Nuevas pruebas encontradas en el caso de Markelov y Babúrova

Foto de Reuters/Vostock Photo

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Se han encontrado nuevas pruebas en el caso de los asesinatos de Stanislav Markelov y Anastasia Babúrova, abogado de derechos humanos y corresponsal del periódico Nóvaya Gazeta, respectivamente. Se espera que las conversaciones grabadas en el apartamento de Evguenia Khasis y Nikita Tíjonov sean pruebas cruciales. Ambos están acusados del asesinato de los activistas. Sin embargo, los abogados defensores afirman que dichas grabaciones carecen de pruebas incriminatorias.

Markelov y Babúrova fueron tiroteados en 10 de enero de 2009 en Moscú. La indignación pública llevó al presidente Dmitri Medvédev a revisar el caso de manera especial.

Markelov era el abogado que representaba a Anna Politkóvskaya y Elza Kungáyeva así como a la familia de Alexander Ryújin, militante anti-fascista asesinado por una banda de neo-nazis en 2006. A lo largo de este último juicio aparecieron numerosas fotografías de Markelov en diferentes páginas web neo-nazis en las que se pedía la muerte de “abogado de los terroristas”. Los acusados por el asesinato de Ryújin fueron condenados a largas penas de prisión. Además, algunos sospechosos, entre los que se encuentraba Nikita Tíjonov, se incluyeron en una lista de busca y captura. Tíjonov era un destacado líder de la derecha nacionalista que participó en la creación de la revista “Russki Obras” (Imagen Rusa) en 2004. Así mismo, su compañera sentimental, Evguenia Khasis, asistió a la vista judicial del caso Ryújin y simpatizaba con los neonazis condenados por asesinato.

Según los cargos, tanto Tíjonov como Khasis prepararon junto a personas no identificadas el asesinato de Markelov en noviembre de 2008. Se le acusa de organizar el plan de asesinato y de adquirir para ello una pistola Browning de 1910 con munición. Posteriormente, este arma fue hallada en el apartamento que compartía con Khasis. En el momento de la detención Tíjonov declaró que había estado siguiendo los movimientos de Markelov desde hacía tiempo. Sin embargo, más tarde se retractó y afirmó que había sido forzado a testificar eso durante el interrogatorio.

Además, Tíjonov añadió que su grupo había decidido matar a Markelov el día en que Yuri Budanov, condenado por el asesinato Elza Kungáyeva, saliera a la calle con el objetivo de dirigir las sospechas hacia personas caucásicas. Budanov es un oficial del ejército ruso condenado por el asesinato de la joven chechena Kungáyeva que salió de la cárcel tras ocho años cuando había sido condenado a nueve.

La investigación desvela que Khasis siguió a Markelov a lo largo de la conferencia de prensa que dio por el juicio de Budanov. En el momento en el que el abogado abandonó la sala la chica hizo un gesto a Tíjonov para indicarle que había salido. Tras recibir la señal, Tíjonov caminó en la dirección contraria a la del abogado y la periodista pero se giró y llegó a alcanzarlos a la altura de la calle Prechistenka 1, en pleno centro de Moscú, donde realizó un disparo en la nuca del abogado. Cuando Babúrova se dio la vuelta, el asesino disparó en su cabeza y remató a Markelov. Después, se dirigió al metro escondido tras una bufanda y un gorro. Algunas de las personas que habían oído los disparos vieron como iba con prisa y fueron capaces de identificarlo posteriormente. Por su parte, Khasis permaneció cerca del lugar del crimen para asegurarse de que Markelov estaba muerto. Su comportamiento levantó las sosperchas de algunos testigos que también fueron capaces de identificarla.

Tíjonov quería pasar desapercibo tras el crimen por lo que sus compañeros le proporcionaban ayuda económica. Sin embargo, en otoño del 2009 ya estaban bajo vigilancia. A finales de octubre decidieron mudarse a un nuevo apartamento. Poco después de la firma del contrato de alquiler los investigadores instalaron micrófonos y eran capaces de escuchar todo lo que decía la pareja. Todo indica a que estas escuchas van a convertirse en la principal prueba inculpatoria.

En ellas, los acusados discuten una y otra vez sobre la forma en la que se enfrentarían a la policía en caso de que fueran detenidos. También llegan a decir que lo único que han conseguido con el asesinato de Markelov no han sido más que problemas. Según las investigaciones, estaban planeando salir de Rusia pero antes pretndían cometer varios asesinatos. Entre otros, Khasis comentó que le gustaría matar a algún atleta del Cáucaso y el “bombazo” que eso supondría. Algunas fuentes cercanas a la investigación señalan que el asesisanto de Muslim Abdulayev, campeón tailandés de boxeo, en diciembre de 2009 lo perpetraron compañeros de Khasis.

Por su parte, a Nikita Tíjonov le gustaba contarle a su novia tramas del pasado y posible nuevos golpes, entre ellos se incluía el asesinato de un cura ortodoxo que fuera “bastante influyente dentro de la iglesia ortodoxa rusa”. Cuando Khasis le preguntó cuánta gente le gustaría matar, él contestó que si pudiera no haría otra cosa más que ir por ahí matando policías.

Finalmente, el 3 de noviembre del 2009 fueron detenidos discretamente. En su aprtamento se encontró un importante arsenal que incluía explosivos y un Kaláshnikov.

Tras el arresto, los investigadores empezaron a indagar entre los conocidos neonazis y ultra nacionalistas de la pareja. En este sentido, la aportación de puebas incriminatorias contra Tíjonov por parte de Ilya Goryachev, líder del grupo nacionalista Ruski Obras, supuso todo un triunfo para los servicios de investigación. Sin embargo, es posible que Goryachev se niegue a declarar ante un tribunal porque teme por su vida. Otra personalidad importante dentro del ámbito radical reveló a la policía que Tíjonov le había enseñado una pistola de época y que guardaba una mochila llena de armas en casa.

En cambio, Gennady Nebritov, abogada de Evguenia Khasis, admitía la existencia de las cintas de escuchas pero declaró que “carecían de evidencia directa alguna”. En la misma línea Anatoly Zhuchkov, abogado de Tíjonov, señaló que “las cintas han sido desclasificadas e incluidas en el caso. Las conversaciones no contienen ningún tipo de información incriminatoria... Tan solo muestran que Nikita Tíjonov está implicado en el mercado ilegal de armas.”

Por otro lado, Vladimir Zherebenkov, representante de los familiares de las víctimas, considera que las grabaciones demuestran claramente la culpabilidad de los acusados. Declaró que “hay grabaciones en las que se discute el asesinato de Markelov, además de su intención de matar a otras personas y de realizar matanzas. Las evidencias directas y tangenciales son abundantes. Ahora, la resolución del caso corresponde al jurado”.

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