El BERD abandona el camino

El BERD abandona el camino. Foto de Kommersant

El BERD abandona el camino. Foto de Kommersant

El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo no invertirá en la construcción de la autopista que cruza a través del bosque de Jimki. El volumen de las inversiones de la Unión Europea podría haber alcanzado 1.500 millones de dólares. Fuentes del BERD aseguran que el banco no tuvo tiempo para ponerse de acuerdo con la Compañía Noroeste de Concesiones (Sévero-Západnaya Kontsessiónnaya Kompániya). El reglamento del banco prohíbe participar en proyectos que dañen el medio ambiente.

Richard Wallas, representante de BERD en Rusia, aseguró a Gazeta.ru que la entidad no participará en la financiación de la construcción de la autopista a través del bosque de Khimki. Anteriormente, el banco había considerado la posibilidad de invertir en la construcción de la autopista de peaje entre Moscú y San Petersburgo.

El BERD valora el volumen total de inversión del proyecto en 6.000 millones de dólares. Según las estimaciones anteriores, estaba dispuesto a conceder 1.500 millones de dólares junto con el Banco Europeo de Inversiones.

El primer tramo concedido es el más polémico. Se trata de los kilómetros 15—58 que transcurren a lo largo del bosque situado en la localidad de Khimki, en la región de Moscú,y será la primera carretera de peaje en el país. El tramo podría estar acabado dentro de tres años, tal y como afirmó el pasado jueves el primer vicepresidente del consejo de dirección de la empresa Avtodor, Serguéi Kelbaj.

La construcción de este tramo provocó masivas protestas de diferentes organizaciones ecologistas que culpaban a los contratistas de destruir el ecosistema.

También, el pasado jueves,Wallace afirmó: “El BERD no participa en el proyecto. Existe un acuerdo de financiación con otro grupo de bancos”. No precisó si iba a ser posible que el banco participara en la financiación de la construcción de otros tramos de la autopista.

Sin embargo, Alistar Clark, director corporativo del BERD, declaró en una carta fechada el pasado 12 de enero y dirigida a las organizaciones ecologistas rusas que era “poco probable” que el banco participara en el proyecto en el futuro.

La empresa Compañía Noroeste de Concesiones (SZKK) es la encargada del proyecto de infraestructura, entre sus accionistas se encuentran el grupo N-trans, perteneciente al empresario Arkadi Rottenberg y al grupo francés Vinci Concession.

Las obras en el controvertido tramo están financiadas por la corporación estatal VEB (Vneshekonombank) y el banco Sberbank. Estos bancos estatales han concedido 29.200 millones de rublos.

SZKK también ha publicado títulos con garantía estatal por un importe total de 10.000 millones de rublos, además de los créditos bancarios. Alrededor del 70% de estos valores fueron adquiridos por VEB. La financiación estatal proveniente del Fondo de Inversiones supone 22.850 millones de rublos. Los fondos propios de los participantes de la sociedad ООО SZKK ascienden a más de 8.000 millones de rublos.

Serguéi Kolbaj señala que el volumen de inversiones para la construcción del primer tramo se sitúa en 66.000 millones de rublos, de los cuales 4.000 millones serán destinados a compensar el daño ecológico.

De modo que, SZKK podrá cubrir más del 95% del programa de inversiones con dinero público.

El BERD empezó a cuestionarse la participación en el proyecto tras observar las severas represalias llevadas a cabo contra los activistas de las organizaciones ciudadanas para la defensa del bosque de Khimki. Las exigencias de los ecologistas, que insistían en utilizar para la autopista itinerarios alternativos, no fueron satisfechas. Sin embargo, la organización europea BankWatch apoyó a sus colegas rusos y llegó a convencer a la Comisión Europea para que congelara las negociaciones sobre la financiación de las obras. El reglamento del BERD prohíbe al banco participar en proyectos que perjudiquen el medio ambiente.

Las negociaciones se estancaron, pero no se llegaron a suspender. Ahora el BERD ha tomado una decisión definitiva.

A pesar de ello, Richard Wallace sigue considerando esta autopista un proyecto importante para la economía rusa.

“Sin embargo, sus organizadores han decidido seguir adelante sin el BERD“, constató. “Siempre pedimos a nuestros clientes que cumplan con muchas condiciones, el proceso de obtener financiación por parte del BERD es complicado. Hemos llevado a cabo un gran volumen de trabajo relacionado con este proyecto, pero al final no llegamos a participar en él”.

Wallace también aseguró que “el hecho de que el BERD ya no forme parte del grupo de organizadores de la construcción de la autopista Moscú – San Petersburgo no influirá en otros proyectos del banco”. Según él, Rusia sigue siendo para el BERD una de las regiones prioritarias. “Alrededor de un cuarto de nuestras inversiones se hacen aquí. El resultado preliminar del año 2010 se acerca a los 2.500 millones de dólares”, precisó el representante del banco.

Por su parte, Yaroslav Nikitenko , activista del movimiento en defensa del bosque de Khimki, declaró a Gazeta.ru: “es un hecho muy significativo, ya que el BERD tiene estándares muy altos y su participación en un proyecto confirma la alta calidad del mismo. Esperamos que Vinci también se niegue a participar al darse cuenta de que se trata de un proyecto corrupto, antiecológico y antisocial” i,. “El proyecto se publicitó como internacional, pero todo el mundo lo está abandonando. Informaremos a la sociedad francesa sobre el tipo de proyecto en el que participa una empresa de su país. Contamos con el apoyo de los “verdes” franceses que han organizado piquetes al lado de las oficinas de Vinci y han montado una instalación en el Louvre para defender nuestro bosque”.

Andrei Margulev, coordinador de la Unión de organizaciones cívicas ecologistas de Rusia, no está sorprendido por la decisión del BERD. “El banco tenía planeado participar en el proyecto, pero ha cambiado de planes”, comenta. “Una organización respetada no quiere participar en un proyecto dudoso. Pero esto no es más que un apoyo moral a nuestra posición. Los grupos de influencia han encontrado financiación dentro del país, el dinero provendrá de Sberbank y Vnesheconombank para ser invertido en un proyecto supuestamente rentable”.

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