¿Por qué Muñoz no llegó a entrenar al Térek?

En el hotel Ela Quality, donde se hospeda el Térek, existe una normativa poco común: uno tan solo puede permanecer una hora gratuitamente en sus instalaciones. Cada hora adicional le costará al visitante 75 euros. Sin embargo, el sábado el hotel estaba más lleno que nunca: la noticia sobre la ruptura entre el Térek y Víctor Muñoz atrajo a muchas personas, entre ellas, no menos de una docena de periodistas. Sin embargo, las visitas no llegaron a ver al entrenador, que junto con sus ayudantes había abandonado el hotel a las cuatro de la mañana para coger el avión a España.

Tal y como se suele decir en situaciones de divorcio, las causas de la separación han sido “diferencias irreconciliables” entre las partes a la hora de firmar el contrato. Cada una de ellas insistía en ciertas cláusulas que no eran aceptables para la otra parte. Muñoz, en una breve conversación con el corresponsal del periódico español “As”, declaró que el equipo checheno estaba constantemente cambiando las condiciones del contrato, mientras que las fuentes del Térek afirman que los españoles se presentaron con su opción de contrato y no estaban dispuestos a aceptar ninguna otra alternativa.

¿QUÉ PRETENDÍA EL TÉREK?


El club consideró un fracaso el decimosegundo puesto conseguido en la temporada 2010. Las ambiciones del equipo son más altas: el Térek pretende entrar en la Europa League. Afirman que están dispuestos a invertir en ello los medios que sean necesarios.

El 22 de diciembre las agencias de información publicaron la noticia sobre la destitución de Anatoli Baidachni y la designación del español Víctor Muñoz para el puesto de primer entrenador del equipo. Se establecían como objetivos la contratación de jugadores de renombre y acabar entre los cinco primeros puestos en la temporada 2011/12. Entre líneas se podía entrever otra exigencia: la administración del equipo insistió varias veces en reclutar para el club la mayor cantidad posible de jugadores locales.

¿QUÉ PRETENDÍA MUÑOZ?

Muñoz, que trabajó en los equipos españoles de Mallorca, Villarreal, Zaragoza, Getafe y en el Panatinaikos griego, no ha entrenado a ningún equipo durante el último año y medio. Por ello, en España su decisión de irse a trabajar a Grozni se percibió unívocamente: Muñoz pretende ganar dinero. Sus palabras acerca de la intención de probar sus fuerzas en un país desconocido no han convencido a casi a nadie.

Junto con Muñoz, el Térek estaba dispuesto a contratar a cuatro de sus ayudantes: el segundo entrenador, el preparador físico, el entrenador de porteros y un intérprete, el futbolista Ilshat Fayzullin, que ha jugado en España.

¿CUÁLES FUERON LAS DISCREPANCIAS ENTRE LAS PARTES?


Según Haidar Aljánov, vicepresidente del Térek, los patrocinadores del club estaban dispuestos a aceptar cualquier tipo de condiciones económicas impuestas por Muñoz y sus ayudantes. Los problemas radicaban en otras cuestiones.

En primer lugar, los españoles querían ser los únicos capaces de establecer quiénes iban a ser los jugadores que se podían fichar. Al oír las objeciones lógicas del equipo, que tendría que conocer los planes de antemano por si el nuevo entrenador exigiera contratar a jugadores de 15–20 millones, Muñoz no hacía más que encogerse de hombros.

En segundo lugar, y esto podría ser el motivo principal de las discrepancias, el español se negó a responsabilizarse por el posible incumplimiento de los objetivos. La opción de contrato que Muñoz trajo consigo le blindaba contra todos los imprevistos posibles. Sin embargo, el contrato, según Aljánov, no preveía ningún tipo de derechos para la administración del equipo, sólo obligaciones. Había otras cinco cláusulas menos importantes en las que las partes también discreparon. Al final, en un turno de negociaciones la administración del equipo le dijo a Muñoz que el Térek no estaba dispuesto a aceptar sus condiciones. Aquella misma noche del viernes al sábado los españoles abandonaron las dependencias del club.

¿QUÉ OCURRIRÁ A PARTIR DE AHORA?


Es posible que Muñoz haya hecho bien, porque incluso con un fortalecimiento sustancial es muy difícil garantizar al equipo uno de los primeros cinco puestos, teniendo en cuenta que el Zenit, el CSKA, el Rubín, el Lokomotiv y el Dinamo están en buena forma. Es muy poco probable que algún entrenador ruso garantice el cumplimiento de un objetivo así, incluso teniendo carta blanca para contratar a cualquier tipo de jugador. Así que existe una probabilidad muy alta de que el nuevo entrenador sea de nuevo un extranjero. Los futbolistas del Térek comentan este hecho con mucha seguridad en conversaciones privadas.

Aljánov afirma que el nuevo entrenador será designado en dos o tres días. El círculo de pretendientes es bastante amplio, pero sólo dos o tres candidatos se consideran pretendientes serios. De momento y hasta que termine la primera etapa del entrenamiento, el equipo será dirigido por Isá Baitíev, que lleva muchos años trabajando en el Térek. Y para la segunda etapa, que empezará en Turquía el 23 de enero, el Térek seguramente ya contará con su nuevo primer entrenador. En ese mismo momento se incorporarían los nuevos jugadores, porque hasta ahora el equipo, que perdió entre temporadas a Arce y Liakhílov, se las ha apañado sin nuevas adquisiciones.

¿HAY ALGÚN TIPO DE “HERENCIA” ESPAÑOLA?


Víctor Muñoz se reunió con el Térek por primera vez el 5 de enero, en Turquía, y no trabajó más que 10 días. Sin embargo, dejó una buena impresión desde el punto de vista profesional.

– En esta primera etapa del entrenamiento, Muñoz, por muy raro que parezca, no prestó demasiada atención al aspecto físico. Sólo cada tres días proponía hacer los ejercicios correspondientes, y sólo durante la última media hora del entrenamiento, comentó al corresponsal de Sovetski Sport el actual entrenador interino Isá Baitíev. “Pero hubo bastantes entrenamientos tácticos, tanto en la sala como en el campo. Muñoz tenía planeado utilizar el esquema 4-4-2 y me preguntó a qué jugadores le aconsejaría poner en él y en qué posición… En general, hablábamos todos los días media hora como poco. Me quedó la impresión de que realmente quería darse a conocer en Rusia”.

– Tal y como he entendido, Muñoz quería basarse en la defensa, comparte sus impresiones el medio campo Andrei Kobenko. “Hay gente a la que le podría sorprender esto, pero es que prácticamente todos los equipos españoles prestan una gran atención a la defensa. Incluso el Barça se defiende no sólo con la técnica, sino también con el número de jugadores. El propio Messi participa en esta estrategia de presión. Nosotros también nos hemos entrenado en presionar así al contrario, aunque hasta ahora tuviéramos fichas en vez de adversarios. A decir verdad, el trabajo ha sido interesante. Y había muchos ejercicios nuevos. En cuanto a la parte física, los entrenadores tenían planificado centrarse en este aspecto durante la segunda etapa del entrenamiento. Muñoz dijo: es mejor que os explique mis exigencias desde el principio, mientras tengamos la cabeza fresca…

El entrenador español de porteros también llevó ejercicios nuevos. Por cierto, en lo que se refiere a estos, Muñoz se centró en la seguridad en las salidas y en el buen juego con los pies. Para ello, se les juntaba muchas veces con los jugadores de campo, incluso para formar parte de los “cuadrados”.

En general, según Baitíev, Muñoz se mostró como un entrenador disciplinado. Por ejemplo, exigió que todos los futbolistas se presentaran simultáneamente en el desayuno, la comida y la cena. Lo curioso es que incluso ahora, después de que se haya marchado, estas normas siguen vigentes en el Térek. El entrenador español Víctor Muñoz, en una entrevista telefónica, le comentó a D.Butrímova, la corresponsal de Sovetski Sport, por qué ha fallado la alianza con el equipo Térek de Grozni.


– No tenía ningún contrato firmado con el Térek, aclara el entrenador español. “Existía un acuerdo preliminar. Estábamos negociando las condiciones del contrato respecto a algunos detalles. Lo único que faltaba era mi firma”.

– ¿Qué es lo que ha pasado en Antalya?

– Empecé a cumplir mis funciones y pude trabajar 10 días. Pero no quiero hablar de mi trabajo, es mejor preguntar a los jugadores. Antes de marcharnos, yo y mi equipo de entrenadores hemos explicado claramente a los futbolistas la situación, qué es lo que ha pasado. Al décimo día nos marchamos de Antalya donde el equipo se estaba entrenando antes de empezar la temporada.

– ¿Por qué no firmó el contrato?

– Todo es muy simple. Las condiciones que habíamos negociado inicialmente cambiaron en algunos aspectos. Algunas cláusulas de nuestro acuerdo, que ya teníamos cerradas, fueron modificadas. Después de ello ya era imposible llegar a un acuerdo. Pero no me gustaría hablar ahora de los detalles.

– ¿Es cierta la información según la cual Ud. pedía que se le pagaran los honorarios de varios años por adelantado?

– No, nada de eso. Se trataba de un contrato de un año, nada más, así que eso sería imposible.

– ¿Ud. exigió que el equipo adquiriera jugadores nuevos?

– Es lógico, cualquier entrenador quiere comprar jugadores para fortalecer el equipo. Mis planes también lo preveían.

– ¿Qué impresiones generales se ha llevado después de esta corta sesión de trabajo con el Térek?

– Este equipo tiene potencial. Viendo qué jugadores se juntaron en el equipo, su actitud ante el trabajo y el entrenamiento, puedo decir que podría haber conseguido buenos resultados con el Térek.

– ¿Podría recordar algún episodio que le hubiera sorprendido especialmente durante los primeros entrenamientos?

– Llevo muchos años en el fútbol. Tengo bastante experiencia y dudo que algo pueda sorprenderme.

– ¿Aceptaría la propuesta de entrenar a algún club ruso en el futuro?

– Por supuesto. Si me llaman desde su país, estoy dispuesto a ir.

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