. Gorbachov les respondía con un firme “¡niet!”. Gorbachov no quería la repetición de la primavera de Praga y el consiguiente derramamiento de sangre.

Gorbachov fue el sepulturero del sistema comunista mundial. Él rompió el monopolio del partido comunista sobre los juicios y las opiniones. Aunque Gorbachov confiaba en conservar la Unión Soviética como una comunidad de estados aliados, el proceso de rechazo de las repúblicas nacionales a Moscú fue tan abrupto que era imposible detener la desintegración.

Por cierto, en la propia Rusia su nombre genera sentimientos encontrados. Algunos, por ahora la minoría, lo admiran y otros muchos lo critican. Antes que nada porque tras comenzar la gran transformación no la llevó hasta el final. El dramatismo del liderazgo de Gorbachov reside también en que la ola que él levantó lo barrió de la escena política rusa. Aquellos que llegaron al poder gracias a él no le podían perdonar su amplitud de miras y su capacidad de pensar con categorías de libertad. Gorbachov fue el primero en la historia rusa que abandonó el Kremlin sin aferrarse al poder. No pudo consolidar la tradición de la retirada voluntaria del líder. En cambio, Yeltsin devolvió a Rusia esa tradición que consiste enaferrarse al Kremlim. También existe la variante por la que se designa al sucesor.

Gorbachov sufrió un duro golpe personal al perder la persona que más quería: su amiga y esposa Raisa. Inesperadamente, este pesar humano se convirtió en lo que acercó a Gorbachov a Rusia. Los rusos, a través de la comprensión del sufrimiento de Gorbachov-ser humano comenzaron a comprender el significado de Gorbachov-político.

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